-Perdónanos.- Niego quitando importancia.
-Es normal.- Le acaricio la mejilla.- Lo que no es normal es que le hayas encerrado en el coche.- Ambos le miramos desde la puerta de mi portal.
-No parece importarle mucho.- Me río cuando veo que tiene una lucha encarnizada entre dos juguetes.- No sé lo que le pasa, pero...
-Está muy claro, Niall. Te quiere solo para él. No conozco tu pasado, pero sé que has estado con muchas chicas, lo que te ha llevado a no pasar tiempo con él y ahora que lo estás haciendo no quiere que llegue yo a fastidiar.
-Tú no fastidias.- Me coge de las hebillas del pantalón atrayéndome hacia él.- Ven a pasar el fin de semana conmigo.- Roza nuestras narices.
-Mmm...no creo que sea una buena idea por muchas razones.- Me mira esperando a que siga hablando.- Tu hijo, mi hermano...yo...- Se torna un gesto serio en su rostro.
-¿Tú?, ¿por qué?.- Porque me estoy enamorando de ti y no puedo.
-Aún es muy pronto para pasar juntos el fin de semana.
-Yo creo que es el momento perfecto. Dime que sí.
-No.
-Sí.
-No.
-Emily, te va a encantar. Es una casa en el lago y hay una puesta de sol alucinante.
-No me hagas esto...- Intento separarme de él para tener fuerza y decirle que no insista porque no, pero no me lo permite. De hecho, baja sus labios a la parte de atrás de mi oreja y deja un beso húmedo.
-Dí que sí.- Sube sus labios y deja un beso en la comisura de mis labios. Madre mía...- Venga, Emily.
-Tú vas a convencer a mi hermano.
-Lo que digas, nena.- Me mira sonriendo. ¡Adulador!.- ¿Subo ahora?.- Oh señor...
-¡No!. Te voy a allanar un poquito el camino.- Asiente riendo.- Anda vete ya.- Mira a Hugo y asiente. Saco la llave, abro la puerta del portal y cuando voy a entrar me pregunta.
-¿No me vas a dar un beso?.
-No.- Me río con una carcajada.
-¿Por qué no?..- Me pregunta con el ceño fruncido. Le señalo con la cabeza su coche donde está Hugo con la cabeza apoyada en la ventana dando golpes con las palmas de las manos.- Yo lo mato.
El jueves por la tarde Niall ya me tiene más que convencida para que me vaya a pasar el fin de semana con él, así que cuando encuentro a Liam en la cocina decido atacar.
-¿Dónde vas?- Pregunto cuando veo que se mete en el bolsillo las llaves y el móvil.
-He quedado.- ¡Uy...!
-¿Con quién?.
-Con alguien.- Lo que imaginaba. Una chica.
-¿Con una chica?.- No contesta.- ¡Es una chica!. ¿Quién es?, ¿la conozco?.- Se encoge de hombros.
-No creo.- Allá vamos.
-¿Vas a pasar el fin de semana con ella?.
-No creo.
-Pues deberías...No sé, tráela a casa a cenar y...
-¿Y tú dónde vas?.- Pregunta extrañado.
-Voy a salir el fin de semana.
-¿Vas a ver a tu madre?.- Niego con la cabeza.- ¿A papá?.- Vuelvo a negar.- ¿Finde de chicas?.
-Nope.
-¡¿No habrás quedado con ese imbécil?!.
-¿Qué pasaría si hubiese quedado con él?.- Obviamente no quiero discutir con mi hermano, pero es muy molesto con este tema y a mí realmente me gusta Niall.
-Bueno, nada. ¡Porque no te dejaría ir!. Pero vamos a ver, ¡piensa por un minuto!. Emily, te ha hecho cosas muy feas, por casi descubre lo que ya sabes y te ha tratado fatal.- En encojo en mí misma.
-Me ha pedido perdón...
-Su perdón no vale nada.- ¡Ouch!.- Me voy. Voy a llegar tarde.
El viernes literalmente evito al mundo. Evito a mi hermano quien ha parecido olvidar la conversación de ayer porque está como si nada. ¡Bien pues yo sigo molesta!. Ah por cierto, creo que le ha ido bien con esa chica porque no deja el móvil quieto con mensaje va, mensaje viene. Pero no le pienso preguntar. Evito a Niall porque sé que me va a preguntar lo del fin de semana y no quiero volver a escucharlo. Pero por la tarde cuando mi hermano y yo vemos una película en el sofá, llaman al timbre y cuando Liam abre la puerta la bomba me estalla en la cara. Niall está aquí.
sábado, 27 de septiembre de 2014
sábado, 20 de septiembre de 2014
Capítulo 34.
El martes por la mañana estoy sola en el despacho ya que Niall me ha mandado un mensaje diciéndome que tiene un par de reuniones en otro edificio. Así que cuando mi turno de comer empieza me voy al restaurante donde he quedado con Celia, Liam y Louis con su lo que sea Eleanor. ¡Por fin la voy a conocer!.
-Mira El, ella es Emily. Ly, Eleanor.- Nos presenta Louis cuando he llegado y saludado a todos. Es una chica castaña, alta y delgada. He de reconocer que no me imaginaba a Lou con alguien así, pero me gusta porque me parece muy simpática.
-Encantada.- Me sonríe, le devuelvo la sonrisa y en cinco minutos ya estamos los cinco sentados en la mesa esperando la comida y hablando alegremente.
-Entonces, ¿vosotros qué sois?.- Pregunta mi hermano mirando a Louis. Este mira a Eleanor y ella agacha la cabeza con una sonrisilla. Después de unos segundos Lou responde.
-Estamos juntos.
-Awww...- Murmuro a la vez que la bruta de Celia pregunta.
-Entonces ya no la tratas, ¿o sí?.- ¡Olé su delicadeza!. Louis la mira con enfado y Eleanor simplemente quiere que la trague la tierra.
-No, Celia ya no la trato.- Louis la responde, pero sé que se está enfadando mucho. Y Celia también lo sabe porque agacha la cabeza asintiendo.
-Lo siento, no quería decirlo de esa manera.
-Celia, tienes que aprender a cerrar la boca de vez en cuando.- Asiente.
-Tienes razón, lo siento Eleanor. Soy una bocazas.- Eleanor menea la cabeza para que no se preocupe y entonces me doy cuenta de algo.
-A ti te pasa algo.- Me mira con el ceño fruncido.- Sí, a ti. Cuéntalo.
-A mí no me pasa nada.
-Cuéntalo, Celia.- Suspira.
-Zayn me ha dejado.- El silencio reina en la mesa y miro a Lou y Liam sin saber que hacer. Sinceramente no creí nunca que tuviera que consolar a Celia por los chicos.
-¿Y eso?. Estábais bien, bueno en la fiesta os vimos bien.- Pregunta extrañado Liam.
-Porque soy una estúpida. Por eso.- ¡La mato!. Como haya hecho lo que creo que ha hecho, ¡la mato!.
-Celia no me digas que...- Asiente.- ¿Cómo has podido?.- Me estoy muriendo de tristeza por saber cómo estará Zayn.
-¿Qué ha hecho?.- Preguntan los chicos.
-Te has acostado con Harry, ¿a que sí?.- Aunque no me dice nada, me mira. Entonces sé que es un sí.
-Yo...no sé...Me agobié muchísimo. El jueves Zayn me llamó para quedar el viernes y le dije que no podía y me dijo, bueno pues el sábado le dije que tampoco podía y me preguntó que cuándo podía, entonces empezamos a discutir. El sábado llamé a Harry y...pues eso...
-Y ahora te arrepientes.- Afirmo.
-No lo sabes bien.
-Pero, ¿Zayn lo sabe?.- Pregunta Lou.
-El domingo estaba tan arrepentida que me puse hasta el culo de vodka y después le llamé llorando para contárselo.
-Oh, joder...
-Y ha tenido que pasar todo esto para darme cuenta de que le quiero...- Solloza.- Soy una estúpida...- Quiero decirla que sí que lo es, pero no es el mejor momento para ponerla peor de lo que ya está. Así que entre todos intentamos animarla como podemos. Tengo que hablar con Zayn.
Me voy del restaurante para volver a trabajar y dejo a cargo a los tres para que estén con Celia, porque sé que si se queda sola va a volver a beber y va a hacer alguna tontería. No sé si Niall estará en el despacho, pero sí es así, pienso preguntarle por si sabe algo. Sé que la mayor culpa la tiene Celia, pero Harry también se podría haber cortado un poquito. Cuando llego al despacho me encuentro a Niall en compañía y la verdad es que me quedo muy sorprendida de que esté aquí.
-¡Emily!.- Hugo corre hacia a mí, lo cojo y doy una vuelta con él en brazos antes de abrazarle.
-¿Qué haces aquí?.- Le suelto para verlo mejor.- ¡Por favor deja de crecer ya!.
-Papá me ha traído con él al trabajo.- miro a Niall, que se levanta y se queda a mi lado. No sé que espero, pero si espero algo, no lo hay. Lo entiendo. Su hijo está delante.- Y...¡te he hecho un dibujo!.- Me siento en mi mesa.
-¿En serio?. ¡Déjamelo ver!.- Me tiende un papel con un dibujo en el que salimos él y yo. Me río con una carcajada cuando lo veo.- Me encanta, lo voy a poner en la nevera.- Hugo asiente feliz.- Pero Hugo, ¿por qué tengo los brazos más cortos que las piernas?.- Pregunto riendo. Niall suelta una carcajada y Hugo se encoge de hombros para después salir corriendo a otra parte del despacho a jugar con los coches de juguete.
-Julia me ha pedido la tarde libre para ir a ver a sus padres y he decidido traerlo. Le echaba de menos.- Sonrío. ¿Por qué no puedo decir nada?. ¿Por qué cuando Niall me habla sinceramente me quedo muda?. ¡Va a pensar que no me importa!.- Después vamos a ir al cine, ¿quieres venir?.
-¿Qué vais a ver?.- Me sonríe y me acaricia el pelo con suavidad.
-Te diría que una comedia romántica para convencerte, pero no creo que Hugo esté dispuesto.- Me río. Me gusta mucho el Niall de hoy.- ¿Hugo qué película querías ver?.
-Como entrenar a tu dragón dos.
-Por favor, no me abandones en esta tortura.- Dice con gracia haciéndome reír.
-Vale, voy.
