-Pues si no quieres ir, ¡voy yo sola!. ¿Qué te crees que necesito a alguien?.
-No vamos a ir. Punto.- ¡Dios!. Cómo me pone y me cabrea a la vez.
-¿Qué prefieres dejarme en mi casa y cuando te vayas me vaya yo sola de fiesta o acompañarme ahora?.- Frunce el ceño.- Elige.- Suelta un gruñido y se da por vencido.
-Solo un rato.- ¡He ganado, he ganado!.
Una vez hemos llegado, me coge de la mano y aunque me intento soltar para ir a bailar no lo hace hasta que llegamos a la barra y me hace sentar en una de las butacas. Me siento bastante intimidada a decir verdad, porque no me quita la mirada de encima y analiza el local como si de una misión se tratara. ¡Y me pone de los nervios!. Decido relajar el ambiente.
-Dos rondas de chupitos para el rubito y para mí.- Le pido al camarero y en unos instantes lo tenemos delante de nosotros.- Vamos a brindar.- Pone los ojos en blanco.- ¡Por el sosainas de Niall!.- Bebo de un trago y dejo que el líquido ardiente pase a través de mi garganta, deseando ahora con más ganas bailar.
-No te pases.- Dice después de beber el chupito. Me bebo el segundo de un trago y poniendo los brazos arriba moviéndolos alternativamente grito.
-¡Vamos a bailar!.- Niall me mira de arriba a abajo.
-No.- De un golpe bajo los brazos y me cruzo de brazos con una cara de amargada total.
-¿Por qué no?.
-Porque no voy a bailar.- ¿Ah sí?. ¡Pues que empiece la guerra!.
-¿Seguro?.
-Y tanto.
-Bien.- Sin decir nada más vuelvo a subir los brazos y al compás de Rather Be me meto en la pista de baile y me dejo llevar por la música.
Todo lo que siento es gente a mi alrededor moviéndose y disfrutando del momento, y por un momento logro dejar mi mente en blanco y bailar sin importar lo que puedan decir sobre mí. Ni siquiera creo que lo esté haciendo de una manera muy decente, pero me da absolutamente igual todo. Cuando la canción acaba y empieza otra miro a Niall, está sentado en el mismo sitio donde le dejé con una bebida en la mano por la mitad y sin quitarme la mirada de encima. ¿Me ha estado mirando durante toda la canción?. ¡Madre mía qué vergüenza!
Pero no me da tiempo a reaccionar porque un chico me da la vuelta desde detrás y sonriéndome se pone a bailar conmigo, yo feliz le sigo por dos razones: Quiero fastidiar a Niall y quiero bailar con el chico porque me parece majo y está bueno. El chico tiene una marcha alucinante, se mueve como muchos quisieran hacer y me mueve a mí cómo le da la gana cosa que me hace reír.
Al darme otra vuelta, me deja mirando hacia Niall y sin quererlo se me va la mirada a sus ojos. ¡Mala idea!. ¡Pero que muy mala idea!. En cualquier momento va a echar chispas por los ojos, fuego por la boca y humo por las fosas nasales. Se ha bebido todo el contenido de otra copa de un trago, creo que esta es su segunda sin contar los dos chupitos. Cuando el chico me vuelve a gigar para mirarle lo único que pienso es ¡la que me va a caer es menuda! y ¡yo paso de aguantar a un borracho!. El chico me pega a él con el cambio de la canción y ya me imagino a Niall soltando insultos a diestro y siniestro.
-¿Cómo te llamas, guapa?.- Pienso en Niall por un momento. Me da pena, pero al mismo tiempo quiero hacerle sentir como él me hizo sentir con Deborah penes y otras muchas veces que me saca de mis casillas. Así que llevando mis labios a su oído digo.
-Emily, pero puedes llamarme Em.- Pensando mejor, eso sobraba.
-Owen. Bailas muy bien, Em.- ¡Bueno este!.