Sobre las seis salimos de la oficina y cogemos el coche rumbo al cine. Me siento a gusto con Niall, pero estoy algo cohibida porque Hugo está delante y Niall no parece querer hacer nada tampoco delante de él, así que me quedo un poco al margen ya que Hugo está todo el tiempo acaparando la atención de Niall y aunque Niall quiere que yo también entre a Hugo no le interesa mucho. Después de haber recogido las entradas y comprado bebidas y palomitas, pasamos a la sala a buscar nuestro asientos.
-Papá yo a tu lado, ¿vale?.
-Sí. Mira tú aquí, yo en medio y Emily aquí.- El niño frunce el ceño y niego muy convencido con la cabeza.
-No. Yo en medio.
-Hugo, yo quiero estar al lado de Emily.
-Yo quiero estar a tu lado.
-Aquí vas a estar a mi lado.
-Yo en medio.- Sé lo que hace, ¿pero qué se supone que puedo hacer?. Tiene seis años y ha visto pasar a cientos de chicas por su casa, es normal que no le guste y sé que esto va a ser muy difícil si Niall y yo continuamos viéndonos. Niall me manda una mirada de perdón.
-Vale, no pasa nada. Yo me siento al lado de Hugo.
-No te voy a hacer caso.- ¡Niño!. Niall le mira conteniéndose para no regañarle. Sé que por una parte no lo hace porque no quiere que me coja más manía. Si él le regaña estando yo delante, va a pensar que es porque estoy yo y va a ser peor.
-Yo tampoco, porque tenía muchas ganas de venir a ver esta película.- Miento.
La película es un rollazo y un par de veces intento mirar a Niall, pero Hugo está atento toda la película de su padre para que no me haga caso, así que el ratito que paso no se lo deseo a nadie.
Casi dos horas después salimos de la sala, Hugo comenta la película con Niall y este me busca con la mirada, pero no le devuelvo la mirada. ¡Joder, estoy furiosa con un niño de seis años!. Cuando montamos en el coche Niall pone una mano en mi rodilla.
-No te enfades...- Me susurra.
-No estoy enfadada.
-¿Por qué la tocas?.- Miro a Niall esperando a que le de una respuesta.
-Porque quiero.
-¿Sois novios?.
-No.- Responde.- ¿No te gusta Emily?.
-Sí me gusta, pero no quiero que seáis novios.- Veo problemas venir a la velocidad del rayo...
-Mira El, ella es Emily. Ly, Eleanor.- Nos presenta Louis cuando he llegado y saludado a todos. Es una chica castaña, alta y delgada. He de reconocer que no me imaginaba a Lou con alguien así, pero me gusta porque me parece muy simpática.
-Encantada.- Me sonríe, le devuelvo la sonrisa y en cinco minutos ya estamos los cinco sentados en la mesa esperando la comida y hablando alegremente.
-Entonces, ¿vosotros qué sois?.- Pregunta mi hermano mirando a Louis. Este mira a Eleanor y ella agacha la cabeza con una sonrisilla. Después de unos segundos Lou responde.
-Estamos juntos.
-Awww...- Murmuro a la vez que la bruta de Celia pregunta.
-Entonces ya no la tratas, ¿o sí?.- ¡Olé su delicadeza!. Louis la mira con enfado y Eleanor simplemente quiere que la trague la tierra.
-No, Celia ya no la trato.- Louis la responde, pero sé que se está enfadando mucho. Y Celia también lo sabe porque agacha la cabeza asintiendo.
-Lo siento, no quería decirlo de esa manera.
-Celia, tienes que aprender a cerrar la boca de vez en cuando.- Asiente.
-Tienes razón, lo siento Eleanor. Soy una bocazas.- Eleanor menea la cabeza para que no se preocupe y entonces me doy cuenta de algo.
-A ti te pasa algo.- Me mira con el ceño fruncido.- Sí, a ti. Cuéntalo.
-A mí no me pasa nada.
-Cuéntalo, Celia.- Suspira.
-Zayn me ha dejado.- El silencio reina en la mesa y miro a Lou y Liam sin saber que hacer. Sinceramente no creí nunca que tuviera que consolar a Celia por los chicos.
-¿Y eso?. Estábais bien, bueno en la fiesta os vimos bien.- Pregunta extrañado Liam.
-Porque soy una estúpida. Por eso.- ¡La mato!. Como haya hecho lo que creo que ha hecho, ¡la mato!.
-Celia no me digas que...- Asiente.- ¿Cómo has podido?.- Me estoy muriendo de tristeza por saber cómo estará Zayn.
-¿Qué ha hecho?.- Preguntan los chicos.
-Te has acostado con Harry, ¿a que sí?.- Aunque no me dice nada, me mira. Entonces sé que es un sí.
-Yo...no sé...Me agobié muchísimo. El jueves Zayn me llamó para quedar el viernes y le dije que no podía y me dijo, bueno pues el sábado le dije que tampoco podía y me preguntó que cuándo podía, entonces empezamos a discutir. El sábado llamé a Harry y...pues eso...
-Y ahora te arrepientes.- Afirmo.
-No lo sabes bien.
-Pero, ¿Zayn lo sabe?.- Pregunta Lou.
-El domingo estaba tan arrepentida que me puse hasta el culo de vodka y después le llamé llorando para contárselo.
-Oh, joder...
-Y ha tenido que pasar todo esto para darme cuenta de que le quiero...- Solloza.- Soy una estúpida...- Quiero decirla que sí que lo es, pero no es el mejor momento para ponerla peor de lo que ya está. Así que entre todos intentamos animarla como podemos. Tengo que hablar con Zayn.
Me voy del restaurante para volver a trabajar y dejo a cargo a los tres para que estén con Celia, porque sé que si se queda sola va a volver a beber y va a hacer alguna tontería. No sé si Niall estará en el despacho, pero sí es así, pienso preguntarle por si sabe algo. Sé que la mayor culpa la tiene Celia, pero Harry también se podría haber cortado un poquito. Cuando llego al despacho me encuentro a Niall en compañía y la verdad es que me quedo muy sorprendida de que esté aquí.
-¡Emily!.- Hugo corre hacia a mí, lo cojo y doy una vuelta con él en brazos antes de abrazarle.
-¿Qué haces aquí?.- Le suelto para verlo mejor.- ¡Por favor deja de crecer ya!.
-Papá me ha traído con él al trabajo.- miro a Niall, que se levanta y se queda a mi lado. No sé que espero, pero si espero algo, no lo hay. Lo entiendo. Su hijo está delante.- Y...¡te he hecho un dibujo!.- Me siento en mi mesa.
-¿En serio?. ¡Déjamelo ver!.- Me tiende un papel con un dibujo en el que salimos él y yo. Me río con una carcajada cuando lo veo.- Me encanta, lo voy a poner en la nevera.- Hugo asiente feliz.- Pero Hugo, ¿por qué tengo los brazos más cortos que las piernas?.- Pregunto riendo. Niall suelta una carcajada y Hugo se encoge de hombros para después salir corriendo a otra parte del despacho a jugar con los coches de juguete.
-Julia me ha pedido la tarde libre para ir a ver a sus padres y he decidido traerlo. Le echaba de menos.- Sonrío. ¿Por qué no puedo decir nada?. ¿Por qué cuando Niall me habla sinceramente me quedo muda?. ¡Va a pensar que no me importa!.- Después vamos a ir al cine, ¿quieres venir?.
-¿Qué vais a ver?.- Me sonríe y me acaricia el pelo con suavidad.
-Te diría que una comedia romántica para convencerte, pero no creo que Hugo esté dispuesto.- Me río. Me gusta mucho el Niall de hoy.- ¿Hugo qué película querías ver?.
-Como entrenar a tu dragón dos.
-Por favor, no me abandones en esta tortura.- Dice con gracia haciéndome reír.
-Vale, voy.
Sobre las seis salimos de la oficina y cogemos el coche rumbo al cine. Me siento a gusto con Niall, pero estoy algo cohibida porque Hugo está delante y Niall no parece querer hacer nada tampoco delante de él, así que me quedo un poco al margen ya que Hugo está todo el tiempo acaparando la atención de Niall y aunque Niall quiere que yo también entre a Hugo no le interesa mucho. Después de haber recogido las entradas y comprado bebidas y palomitas, pasamos a la sala a buscar nuestro asientos.
-Papá yo a tu lado, ¿vale?.
-Sí. Mira tú aquí, yo en medio y Emily aquí.- El niño frunce el ceño y niego muy convencido con la cabeza.
-No. Yo en medio.
-Hugo, yo quiero estar al lado de Emily.
-Yo quiero estar a tu lado.
-Aquí vas a estar a mi lado.
-Yo en medio.- Sé lo que hace, ¿pero qué se supone que puedo hacer?. Tiene seis años y ha visto pasar a cientos de chicas por su casa, es normal que no le guste y sé que esto va a ser muy difícil si Niall y yo continuamos viéndonos. Niall me manda una mirada de perdón.
-Vale, no pasa nada. Yo me siento al lado de Hugo.
-No te voy a hacer caso.- ¡Niño!. Niall le mira conteniéndose para no regañarle. Sé que por una parte no lo hace porque no quiere que me coja más manía. Si él le regaña estando yo delante, va a pensar que es porque estoy yo y va a ser peor.
-Yo tampoco, porque tenía muchas ganas de venir a ver esta película.- Miento.
La película es un rollazo y un par de veces intento mirar a Niall, pero Hugo está atento toda la película de su padre para que no me haga caso, así que el ratito que paso no se lo deseo a nadie.
Casi dos horas después salimos de la sala, Hugo comenta la película con Niall y este me busca con la mirada, pero no le devuelvo la mirada. ¡Joder, estoy furiosa con un niño de seis años!. Cuando montamos en el coche Niall pone una mano en mi rodilla.
-No te enfades...- Me susurra.
-No estoy enfadada.
-¿Por qué la tocas?.- Miro a Niall esperando a que le de una respuesta.
-Porque quiero.
-¿Sois novios?.
-No.- Responde.- ¿No te gusta Emily?.
-Sí me gusta, pero no quiero que seáis novios.- Veo problemas venir a la velocidad del rayo...
sábado, 13 de septiembre de 2014
Capítulo 33.
El frío de la calle hace que me arrepienta de haber salido tan rápido y no haber podido coger el abrigo. Esperaba encontrar a Niall nada más salir, pero no es así. Me paso diez minutos andando hasta que lo encuentro en la parte de atrás de algún lugar poco transitado. Está apoyado en el muro de ladrillos con la cabeza apoyada mirando hacia arriba y las manos dentro de los bolsillo. Se me sale el corazón por la boca cuando lo veo así, ya le he visto así alguna vez pero no soy capaz de acostumbrarme. Ya con lágrimas en los ojos, me acerco a él y quedo en frente suya para que sepa que estoy aquí. Cuando me ve cierra los ojos y respira profundamente.
-No quiero que me veas así.-Susurra con voz ronca. Son previo aviso mi mano llega a su mentón y lo acaricio.
-Todo está bien.- Niego con la cabeza aún sin mirarme.
-Todo está jodidamente fatal, Emily.- Me arrastro por el muro hasta estar sentada en el suelo y me abrazo las rodillas.
-¿Me lo quieres contar?.- Me mira por el rabillo del ojo y hace lo mismo que yo hasta quedar a mi lado sentado.
-No.- Asiento.- Emily...- Dice un rato después.
-¿Sí?.
-¿Alguna vez has deseado desaparecer para siempre?.- Frunzo el ceño y le miro.
-¿Por qué deseas eso?.
-Porque la vida de muchos, mi hijo el primero, sería mejor si no estuviera aquí.- Sin que él lo note una lágrimas rápida se desliza por mi mejilla. La atrapo a tiempo y no doy pie a que salgan más. Apoyo mi cabeza en su hombro y busco su mano en el bolsillo para entrelazar los dedos.
-Nunca pienses eso. Nunca, Niall. Eres muy importante para muchísima gente. Para tu hijo el primero, para Julia y Harry que te quieren y estáis los unos para los otros siempre que lo necesitáis. Para Denise, que ya he visto el bueno rollo que tenéis. Y aunque no lo creas para tu hermano y tus padres también eres importante.- Le cojo del mentón con la palma de la mano haciendo que gire la cabeza hasta que sus ojos conectan los con míos.- Y yo también te necesito.
-No de la manera en que yo quisiera.- Me siento algo confusa ante ese comentario. No sé cómo tomármelo. Le saco la mano del bolsillo junto con la mía y entonces veo que la tiene prácticamente destrozada.
-N-niall...¿qué has hecho?.
-Era la pared o la cara de Greg.
-Niall, es tu hermano...- Le acaricio los nudillos ensangrentados y hace una mueca de dolor, así que rápidamente lo dejo de hacer.- Estás loco...
-Tal vez.- Separo la cabeza de su hombro y me levanto. Al poco Niall también se levanta.
-Niall, para.- Me mira extrañado y puede que lo que diga me cueste una discusión, pero debo hacerlo.- Deja de parecer una víctima porque no lo eres. Niall, eres una persona adulta y tienes a tu cargo a un niño de cinco años que te necesita fuerte. No puedes encararte con todo el mundo, puede que muchas veces lo que te digan te siente mal. A todos nos pasa. Pero la gente que te quiere nunca te lo va a decir para hacerte daño, quieren darte consejos y ayudarte en lo que puedan.- Quiere hablar pero ya sé lo que va a decir y me adelanto.- Sí, tu madre y tu hermano. Ya lo sé. Pero escúchame.- Pongo mis manos en sus mejillas.- Puedes demostrarles que puedes con esto y con mucho más. Puedes demostrarles que ya no eres el mismo de antes.
-No soy el mismo de antes, Emily.
-¿Quién eres cuándo estás conmigo?.- Aún no le he soltado y al hacerle esa pregunta me siento muy avergonzada. ¿A qué viene esta pregunta?. Esto no va sobre nosotros, ¡porque no hay un nosotros!. Esto va sobre él. Pero ya no puedo parar.
-Yo mismo.- Resoplo y dejo caer mis brazos a ambos lados del cuerpo.
-Pues a mí me parece que no.- Frunce el ceño.- No te muestras como eres, nunca dices lo que realmente quieres decir y guardas un montón de secretos.- Enfadado, se echa el pelo del flequillo hacia atrás. Me sorprende que aún no haya aparecido mi tic en los dedos.
-Sí, es cierto. Yo guardo un secreto, ¿tú puedes decir que solo guardas uno?.- Si no paramos esto creo que vamos a empezar a discutir en breves.
-No.- Contesta con la voz ronca y decidido.
-Ya lo sabía.
-Mira Emily, sé que a veces me odias y créeme que me odio a mí mismo cuando tú lo haces. Pero tú...me haces...- ¡Ya estamos otra vez!.
-Te hago...¿qué?.
-Nada.- Evita el contacto conmigo y ahora sí puedo decir que tengo los dedos como para robar panderetas. Pero no pienso ponerme nerviosa.
-Vale.- Intento sonreír y decido irme por una sencilla razón. Sí, me gusta Niall y me gusta mucho. Sé que no es el hombre más simpático, con sentido del humor y con compasión, pero sí podría enamorarme de él. El problema es que no quiero volver a pasar por lo mismo. Una vez puedo superarlo. Dos, no lo tengo tan claro. Me doy la vuelta y comienzo a andar, pero me quedo congelada en el sitio cuando Niall dice.
-Tú me haces querer ser mejor.- Lo vuelvo a mirar. Debo tener una cara de lela...- Quiero ser bueno por ti, Emily.
-Esto no está bien.- Susurro, pero no sé si llega a escucharme o simplemente ignora mi comentario.
-Me vuelves completamente loco, Emily. No sé cómo tratarte cuando hablamos, despiertas sentimientos en mí que no tenía desde que murió la madre de Hugo.- Oh no. ¡Mierda, no!. No, no, no.- Así que hago lo que me sale: Ser un capullo.
-Niall, yo no...
-No, calla Emily. Lo siento, de verdad que siento todo lo que te he hecho hasta ahora y siento lo de aquella noche, no soy quien para meterme en tu vida, y luego estuvo fatal como te traté en el ascensor. ¡Y lo siento por todo joder!. Y sé que si no me mandas a la mierda, te voy a tener que pedir mil veces más perdón porque voy a volver a cagarla.- Se acerca a mí y me coge las manos mirándome a los ojos. Juro que jamás lo he visto así y me sorprende mucho.- Pero Em, soy un egoísta y no quiero perderte.- Sin saber qué decir le abrazo y escondo mi cara en el hueco de su cuello. Ay Niall...¿qué me estás haciendo?.- ¿Estamos bien?.- Me separo unos centímretos para hablarle.
-Sí pero, ¿hasta cuándo?.- Sé que sabe a lo que me refiero. No van a pasar más de tres días antes de que volvamos a discutir de nuevo por cualquier tontería.
-Hasta la próxima vez que discutamos, nena.- Me sonríe de lado y no me queda otra que reír.- Me gustas mucho Emily. Y para que lo sepas me dispongo a besarte.- Asiento con una sonrisa de tonta. Junta sus labios a los míos y antes de besarme me da un pequeño mordisco en el labio inferior. Rápidamente engancho mis piernas a su cintura y me coge por los muslos para mantenerme lo más pegada a él posible. Me besa apasionadamente, diferente a las otras veces que nos hemos besado. Me está besando como él quiere, sin esconderse. Abro los ojos para verlo y lo encuentro con los ojos cerrados, lo que me hace sonreír. Roza su nariz con la mía antes de bajarme de nuevo al suelo.
-Hay que volver.
-No quiero volver.- Se queja. Le cojo la mano y le hago andar de vuelta.
-No podemos dejarlos tirados.- Juego a subir su mano con la mía cual niña pequeña.- Además, tengo hambre.
Cuando volvemos, Niall no me deja que suelte su mano en ningún momento. Ambos nos sentamos y aunque hay algo de tensión, se nota mucho más relajado que antes. Denisse nos sonríe mientras pone paz entre ambos hermanos y Greg se disculpa con Niall. Así que al final la cena es bastante agradable y al final de la velada Denisse y yo hablamos sobre quedar otro día.
-Tienes que curarte eso es cuanto llegues.- Le comento ya en el coche de vuelta a casa.
-¿Por qué no vienes a casa y me lo curas?.- Le miro y me río.
-Diría que sí, pero mi hermano está en casa...
-Y no le gusto un pelo.- Asiento dándole la razón.- ¿Por qué?.
-Porque es un hermano muy protector y no quiere que me vuelvan a hacer daño. Según él ninguno es lo suficientemente bueno para mí.- Asiente y después de unos minutos en silencio vuelve a la carga.
-¿Qué pasó esta mañana en el servicio?.
-Nada grave. Unas chicas dijeron que intentaba conquistarte para sacarte el dinero. Oh bueno, y les interesa mucho saber como eres en la cama.- Río aunque en realidad no me hace ni puñetera gracia que otras quieran tenerlo como yo quiero.- Olvídalo, fue una tontería.
El resto del camino hablamos tranquilamente de cosas sin importancia y aunque aún le falta mucho, le noto más abierto y más sincero conmigo. Lo cuál no sé si es una buena o mala noticia para mis sentimientos, pero por un momento los dejo a un lado y me dejo llevar. Una vez en la puerta de mi casa, el coche para y me mira intensamente.
-¿Qué?.- Le pregunto avergonzada.
-Nada, te miro.
-¿Por qué?.
-Porque me gusta.
-Pues me da vergüenza.
-Pues no tienes porqué, porque eres guapísima.- Sonrío.
-Debo irme.- Me coge de la barbilla para que lo mire.
-¿Me das un beso?.- Asiento sin problema y le doy un largo beso acompañado de un par de caricias por parte de los dos antes de bajarme del coche.
-Hasta mañana.- Digo una vez en la calle.
-Hasta mañana, nena.
-No quiero que me veas así.-Susurra con voz ronca. Son previo aviso mi mano llega a su mentón y lo acaricio.
-Todo está bien.- Niego con la cabeza aún sin mirarme.
-Todo está jodidamente fatal, Emily.- Me arrastro por el muro hasta estar sentada en el suelo y me abrazo las rodillas.
-¿Me lo quieres contar?.- Me mira por el rabillo del ojo y hace lo mismo que yo hasta quedar a mi lado sentado.
-No.- Asiento.- Emily...- Dice un rato después.
-¿Sí?.
-¿Alguna vez has deseado desaparecer para siempre?.- Frunzo el ceño y le miro.
-¿Por qué deseas eso?.
-Porque la vida de muchos, mi hijo el primero, sería mejor si no estuviera aquí.- Sin que él lo note una lágrimas rápida se desliza por mi mejilla. La atrapo a tiempo y no doy pie a que salgan más. Apoyo mi cabeza en su hombro y busco su mano en el bolsillo para entrelazar los dedos.