-No mejor que tú. ¡Menudo ritmo!.- Ambos nos reímos con una carcajada y al echar la cabeza hacia atrás choco con alguien.- Ay, perdona.- No me giro para mirarlo, pero segundos después la misma persona me ha agarrado de la muñeca y ya no hace falta que me gire para ver quién es. Conozco muy bien ese tacto protector y seguro. Me giro quedando cara a cara con él, más cerca incluso de lo que esperaba quedar. Pero él, sin intimidarse lo más mínimo me acerca más a él.
-¿Qué crees que haces?.- Me parta un mechón de la frente y mirando por encima de mi cabeza le dice Owen.- Búscate otra.- ¡El rey de la manada ha llegado!. Owen parece entenderlo muy bien, porque en un instante ha desaparecido de mi vista.
-Estaba bailando.- Niega con la cabeza.
-Eso se llama zorrear.- Me separo de él.
-¿Me acabas de llamar zorra?.- Frunce el ceño.- ¡Pues tú eres un cabrón!.
-¿Algo más?.
-Un gilipollas y un estirado.- Asiente.
-Nos vamos.
-No quiero irme.
-Emily, no me toques los cojones. Nos vamos.- Bien, pasamos al plan B. Me pego a él pasándole los brazos por su nuca y hago que se mueva a mi ritmo. Él sin pensarlo pone sus manos en la parte baja de mi espalda y pega nuestras caderas en un intento de estar lo más pegados posible. Sin tener que ponerme de puntillas por lo tacones, que por cierto los quiero mandar a freír espárragos, llego con los labios a su mejilla donde reparto besos hasta llegar a su mandíbula lo que hace que Niall suelte un gruñido. En mi mente río, tengo el control y me gusta.
-¿Aún te quieres ir?.- Sin ninguna contestación por su parte su una mano a mi costado y con la otra ocupa la mitad de mi espalda. Le dejo un beso húmedo en el cuello y después un pequeño mordisco que hace que suelte una sonrisa de lado. ¡Joder cómo me pone!.
De repente las tornas cambian y ahora es él el que devora mi cuello sin ningún tipo de pudor. Empieza repartiendo besos húmedos por todo el lateral de mi cuello hasta donde empieza la clavícula y después se centra en el hueco debajo de mi oreja. ¡Me cago en todo!. Esto no debería ser así, yo debía tener el control y enloquecerlo a él, no al revés y lo peor es que me encante y no quiero que por nada del mundo pare.
-Como me dejes marca te mato.- Le susurro antes de darle un mordisco en el lóbulo de la oreja. Pone ambas manos en la parte más alta de mis muslos y me pega de nuevo a él, con lo que puedo notar su erección. ¡Joder, joder, joder!.
-Como me dejes así, te mato yo a ti.- Me río con una carcajada, pero la cosa no tiene gracia. Lo que había empezado como un juego por mi parte, se ha convertido en algo muy serio e íntimo y no sé dónde vamos a acabar pero es estos momentos no me preocupa porque quiero hacerlo.
-Niall, sácame de aquí.- Me mira a los ojos y después los labios, me lo muerdo tentándole. Pone sus dedos en mis labios y lo libera de mis dientes suavemente.
-No te imaginas lo que me estás haciendo.- Acto seguido captura mis labios con los suyos en un acto de posesión. Me besa con fuerza y a la vez con tacto, me besa de una manera que nunca han hecho y me revolotea el estómago. Esto ya no sé si me gusta tanto. A ver, ¡que no me puedo enamorar!. Poco a poco me suelta los labios y cogiéndome de la mano me lleva entre la gente hacia la salida.
Pero como siempre, si no nos pasa algo el destino no se queda a gusto. Él delante y yo detrás agarrada a su brazo lo sigo hasta que un chico que bajo mi punto de vista debería dejar de beber ya, tropieza tirándome toda la bebida al escote haciendo que el líquido caiga hasta mis pies. Suelto el brazo de Niall para intentar secar algo con mis manos, como si fuera posible. El chico se para y con la boca abierta mirándome por lo que acaba de hacer se acerca a mí y me dice.
-¡Joooder!. L-lo siento.