-Nunca pienses eso. Nunca, Niall. Eres muy importante para muchísima gente. Para tu hijo el primero, para Julia y Harry que te quieren y estáis los unos para los otros siempre que lo necesitáis. Para Denise, que ya he visto el bueno rollo que tenéis. Y aunque no lo creas para tu hermano y tus padres también eres importante.- Le cojo del mentón con la palma de la mano haciendo que gire la cabeza hasta que sus ojos conectan los con míos.- Y yo también te necesito.
-No de la manera en que yo quisiera.- Me siento algo confusa ante ese comentario. No sé cómo tomármelo. Le saco la mano del bolsillo junto con la mía y entonces veo que la tiene prácticamente destrozada.
-N-niall...¿qué has hecho?.
-Era la pared o la cara de Greg.
-Niall, es tu hermano...- Le acaricio los nudillos ensangrentados y hace una mueca de dolor, así que rápidamente lo dejo de hacer.- Estás loco...
-Tal vez.- Separo la cabeza de su hombro y me levanto. Al poco Niall también se levanta.
-Niall, para.- Me mira extrañado y puede que lo que diga me cueste una discusión, pero debo hacerlo.- Deja de parecer una víctima porque no lo eres. Niall, eres una persona adulta y tienes a tu cargo a un niño de cinco años que te necesita fuerte. No puedes encararte con todo el mundo, puede que muchas veces lo que te digan te siente mal. A todos nos pasa. Pero la gente que te quiere nunca te lo va a decir para hacerte daño, quieren darte consejos y ayudarte en lo que puedan.- Quiere hablar pero ya sé lo que va a decir y me adelanto.- Sí, tu madre y tu hermano. Ya lo sé. Pero escúchame.- Pongo mis manos en sus mejillas.- Puedes demostrarles que puedes con esto y con mucho más. Puedes demostrarles que ya no eres el mismo de antes.
-No soy el mismo de antes, Emily.
-¿Quién eres cuándo estás conmigo?.- Aún no le he soltado y al hacerle esa pregunta me siento muy avergonzada. ¿A qué viene esta pregunta?. Esto no va sobre nosotros, ¡porque no hay un nosotros!. Esto va sobre él. Pero ya no puedo parar.
-Yo mismo.- Resoplo y dejo caer mis brazos a ambos lados del cuerpo.
-Pues a mí me parece que no.- Frunce el ceño.- No te muestras como eres, nunca dices lo que realmente quieres decir y guardas un montón de secretos.- Enfadado, se echa el pelo del flequillo hacia atrás. Me sorprende que aún no haya aparecido mi tic en los dedos.
-Sí, es cierto. Yo guardo un secreto, ¿tú puedes decir que solo guardas uno?.- Si no paramos esto creo que vamos a empezar a discutir en breves.
-No.- Contesta con la voz ronca y decidido.
-Ya lo sabía.
-Mira Emily, sé que a veces me odias y créeme que me odio a mí mismo cuando tú lo haces. Pero tú...me haces...- ¡Ya estamos otra vez!.
-Te hago...¿qué?.
-Nada.- Evita el contacto conmigo y ahora sí puedo decir que tengo los dedos como para robar panderetas. Pero no pienso ponerme nerviosa.
-Vale.- Intento sonreír y decido irme por una sencilla razón. Sí, me gusta Niall y me gusta mucho. Sé que no es el hombre más simpático, con sentido del humor y con compasión, pero sí podría enamorarme de él. El problema es que no quiero volver a pasar por lo mismo. Una vez puedo superarlo. Dos, no lo tengo tan claro. Me doy la vuelta y comienzo a andar, pero me quedo congelada en el sitio cuando Niall dice.
-Tú me haces querer ser mejor.- Lo vuelvo a mirar. Debo tener una cara de lela...- Quiero ser bueno por ti, Emily.
-Esto no está bien.- Susurro, pero no sé si llega a escucharme o simplemente ignora mi comentario.
-Me vuelves completamente loco, Emily. No sé cómo tratarte cuando hablamos, despiertas sentimientos en mí que no tenía desde que murió la madre de Hugo.- Oh no. ¡Mierda, no!. No, no, no.- Así que hago lo que me sale: Ser un capullo.
-Niall, yo no...
-No, calla Emily. Lo siento, de verdad que siento todo lo que te he hecho hasta ahora y siento lo de aquella noche, no soy quien para meterme en tu vida, y luego estuvo fatal como te traté en el ascensor. ¡Y lo siento por todo joder!. Y sé que si no me mandas a la mierda, te voy a tener que pedir mil veces más perdón porque voy a volver a cagarla.- Se acerca a mí y me coge las manos mirándome a los ojos. Juro que jamás lo he visto así y me sorprende mucho.- Pero Em, soy un egoísta y no quiero perderte.- Sin saber qué decir le abrazo y escondo mi cara en el hueco de su cuello. Ay Niall...¿qué me estás haciendo?.- ¿Estamos bien?.- Me separo unos centímretos para hablarle.
-Sí pero, ¿hasta cuándo?.- Sé que sabe a lo que me refiero. No van a pasar más de tres días antes de que volvamos a discutir de nuevo por cualquier tontería.
-Hasta la próxima vez que discutamos, nena.- Me sonríe de lado y no me queda otra que reír.- Me gustas mucho Emily. Y para que lo sepas me dispongo a besarte.- Asiento con una sonrisa de tonta. Junta sus labios a los míos y antes de besarme me da un pequeño mordisco en el labio inferior. Rápidamente engancho mis piernas a su cintura y me coge por los muslos para mantenerme lo más pegada a él posible. Me besa apasionadamente, diferente a las otras veces que nos hemos besado. Me está besando como él quiere, sin esconderse. Abro los ojos para verlo y lo encuentro con los ojos cerrados, lo que me hace sonreír. Roza su nariz con la mía antes de bajarme de nuevo al suelo.
-Hay que volver.
-No quiero volver.- Se queja. Le cojo la mano y le hago andar de vuelta.
-No podemos dejarlos tirados.- Juego a subir su mano con la mía cual niña pequeña.- Además, tengo hambre.
Cuando volvemos, Niall no me deja que suelte su mano en ningún momento. Ambos nos sentamos y aunque hay algo de tensión, se nota mucho más relajado que antes. Denisse nos sonríe mientras pone paz entre ambos hermanos y Greg se disculpa con Niall. Así que al final la cena es bastante agradable y al final de la velada Denisse y yo hablamos sobre quedar otro día.
-Tienes que curarte eso es cuanto llegues.- Le comento ya en el coche de vuelta a casa.
-¿Por qué no vienes a casa y me lo curas?.- Le miro y me río.
-Diría que sí, pero mi hermano está en casa...
-Y no le gusto un pelo.- Asiento dándole la razón.- ¿Por qué?.
-Porque es un hermano muy protector y no quiere que me vuelvan a hacer daño. Según él ninguno es lo suficientemente bueno para mí.- Asiente y después de unos minutos en silencio vuelve a la carga.
-¿Qué pasó esta mañana en el servicio?.
-Nada grave. Unas chicas dijeron que intentaba conquistarte para sacarte el dinero. Oh bueno, y les interesa mucho saber como eres en la cama.- Río aunque en realidad no me hace ni puñetera gracia que otras quieran tenerlo como yo quiero.- Olvídalo, fue una tontería.
El resto del camino hablamos tranquilamente de cosas sin importancia y aunque aún le falta mucho, le noto más abierto y más sincero conmigo. Lo cuál no sé si es una buena o mala noticia para mis sentimientos, pero por un momento los dejo a un lado y me dejo llevar. Una vez en la puerta de mi casa, el coche para y me mira intensamente.
-¿Qué?.- Le pregunto avergonzada.
-Nada, te miro.
-¿Por qué?.
-Porque me gusta.
-Pues me da vergüenza.
-Pues no tienes porqué, porque eres guapísima.- Sonrío.
-Debo irme.- Me coge de la barbilla para que lo mire.
-¿Me das un beso?.- Asiento sin problema y le doy un largo beso acompañado de un par de caricias por parte de los dos antes de bajarme del coche.
-Hasta mañana.- Digo una vez en la calle.
-Hasta mañana, nena.
jueves, 11 de septiembre de 2014
Capítulo 31.
-¿Qué haces aquí?.- El chico cierra la puerta con una sonrisa y echa un vistazo a todo el despacho.- ¿Quién te ha dejado entrar?.
-¡Coño soy tu hermano!. ¿Qué esperabas?.- Intento no soltar una risa. Ya sé que no tiene ninguna gracia porque a Niall no le gusta que esté aquí, pero me hace gracia la forma que tiene de hablar. Y me parece que es el único de la familia que pone en orden a su hermano pequeño.
-¿Ha pasado algo?.
-Pero vamos a ver, ¡qué no ha pasado nada!. ¿No puedo venir a verte y punto?.- Anda hacia la mesa de Niall y pasa la mano por la madera.- ¡Qué bien vives!.
-No, no puedes venir y punto.- Ignorándolo comenta.
-Denise quería venir unos días, así que hemos dejado a Theo con sus padres y mientras ella visita a una amiga he venido.
-Pues ya te puedes ir.
-¡Hola!.- Me dice de repente. Creo que voy a poner en práctica el pasar de Niall como hace su hermano.
-Hola.- Saludo con una sonrisa. Y con más cara que nadie, me levanto y le saludo con un par de besos.- Soy Emily.
-Greg. Espera...tú hablaste.- Lo más rápido que puedo le lanzo una mirada para que no siga hablando y la pilla al vuelo cambiando de tema.- Encantado.- Sonrío.
-Bien. Ahora, fuera.
-Ey, ¿por qué tanta prisa?. Denise y yo queremos que vengas a cenar con nostros esta noche.
-Gracias. Pero no.
-Sabes que vas a ir así que no me hagas enfadar.
-Pero vamos a ver, ¿para qué quieres que vaya?.
-Porque eres mi hermano y hace meses que no nos vemos.- De repente me mira y dice.- Y tú también estás invitada.- Después me sonríe y vuelve a mirar a Niall.
-Gracias, pero no.
-¿Por qué?.- Preguntan los dos a la vez.
-Porque es una cena de familia y no pinto nada allí.
-Vienes y punto.- Total que después de media hora discutiendo si íbamos o no, tuvimos que aceptar. Si uno es persistente, el otro ¡ni te cuento!.
Cuando Greg se fue, Niall no preguntó nada sobre la escenita del baño, cosa que agradecí mucho, muchísimo. Aunque claro, eso me pasa por irme de la lengua. ¡Que tengo una boca como un buzón de correos!, pero es que cuando me enfado y me calientan no lo puedo remediar.
A las cinco me fui para casa y me preparé para la cena con algo sencillo. Unos pantalones granates, una blusa negra y una chaqueta de punto ancha con estampado a juego. Esta vez dejo los tacones en el armario porque quiero llegar viva al postre.
-Liam, me voy. Luego nos vemos.
-¿Has quedado con Celia?.- Me mira desde el sofá con un libro entre las manos.
-Bueno...más o menos.
-Emily Bell no pienses que vas a salir de casa.
-¿Por qué no?.- Pregunto indignada.
-¿Tú te crees que yo soy tonto?. Has quedado con Niall.
-Liam...
-No, Emily.- Me siento a su lado.
-Solo vamos a cenar, además también está su hermano y su mujer.
-¿Presentaciones familiares?. ¡Ni hablar!.
-Liam, no va a pasar nada. Confía en mí. Ya sé que es mi jefe y sé que no te gusta un pelo, pero yo me lo paso bien con él. Cuando no es un gilipollas egocéntrico sobre protector, es muy amable, cariñoso y con sentido del humor. Bueno esto último no mucho, pero de todas maneras, no tienes que de que preocuparte. Sé lo que me hago.- El telefonillo me interrumpe y antes de salir por la puerta le digo.- Todo va a ir bien, te lo prometo. No te preocupes. ¡Te quiero!.
Bajo las escaleras del portal mas deprisa de lo que suelo hacerlo y cuando llego a la planta de la calle me obligo a parar. A ver, solo es una cena, vas a conocer a parte de su familia, sí. Pero eso no significa amor eterno. Además tú no quieres eso, así que relaja la raja y comportate como una persona normal. ¡Tonta del culo!. Una vez me he regañado a mí misma salgo a la calle y me meto en su coche. Esta vez Niall no ha salido del coche para esperarme y me llevo una decepción.
-Hola Niall.- Digo sonriente.
-Hola.- Joder, ¡qué bien le quedan estos vaqueros!.- Antes que nada. No hagas caso a nada de lo que diga mi hermano.
-¿Y por qué no?.
-Porque es como tú.
-¿Como yo?.- Pregunto extrañada.
-Sí. Cuando os calentáis soltáis de todo por la boca y luego dais veinte mil vueltas para pedir perdón.
No tenéis filtro.
-¡Por lo menos pedimos perdón!
-¿Qué quieres decir?.
-¡Nada!. Es que no tengo filtro, ya sabes...- ¡Ugh!. Me pone de los nervios, encima de que el pedí perdón en el ascensor y el pasó de mi culo se hace el ofendido. ¡Venga ya!.
El restaurante es bastante grande y hay mucha gente. En la entrada el maitre nos acompaña hasta la mesa donde ya se encuentras Greg y su esposa Denise. Greg me saluda con un pequeño abrazo y Denise me da dos besos y nos presentamos la una a la otra, me gusta porque se la ve llena de energía y no pierde la sonrisa. Cuando Niall y Denise se abrazan, se me pone la piel de gallina. Niall sí que la siente como su familia y me recuerda a mi relación con mi hermano.
Al principio todo va estupendamente, hablamos los cuatro de cosas normales, como el trabajo. Me entero de que ellos tienen otro niño más pequeño que Hugo y que también viven en Irlanda. Pero Niall no habla mucho, prefiere quedarse al márgen y me resulta un poco extraño.
-¿Qué tal Hugo?.- Pregunta Denise.
-Algo rebelde.
-¡Pues entonces como siempre!.- Bromea Greg antes de dar un trago a su copa de vino.
-Querrás decir como siempre que viene de Irlanda.- Sabía que no tenía que venir.
-No empecemos con el puto temita...
-Si no os lo llevárais todos los meses no tendríamos que pasar por esto.
-¡Eh, que nosotros no nos lo llevamos!.
-Greg.- Denise pone una mano encima de la de su marido para tranquilizarle.- Niall cariño, sabes que es Maura quien quiere que vaya.
-Pero vosotros la ayudáis.- Se siente como si Niall fuese un adolescente quien tiene que hacerse cargo de un niño que no quiere. Creo que su madre piensa eso. Pero está muy equivocada, sé que Hugo y Niall chocan muchas veces y Niall no sabe cómo reaccionar en muchas ocasiones. Pero no hay persona en el mundo que quiera más a Hugo que su padre. De eso estoy segura.- ¿Tan mal creéis que lo hago?. ¿Qué creéis que hago con él?. ¡Joder es mi hijo!.- Silencio y más silencio. Enotnces entrelazo mis dedos con los suyos debajo de la mesa. No sé si he hecho bien o mal, pero siento que él lo necesita y yo quiero hacerlo. Él aprieta.
-Cielo, no hace falta esto ahora mismo.
-He hecho una pregunta.
-Niall, no te pases.- Interviene su hermano.
-He hecho una puta pregunta.
-No pensamos que lo hagas mal, Niall. No tenemos que ver nada con esto. Esto es sobre mamá y tú. De todas maneras no me extraña, ¿te recuerdo cuántas veces hemos llamado por la noche y era Harry el que cumplía tus obligaciones como padre?.
-Eso no ha vuelto a pasar.- Ya ha soltado mi mano porque di no fuera así ahora mismo estaría hecha añicos.
-Lo que sea, ¿por qué has dejado de llevar a Hugo al psicólogo?.
-Porque no quiero que lo traten como si estuviera loco.
-Nialler, nadie está diciendo que Hugo esté loco. Todos lo adoramos porque es un niño muy listo y cariñoso.
-Denise si el niño tiene un problema se asume y se le lleva a dónde haya que llevarle. Fin de la historia.- La silla de Niall chirría y acto seguido el desaparece del restaurante a la velocidad del rayo con los puños blancos de apretarlos y la cabeza gacha.
-De verdad Greg que eres increíble. Siempre igual...- ¿Voy no voy?. ¿Digo algo?. ¿Me cayo?. ¿¡Qué hago!?
-Ve.- Levanto la cabeza.- Emily ve. Te está esperando.
-¡Coño soy tu hermano!. ¿Qué esperabas?.- Intento no soltar una risa. Ya sé que no tiene ninguna gracia porque a Niall no le gusta que esté aquí, pero me hace gracia la forma que tiene de hablar. Y me parece que es el único de la familia que pone en orden a su hermano pequeño.
-¿Ha pasado algo?.
-Pero vamos a ver, ¡qué no ha pasado nada!. ¿No puedo venir a verte y punto?.- Anda hacia la mesa de Niall y pasa la mano por la madera.- ¡Qué bien vives!.
-No, no puedes venir y punto.- Ignorándolo comenta.
-Denise quería venir unos días, así que hemos dejado a Theo con sus padres y mientras ella visita a una amiga he venido.
-Pues ya te puedes ir.
-¡Hola!.- Me dice de repente. Creo que voy a poner en práctica el pasar de Niall como hace su hermano.
-Hola.- Saludo con una sonrisa. Y con más cara que nadie, me levanto y le saludo con un par de besos.- Soy Emily.
-Greg. Espera...tú hablaste.- Lo más rápido que puedo le lanzo una mirada para que no siga hablando y la pilla al vuelo cambiando de tema.- Encantado.- Sonrío.
-Bien. Ahora, fuera.
-Ey, ¿por qué tanta prisa?. Denise y yo queremos que vengas a cenar con nostros esta noche.
-Gracias. Pero no.
-Sabes que vas a ir así que no me hagas enfadar.
-Pero vamos a ver, ¿para qué quieres que vaya?.
-Porque eres mi hermano y hace meses que no nos vemos.- De repente me mira y dice.- Y tú también estás invitada.- Después me sonríe y vuelve a mirar a Niall.
-Gracias, pero no.
-¿Por qué?.- Preguntan los dos a la vez.
-Porque es una cena de familia y no pinto nada allí.
-Vienes y punto.- Total que después de media hora discutiendo si íbamos o no, tuvimos que aceptar. Si uno es persistente, el otro ¡ni te cuento!.
Cuando Greg se fue, Niall no preguntó nada sobre la escenita del baño, cosa que agradecí mucho, muchísimo. Aunque claro, eso me pasa por irme de la lengua. ¡Que tengo una boca como un buzón de correos!, pero es que cuando me enfado y me calientan no lo puedo remediar.
A las cinco me fui para casa y me preparé para la cena con algo sencillo. Unos pantalones granates, una blusa negra y una chaqueta de punto ancha con estampado a juego. Esta vez dejo los tacones en el armario porque quiero llegar viva al postre.
-Liam, me voy. Luego nos vemos.
-¿Has quedado con Celia?.- Me mira desde el sofá con un libro entre las manos.
-Bueno...más o menos.
-Emily Bell no pienses que vas a salir de casa.
-¿Por qué no?.- Pregunto indignada.
-¿Tú te crees que yo soy tonto?. Has quedado con Niall.
-Liam...
-No, Emily.- Me siento a su lado.
-Solo vamos a cenar, además también está su hermano y su mujer.
-¿Presentaciones familiares?. ¡Ni hablar!.
-Liam, no va a pasar nada. Confía en mí. Ya sé que es mi jefe y sé que no te gusta un pelo, pero yo me lo paso bien con él. Cuando no es un gilipollas egocéntrico sobre protector, es muy amable, cariñoso y con sentido del humor. Bueno esto último no mucho, pero de todas maneras, no tienes que de que preocuparte. Sé lo que me hago.- El telefonillo me interrumpe y antes de salir por la puerta le digo.- Todo va a ir bien, te lo prometo. No te preocupes. ¡Te quiero!.
Bajo las escaleras del portal mas deprisa de lo que suelo hacerlo y cuando llego a la planta de la calle me obligo a parar. A ver, solo es una cena, vas a conocer a parte de su familia, sí. Pero eso no significa amor eterno. Además tú no quieres eso, así que relaja la raja y comportate como una persona normal. ¡Tonta del culo!. Una vez me he regañado a mí misma salgo a la calle y me meto en su coche. Esta vez Niall no ha salido del coche para esperarme y me llevo una decepción.
-Hola Niall.- Digo sonriente.
-Hola.- Joder, ¡qué bien le quedan estos vaqueros!.- Antes que nada. No hagas caso a nada de lo que diga mi hermano.
-¿Y por qué no?.
-Porque es como tú.