-Está bien. No te preocupes, de verdad no pasa nada.- Sin esperarlo pone sus manos en mi camiseta y hace un intento de secarla. ¿Qué cree que está haciendo?.- Vale, para.
-E-spera...- Va subiendo sus manos por mi blusa y aunque intento quitarle las manos de encima me es imposible porque emplea toda su fuerza en según él ayudarme. Justo antes de llegar a tocar mis pechos recibe un empujón que lo manda tres pasos más lejos de mí. Niall. Pero no contento con eso, se acerca a él y lo coge de la camiseta.
-Te ha dicho que pares.
-Intentaba ayudarla, gilipollas.- Niall ladea la cabeza y suelta un chs. Después de eso, todo pasa muy deprisa. Veo el puño de Niall llegar a su cara, no sé bien qué punto y al otro chico impactar contra el suelo.
-No necesita tu ayuda.- Me veo corriendo hasta él intentado separarle.
-Niall, déjale. Lo ha hecho sin querer, joder.- Se levanta, se da la vuelta y hace una cosa que no imaginé que ni por asomo podría hacer.
-¿¡También te ha tocado sin querer!?. ¡No seas tan estúpida!.- Al decirme eso me siento como una niña pequeña e indefensa. Siento que todo el mundo me mira y lo único que quiero es salir de ahí y esconderme en mi casa. Ahora sé lo que siente Hugo cuando Niall se comporta así con él y no se siente nada bien. Salgo de allí cuando siento que las lágrima amenazan con salir en cualquier momento.
El aire de la calle impacta rápido en mi piel haciendo que un escalofrío me recorra todo el cuerpo, tener toda la ropa mojada no ayuda para nada la verdad. Respiro hondo intentado por todos los medios relajarme y no llorar, pero me es imposible porque cuando me doy cuenta ya tengo las lágrimas rodando por mis mejillas. Ahora lo único que pido es que Niall no me encuentre así. No me gusta que me vea llorar. No me gusta que me vea débil. Saco el móvil lo más rápido que puedo y pido que un taxi venga a por mí, me avisa que como mucho en diez minutos tendré uno. Mientras espero de pie me abrazo a mí misma intentando darme calor, pero no lo consigo de ninguna manera.
-¿Dónde estabas?.- Niall se pone a mi altura y me mira. Está enfadado pero cuando ve que estoy llorando su gento es de confusión.- Emily...
-Déjame.- Susurro con un hilo de voz ya que no tengo fuerza para más.
-Vamos, te llevo a casa.
-No. He pedido un taxi.
-Emily...- Suspiro cansada.
-¡Vale ya Niall!. ¡Déjame!. Por favor, déjame en paz. No más por hoy. ¿Cómo se te ocurre pegarle?. Ha sido sin querer, estaba borracho y ni siquiera sabía lo que hacía. ¿Qué te pasa?.
-No soporto como otro te toca.
-¡Estaba borracho!.
-¡Con más razón!. Si no sabe beber, que no beba.- Me limpio las lágrimas como puedo.- Estás helada.- Me encojo de hombros.- Espera aquí.- Minutos después aparece con su chaqueta que la ha traído del coche y me la pone encima. Pero rápidamente me la quito.
-No la quiero.
-Por favor. Te vas a enfermar.
-¡Que no la quiero he dicho!.- Asiente. El taxi para en frente mía. ¡Por fin!.
-Déjame que te lleve yo.- Niego con la cabeza y antes de marcharme digo.
-¿Sabes lo que pasa?. Que ya me había imaginado que acababa la noche contigo haciendo el amor, pero tú siempre de una manera u otra lo terminas jodiendo todo.
Oioioi dios que no nos puedes deajar así es una injusticia .... Em le dijo que pensaba hacer el amor con el ....
ResponderEliminarY el tonto de Niall lo arruinó
Sigue la prontoooooo
En el siguiente capítulo lo intentará arreglar, pero Em no se lo pondrá fácil!!. Mañana creo que subiré.
EliminarMuchas gracias por leer y comentar guapa xx