-¿Como yo?.- Pregunto extrañada.
-Sí. Cuando os calentáis soltáis de todo por la boca y luego dais veinte mil vueltas para pedir perdón.
No tenéis filtro.
-¡Por lo menos pedimos perdón!
-¿Qué quieres decir?.
-¡Nada!. Es que no tengo filtro, ya sabes...- ¡Ugh!. Me pone de los nervios, encima de que el pedí perdón en el ascensor y el pasó de mi culo se hace el ofendido. ¡Venga ya!.
El restaurante es bastante grande y hay mucha gente. En la entrada el maitre nos acompaña hasta la mesa donde ya se encuentras Greg y su esposa Denise. Greg me saluda con un pequeño abrazo y Denise me da dos besos y nos presentamos la una a la otra, me gusta porque se la ve llena de energía y no pierde la sonrisa. Cuando Niall y Denise se abrazan, se me pone la piel de gallina. Niall sí que la siente como su familia y me recuerda a mi relación con mi hermano.
Al principio todo va estupendamente, hablamos los cuatro de cosas normales, como el trabajo. Me entero de que ellos tienen otro niño más pequeño que Hugo y que también viven en Irlanda. Pero Niall no habla mucho, prefiere quedarse al márgen y me resulta un poco extraño.
-¿Qué tal Hugo?.- Pregunta Denise.
-Algo rebelde.
-¡Pues entonces como siempre!.- Bromea Greg antes de dar un trago a su copa de vino.
-Querrás decir como siempre que viene de Irlanda.- Sabía que no tenía que venir.
-No empecemos con el puto temita...
-Si no os lo llevárais todos los meses no tendríamos que pasar por esto.
-¡Eh, que nosotros no nos lo llevamos!.
-Greg.- Denise pone una mano encima de la de su marido para tranquilizarle.- Niall cariño, sabes que es Maura quien quiere que vaya.
-Pero vosotros la ayudáis.- Se siente como si Niall fuese un adolescente quien tiene que hacerse cargo de un niño que no quiere. Creo que su madre piensa eso. Pero está muy equivocada, sé que Hugo y Niall chocan muchas veces y Niall no sabe cómo reaccionar en muchas ocasiones. Pero no hay persona en el mundo que quiera más a Hugo que su padre. De eso estoy segura.- ¿Tan mal creéis que lo hago?. ¿Qué creéis que hago con él?. ¡Joder es mi hijo!.- Silencio y más silencio. Enotnces entrelazo mis dedos con los suyos debajo de la mesa. No sé si he hecho bien o mal, pero siento que él lo necesita y yo quiero hacerlo. Él aprieta.
-Cielo, no hace falta esto ahora mismo.
-He hecho una pregunta.
-Niall, no te pases.- Interviene su hermano.
-He hecho una puta pregunta.
-No pensamos que lo hagas mal, Niall. No tenemos que ver nada con esto. Esto es sobre mamá y tú. De todas maneras no me extraña, ¿te recuerdo cuántas veces hemos llamado por la noche y era Harry el que cumplía tus obligaciones como padre?.
-Eso no ha vuelto a pasar.- Ya ha soltado mi mano porque di no fuera así ahora mismo estaría hecha añicos.
-Lo que sea, ¿por qué has dejado de llevar a Hugo al psicólogo?.
-Porque no quiero que lo traten como si estuviera loco.
-Nialler, nadie está diciendo que Hugo esté loco. Todos lo adoramos porque es un niño muy listo y cariñoso.
-Denise si el niño tiene un problema se asume y se le lleva a dónde haya que llevarle. Fin de la historia.- La silla de Niall chirría y acto seguido el desaparece del restaurante a la velocidad del rayo con los puños blancos de apretarlos y la cabeza gacha.
-De verdad Greg que eres increíble. Siempre igual...- ¿Voy no voy?. ¿Digo algo?. ¿Me cayo?. ¿¡Qué hago!?
-Ve.- Levanto la cabeza.- Emily ve. Te está esperando.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Capítulo 31.
Los quince primeros minutos en el ascensor los paso con la mayor dignidad del mundo. Él no me habla. Yo no le hablo, aunque por dentro me muera de ganas. Pero después la paciencia se me agota por segundos y me entran los calores; me hago una coleta, me abanico con la mano y recurro a sentarme en el suelo porque no puedo más con los malditos tacones. Niall sigue sin moverse de su sitio y creo que apenas ha cambiado el gesto de su cara.
-Niall.- Le llamo.
-Dime.- Con ese tonito se me quitan las ganas de hablarle. Respiro y recojo toda la paciencia que puedo.
-¿Tienes agua?.- Sé que es una pregunta absurda porque no tiene, pero quiero agua y aparte es lo único que se me ha ocurrido decirle.
-No.- Me apoyo contra la pared del fondo del ascensor observando su espalda.
-Vale.- Contra él más se crece hablándome de esa manera, a mí me da la sensación de empequeñecer en un riconcito del ascensor. De repente me mira y pone los ojos en blanco para después quitarse la chaqueta del traje, arremangarse la camisa blanca y sentarse a mi lado en el ascensor. ¡Ay madre que me da!.
-¿Te encuentras bien?.- Ahora sí me mira mientras me habla y soy yo la que quiero hacerme la dura. Sí, somos un par de orgullosos. Me encojo de hombros.- No sé cuándo nos van a sacar de aquí, ya he pulsado el botón, pero creo que se ha ido la luz en todo el edificio y no tengo cobertura en el móvil. ¿Has mirado el tuyo?.- Asiento con la cabeza.- ¿Tienes cobertura?.- Niego con la cabeza.- Vale.- Ay jo....¡qué pena me da!. Meto la mano en el bolso y saco una caja de chicles.
-¿Quieres uno?.- Le pregunto tendiéndole la caja. La coge, la abre y saca uno.
-Solo te queda este.
-Ah...Bueno, puedes comértelo tú si quieres.- Abre el envoltorio y procuro no mirarle. Más que nada porque yo también quiero, pero se lo he ofrecido y no se lo voy a quitar. Creí que me quedaban más. De reojo miro como lo muerde por la mitad y luego me dice.
-Abre la boca.- Me acerca el chicle y retiro un poco la cara para cogerlo con la mano, pero aparta el chicle y vuelva a repetir.- Abre.- Entonces hago lo que me dice y me mete el chicle en la boca. Menta.- Afirma después de haber estado en silencio por un rato.
-Son los mejores.- Gira la cabeza asintiendo.
-Estoy de acuerdo.- Me mira a los ojos y después vuelve la cabeza hacia el frente.- La cagué.- Lo miro y hago una pompa con el chicle antes de contestar.
-Estoy de acuerdo.- Me mira con una ceja levantada y yo no le quito la vista de encima.
-Qué chulita. ¿Eso es lo único que sabes hacer?.- Me reta con una pompa bastante más grande que la mía. Sonrío.
-Admito que no puedo mejorar eso. Niall Horan se proclama ganador.- Hace una pequeña reverencia con la cabeza y no preguntéis porqué, me dan ganas de abrazarle.
-Me gusta ser el ganador.
-Ya lo sé, ya.- Me preparo mentalmente para decir lo que estoy apunto de soltar por mi boca.- Yo también la cagué. Bastante además.- Me mira esperando una explicación.- Lo primero es que era tu casa y no tengo ningún derecho a hurgar en tus cosas. A aparte que estuvo ¡fatal! utilizarte de esa forma, ahora me siento muy sucia y sobre lo que dije...Lo siento, no quería decirlo. Sé que no sirve de escusa, pero estaba muy furiosa y quería que me dejaras en paz en ese momento.- ¡Madre mía!. Se me cae la cara de vergüenza.- Espero que diga algo pero pasa mucho, mucho tiempo hasta que se digna tan siquiera a mirarme. Parece que llevamos horas encerrados en el ascensor y me estoy poniendo de los nervios. El tic de los dedos se manifiesta y por mucho que intento esconderlo es imposible.
-¿Puedes parar de hacer eso?.
-No Niall, no puedo parar. Ya te lo he explicado.- ¿Por qué le molesta tanto que me pase esto?. Se muerde el labio inferior sin dejar de mirar mis dedos. Cansada de él y de su poca consideración
hacia las personas, en especial hacia mí, me levanto del suelo y aporreo la puerta del ascensor.-¡Hola!. ¿Alguien nos puede sacar de aquí?. . ¡Estamos encerrados en el ascensor!.- Apoyo la frente en la puerta desesperada.
-¡En cinco minutos estáis fuera!.- Nos grita una compañera desde afuera.
-¡Joder por fin!.
-¿Estáis bien?. ¿Cuántos sois?.
-Niall y yo. ¡Estamos bien!.- Sin esperarlo Niall me agarra de la muñeca y hace que le mire.
-Emily, no puedes llamarme Niall.
-Vale.
-No. No vale. Porque lo acabas de hacer.
-Bueno no volverá a ocurrir.
-Ya lo has hecho.
-¿¡Puedes dejar de ser tan irracional!?. ¡Joder!. Llevo encerrada una hora en un puto ascensor contigo y me estás poniendo muy nerviosa. ¡Lo he intentado todo para que te sientas mejor!. Y tú no tienes ni una pizca de consideración conmigo.
-Emily...- ¡Sí hombre!. Ahora también tendré yo la culpa de esto.
-Mira Niall, o ¿debería decir señor?. ¡Vete a la mierda!.
-Ehem...- Ambos nos damos la vuelta viendo las puertas abiertas en la última planta del edificio con aproximadamente ocho personas mirándonos.
-¿Disfrutando el espectáculo?..- Una vez Niall ha pronunciado la última palabra la gente sale disparada hacia diferentes partes volviéndonos a dejar solos. Nos retamos con la mirada
por un par de minutos, pero estoy cansada, sudada y necesito utilizar el servicio.
-Si me permite...- Paso por su lado y me meto en el baño. Una vez dentro me refresco un poco y me quito la coleta para después entrar en uno de los cubículos y hacer pis. Justo cuando voy a abrir el cerrojo para salir, entra alguien hablando.
-¿Has visto lo que ha ocurrido en el ascensor?.- Pregunta una de ellas.
-Sí...menuda fresca. No pudo con el antiguo jefe porque estaba casado y va a por este.- Mis ojos se abren de par en par al escuchar lo que otra de ellas está insinuando.
-Yo creo que algo ha pasado dentro del ascensor. ¿Cómo creéis que será en la cama?.- Dice la última. Las tres ríen cual hienas. ¡Qué asco dan!.
-Se lo podemos preguntar a su secretaria favorita.
-¡Me apuesto lo que sea a que ella lo sabe bien!.- Abro el pestillo y salgo cual diva. Las sonrío falsamente cuando se giran a mirarme y después se miran las unas a las otras queriendo desaparecer de ahí como el humo. Me acerco a ellas y me lavo las manos.
-Seguid hablando por favor. ¡Estaba muy interesante vuestra conversación!.
-Emily...nosotras...-Dice una de ellas. ¡Ouh! Una valiente. Espera bonita que te bajo los humos en seguida.
-¿Vas a mentir?.- No responde.- Pues entonces cállate. No es mi culpa que todas vosotras queráis a un hombre como Niall y no lo vayáis a conseguir nunca.- Me seco las manos y antes de salir del baño me doy la vuelta y me despido con un.- Adiós envidiosas.
Cuando entro en el despacho Niall se está terminando de colocar la chaqueta y luego se sienta en su silla y empieza a mirar papeles.
-Niall.
-Que no me llames Niall...
-Niall, ¿tú crees que la gente piensa que estamos juntos?.
-¿Cómo juntos?.- Me encanta la habilidad que tiene de hacer dos cosas a la vez.
-Juntos trabajando, ¡no te jode!. ¡Pues como pareja!.- Se encoge de hombros mientras firma un documento.
-No me importa.
-Ah vale. ¿Tampoco te importa que me llamen puta en toda la cara?.- Como alma que lleva el diablo deja de hacer lo que está haciendo y levantándose de la silla se acerca hasta mí.
-¿Quién?.
-¿Eso sí te importa?.
-¿¡Quién Emily!?.- La puerta se abre y alguien entra.
-¿Cuándo pensabas contestar las llamadas cabrón?.- Niall se da la vuelta y literalmente se le descompone la cara cuando le ve. ¿Y este quién es?.
-Niall.- Le llamo.
-Dime.- Con ese tonito se me quitan las ganas de hablarle. Respiro y recojo toda la paciencia que puedo.
-¿Tienes agua?.- Sé que es una pregunta absurda porque no tiene, pero quiero agua y aparte es lo único que se me ha ocurrido decirle.
-No.- Me apoyo contra la pared del fondo del ascensor observando su espalda.
-Vale.- Contra él más se crece hablándome de esa manera, a mí me da la sensación de empequeñecer en un riconcito del ascensor. De repente me mira y pone los ojos en blanco para después quitarse la chaqueta del traje, arremangarse la camisa blanca y sentarse a mi lado en el ascensor. ¡Ay madre que me da!.
-¿Te encuentras bien?.- Ahora sí me mira mientras me habla y soy yo la que quiero hacerme la dura. Sí, somos un par de orgullosos. Me encojo de hombros.- No sé cuándo nos van a sacar de aquí, ya he pulsado el botón, pero creo que se ha ido la luz en todo el edificio y no tengo cobertura en el móvil. ¿Has mirado el tuyo?.- Asiento con la cabeza.- ¿Tienes cobertura?.- Niego con la cabeza.- Vale.- Ay jo....¡qué pena me da!. Meto la mano en el bolso y saco una caja de chicles.
-¿Quieres uno?.- Le pregunto tendiéndole la caja. La coge, la abre y saca uno.
-Solo te queda este.
-Ah...Bueno, puedes comértelo tú si quieres.- Abre el envoltorio y procuro no mirarle. Más que nada porque yo también quiero, pero se lo he ofrecido y no se lo voy a quitar. Creí que me quedaban más. De reojo miro como lo muerde por la mitad y luego me dice.
-Abre la boca.- Me acerca el chicle y retiro un poco la cara para cogerlo con la mano, pero aparta el chicle y vuelva a repetir.- Abre.- Entonces hago lo que me dice y me mete el chicle en la boca. Menta.- Afirma después de haber estado en silencio por un rato.
-Son los mejores.- Gira la cabeza asintiendo.
-Estoy de acuerdo.- Me mira a los ojos y después vuelve la cabeza hacia el frente.- La cagué.- Lo miro y hago una pompa con el chicle antes de contestar.
-Estoy de acuerdo.- Me mira con una ceja levantada y yo no le quito la vista de encima.
-Qué chulita. ¿Eso es lo único que sabes hacer?.- Me reta con una pompa bastante más grande que la mía. Sonrío.
-Admito que no puedo mejorar eso. Niall Horan se proclama ganador.- Hace una pequeña reverencia con la cabeza y no preguntéis porqué, me dan ganas de abrazarle.
-Me gusta ser el ganador.
-Ya lo sé, ya.- Me preparo mentalmente para decir lo que estoy apunto de soltar por mi boca.- Yo también la cagué. Bastante además.- Me mira esperando una explicación.- Lo primero es que era tu casa y no tengo ningún derecho a hurgar en tus cosas. A aparte que estuvo ¡fatal! utilizarte de esa forma, ahora me siento muy sucia y sobre lo que dije...Lo siento, no quería decirlo. Sé que no sirve de escusa, pero estaba muy furiosa y quería que me dejaras en paz en ese momento.- ¡Madre mía!. Se me cae la cara de vergüenza.- Espero que diga algo pero pasa mucho, mucho tiempo hasta que se digna tan siquiera a mirarme. Parece que llevamos horas encerrados en el ascensor y me estoy poniendo de los nervios. El tic de los dedos se manifiesta y por mucho que intento esconderlo es imposible.
-¿Puedes parar de hacer eso?.
-No Niall, no puedo parar. Ya te lo he explicado.- ¿Por qué le molesta tanto que me pase esto?. Se muerde el labio inferior sin dejar de mirar mis dedos. Cansada de él y de su poca consideración
hacia las personas, en especial hacia mí, me levanto del suelo y aporreo la puerta del ascensor.-¡Hola!. ¿Alguien nos puede sacar de aquí?. . ¡Estamos encerrados en el ascensor!.- Apoyo la frente en la puerta desesperada.
-¡En cinco minutos estáis fuera!.- Nos grita una compañera desde afuera.
-¡Joder por fin!.
-¿Estáis bien?. ¿Cuántos sois?.
-Niall y yo. ¡Estamos bien!.- Sin esperarlo Niall me agarra de la muñeca y hace que le mire.
-Emily, no puedes llamarme Niall.
-Vale.
-No. No vale. Porque lo acabas de hacer.
-Bueno no volverá a ocurrir.
-Ya lo has hecho.
-¿¡Puedes dejar de ser tan irracional!?. ¡Joder!. Llevo encerrada una hora en un puto ascensor contigo y me estás poniendo muy nerviosa. ¡Lo he intentado todo para que te sientas mejor!. Y tú no tienes ni una pizca de consideración conmigo.
-Emily...- ¡Sí hombre!. Ahora también tendré yo la culpa de esto.
-Mira Niall, o ¿debería decir señor?. ¡Vete a la mierda!.
-Ehem...- Ambos nos damos la vuelta viendo las puertas abiertas en la última planta del edificio con aproximadamente ocho personas mirándonos.
-¿Disfrutando el espectáculo?..- Una vez Niall ha pronunciado la última palabra la gente sale disparada hacia diferentes partes volviéndonos a dejar solos. Nos retamos con la mirada
por un par de minutos, pero estoy cansada, sudada y necesito utilizar el servicio.
-Si me permite...- Paso por su lado y me meto en el baño. Una vez dentro me refresco un poco y me quito la coleta para después entrar en uno de los cubículos y hacer pis. Justo cuando voy a abrir el cerrojo para salir, entra alguien hablando.
-¿Has visto lo que ha ocurrido en el ascensor?.- Pregunta una de ellas.
-Sí...menuda fresca. No pudo con el antiguo jefe porque estaba casado y va a por este.- Mis ojos se abren de par en par al escuchar lo que otra de ellas está insinuando.
-Yo creo que algo ha pasado dentro del ascensor. ¿Cómo creéis que será en la cama?.- Dice la última. Las tres ríen cual hienas. ¡Qué asco dan!.
-Se lo podemos preguntar a su secretaria favorita.
-¡Me apuesto lo que sea a que ella lo sabe bien!.- Abro el pestillo y salgo cual diva. Las sonrío falsamente cuando se giran a mirarme y después se miran las unas a las otras queriendo desaparecer de ahí como el humo. Me acerco a ellas y me lavo las manos.
-Seguid hablando por favor. ¡Estaba muy interesante vuestra conversación!.
-Emily...nosotras...-Dice una de ellas. ¡Ouh! Una valiente. Espera bonita que te bajo los humos en seguida.
-¿Vas a mentir?.- No responde.- Pues entonces cállate. No es mi culpa que todas vosotras queráis a un hombre como Niall y no lo vayáis a conseguir nunca.- Me seco las manos y antes de salir del baño me doy la vuelta y me despido con un.- Adiós envidiosas.
Cuando entro en el despacho Niall se está terminando de colocar la chaqueta y luego se sienta en su silla y empieza a mirar papeles.
-Niall.
-Que no me llames Niall...
-Niall, ¿tú crees que la gente piensa que estamos juntos?.
-¿Cómo juntos?.- Me encanta la habilidad que tiene de hacer dos cosas a la vez.
-Juntos trabajando, ¡no te jode!. ¡Pues como pareja!.- Se encoge de hombros mientras firma un documento.
-No me importa.
-Ah vale. ¿Tampoco te importa que me llamen puta en toda la cara?.- Como alma que lleva el diablo deja de hacer lo que está haciendo y levantándose de la silla se acerca hasta mí.
-¿Quién?.
-¿Eso sí te importa?.
-¿¡Quién Emily!?.- La puerta se abre y alguien entra.
-¿Cuándo pensabas contestar las llamadas cabrón?.- Niall se da la vuelta y literalmente se le descompone la cara cuando le ve. ¿Y este quién es?.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Capítulo 30.
-Devuélveme eso Emily. Ahora.
En un acto reflejo, como si fuese a servir para algo, escondo la carpeta detrás de mi espalda y lo miro sin moverme. No es que no quiera salir huyendo, es que no puedo moverme porque mis piernas no reaccionan. Niall me mira fijamente con una mano extendida a la espera de que le de lo que ha pedido. Pero ambos sabemos que eso no va a ocurrir.
-¿Para qué lo quieres?.- Le pregunto con la voz más intimidadora que me sale.
-No te importa. Devuélvemelo.
-¡Sí me importa!.- Creo que mi parte más furiosa está saliendo de mí y de verdad que no quiero.- ¡Es mío joder!.
-Emily Bell soy tu jefe y esos papeles me pertenecen.- Ni siquiera los quiere, solo quiere descubrir porque ahora tengo tanta insistencia en llevármelos.
-¡Niall eres insufrible!. ¿Qué es lo que quieres saber?. ¿Quién era ese tío?. ¡Pues bien te lo voy a decir!. ¡Es hijo de puta me pidió matrimonio y el día de la boda desapareció porque había estado toda la noche follándose a otra!. ¿¡Te parece suficiente!?.- No me doy cuenta de que estoy llorando hasta que siento las lágrimas correr por mis mejillas, pero no es por tristeza. Es por rabia. Estoy muy, muy enfadada y esto no se lo voy a perdonar nunca.
-Solo trataba de protegerte.
-¿¡Protegerme!?. ¿Protegerme de qué?.- Respira con fuerza y se pasa la meno por el flequillo. Suelto una risa falsa.- Pero vamos a ver, ¿te crees que no puedo con él sola?.- Me mira con una mirada de hielo.
-A juzgar por como estabas cuando salí de la habitación...No.- La sangre me hierve.
-No me conoces en absoluto.- Le escupo en la cara con toda la maldad que me sale.- Ahora que ya sabes lo que querías saber, me voy. Ah, y dile a tu amigo que deje de sacar información a Celia porque no lo va a conseguir.- Me doy la vuelta para abrir la puerta del portal y poder salir, pero él me coge de la muñeca y hace que me de la vuelta. Acto seguido me coge la carpeta y se me queda mirando con la carpeta en su mano. Quiero gritar de desesperación.
-¿Qué quieres que no vea?.
-¿Qué es lo que esperas tú encontrar?. Dámelo.
-No.- Me echo el pelo hacia atrás e intento relajarme.- Deja que te ayude.
-¡Que no necesito tu puta ayuda!. Pero, ¿quién te crees que soy?. Niall yo no soy la dama en apuros y no necesito que tú seas el caballero que me salve. ¡Déjame vivir joder!. ¡Me estás haciendo la vida imposible y ya no puedo más!. Olvida todo lo que te dije en algún momento porque es mentira, no lo sentía. Lo dije porque sí.- Es el fondo del corazón me está doliendo una barbaridad decir esto, pero me siento en la necesidad de decirlo. Necesito volver a ser yo misma y volver a mi vida con la mayor normalidad posible porque esto va a cabar conmigo.- De hecho hubiese deseado que aquel día no estuvieses allí, porque así tal vez ahora estaríamos otra vez juntos.- Mierda, mierda, mierda... La carpeta se cae de la mano de Niall al suelo aunque él sigue sin quitarme la mirada de encima. Joder, esto es tan doloroso...Vuelve la vista a los papeles y los saca. Vale, este en mi fin, los va a leer y ahora sí que va a ir todo jodidamente fatal. Pero hace todo lo contrario sin leer nada va rompiendo en pedazos todas y cada una de las hojas haciendo que caigan al suelo y ni siquiera le de importancia.
-Lo siento.- Dice. Aún tiene su voz grave y algo ronca, pero hay un matiz de tristeza aunque apenas deja que lo aprecie.- Siento que pienses eso de mí y siento haber hecho las cosas tan mal. Pero no te preocupes, se acabó. Tú lo has decidido y tu decisión va por encima de todo.- Hago lo único que me sale hacer porque estoy bloqueada de pies a cabeza. Así que asiento y sin decir nada salgo en busca de Liam.
En menos de un minuto diviso el coche de Liam al final de la calle y corro hacia el coche hasta que estoy dentro de él mirando hacia el frente sin inmutarme. Quiero llorar, gritar y correr de nuevo hacia Niall para decirle que lo que le he dicho es mentira, que sí siento cosas por él aunque no quiera reconocerlo y que lo prefiero a él a Ian; pero no puedo moverme. Aún no asimilo todo lo que acaba de pasar.
-Emily, ¿me estás escuchando?.- Vuelvo al mundo real y aún sin mirar a Liam le respondo.
-Dime.
-La carpeta, ¿dónde está?.
-Oh, ah, eh...ya no hay que preocuparse por ella. Está destruida.
-¿Pero te ha visto?.
-No, todo ha ido como esperábamos.- Me duele en el alma tener que mentir a los que quiero y en especial a Liam, pero por hoy no puedo sacar más fuerzas.
-¿Seguro?. ¿Estás bien?.
-Todo bien. Ya sabes que estaba muy nerviosa y ahora estoy agotada. Quiero llegar a casa y meterme en la cama.
Cuando llegamos a casa no me fijo ni quien sigue o si Celia sigue con Zayn, o si Louis ya se ha ido a casa. No me fijo en nada. Lo único que hago es llegar a la habitación, darme cuenta de que mis tacones siguen en casa de Niall, quitarme la ropa y meterme en la cama. No sé cómo, pero me duermo al poco de arroparme. Supongo que es porque mi cerebro ya no da más de sí con todo lo que últimamente me ha pasado.
El jueves y el viernes voy a trabajar como cada día, más nerviosa que nunca pero aún así es mi trabajo y no coy a jugar con mi sueldo. Pero los dos días está muy poco en el despacho porque le sales bastantes reuniones así que va de aquí para allá. Aún así los ratos que está en el despacho ambos hacemos nuestro trabajo como si nada y aunque yo de vez en cuando lo miro y sé que él lo sabe, se muestra totalmente distante y no piensa dar su brazo a torcer. Me lo merezco. El viernes cuando recojo mis cosas antes de salir decido despedirme, no sé por qué lo hago pero mi mente me lo pide y como no tengo filtro lo suelto.
-Hasta el lunes, señor. Pase un buen fin de semana.
-Lo haré. Hasta el lunes.
El fin de semana es uno de los peores que he pasado en toda mi vida. No me quito de la cabeza las últimas palabras que me dijo Niall y que ni siquiera me dirigió una mirada cuando me lo dijo y eso me duele más que que me mire con una mirada asesina. Y él lo sabe perfectamente. Así que aunque Liam me pide que salgamos a algún sitio le digo que estoy muy cansada y cuando él se va con un par de amigos que conoce aquí, me la paso del sofá a la cama y de la cama al sofá cual anuncio de Ikea. Y aún así no me puedo quitar al cabezón de Niall de la cabeza. No sé por qué, pero necesito que me perdone, que hablemos y que volvamos a estar como un par de días atrás; pero luego me regaño a mí misma porque se supone que tengo que estar enfadada y es él quien tiene que hablarme y me tiene que pedir perdón. El domingo por la tarde recibo una llamada de Julia.
-Hola Julia, ¿qué tal?.- La noto algo nerviosa y mi duda se confirma cuando sin apenas saludarme me dice.
-Ay Em, no te puedes imaginar como está Niall...Se ha pasado todo el fin de semana-
-Julia, no sé si quiero saberlo.- Inmediatamente para de hablar.
-Oh. Lo siento...n-no era mi intención.
-Está bien, no te preocupes.
-¿Acabó muy mal?.
-¿Tú qué crees?.- Digo de manera obvia.
-Ya veo...
-Al menos no se ha enterado de nada.
-Bueno, por lo menos hay una parte positiva.
-¿Ha vuelto ya Hugo?.
-Sí, esta mañana. No quiere ni ver a su padre.
-¿Y eso?.
-Siempre que va a Irlanda le pasa, Niall cree que sus padres dicen cosas de él delante del niño.- Así que por eso Niall no habla con su madre...
-Oh...
-Sí.
-Aish venga cuéntame cómo ha estado.- Julia suelta una carcajada.
-No ha salido del despacho en todo el fin de semana. De hecho ayer vino una chica, no sé quien era porque nunca antes la había visto, y no pasó del salón. A los cinco minutos estaba fuera de casa.- ¡Joder!.- Pero es que ahí no acaba la cosa, ha estado hablando con Harry y le ha dicho que no van a volver a hacer nada como lo que han hecho.- Mi corazón sonríe.- Y luego le ha dicho que deje en paz a Celia, que está muy bien con Zayn y que como se pase un pelo le parte los huesos.- ¡Me lo como!.- Emily por favor perdónale. No sabes lo importante que eres para él.
Esa noche doy más vueltas que una peonza en la cama. Por una parte deseo que llegue ya la hora de levantarme para encontrarme con Niall y tener la valentía de hablarle, pero por otra parte estoy cagadita y me quiero quedar en la cama por la próxima eternidad. Así que cuando me quiero quedar dormida con las cuatro de la mañana y tres horas más tarde me levanto. Y cuando quiero darme cuenta estoy cruzando la puerta de la empresa y llamando al botón del ascensor.
-Buenos días.- Giro lentamente la cabeza y la subo un poco para poder mirarle el perfil de la cara. Intento no sonreír.
-Bueno días, señor.- Las puertas de uno de los ascensores se abren y me deja pasar primero para después entrar él. Uno al lado del otro mirando hacia delante sin decir una sola palabra.
Espero a llegar a la última planta para poder meterme en el baño y preparar un diálogo antes de hablarle porque no tengo ni puñetera idea de que decirle, pero como siempre, la buena suerte no está de mi parte y entre la penúltima y la última planta el ascensor se para y se encienden las luces de emergencia.
-No me lo puedo creer.- Susurro.
En un acto reflejo, como si fuese a servir para algo, escondo la carpeta detrás de mi espalda y lo miro sin moverme. No es que no quiera salir huyendo, es que no puedo moverme porque mis piernas no reaccionan. Niall me mira fijamente con una mano extendida a la espera de que le de lo que ha pedido. Pero ambos sabemos que eso no va a ocurrir.
-¿Para qué lo quieres?.- Le pregunto con la voz más intimidadora que me sale.
-No te importa. Devuélvemelo.
-¡Sí me importa!.- Creo que mi parte más furiosa está saliendo de mí y de verdad que no quiero.- ¡Es mío joder!.
-Emily Bell soy tu jefe y esos papeles me pertenecen.- Ni siquiera los quiere, solo quiere descubrir porque ahora tengo tanta insistencia en llevármelos.
-¡Niall eres insufrible!. ¿Qué es lo que quieres saber?. ¿Quién era ese tío?. ¡Pues bien te lo voy a decir!. ¡Es hijo de puta me pidió matrimonio y el día de la boda desapareció porque había estado toda la noche follándose a otra!. ¿¡Te parece suficiente!?.- No me doy cuenta de que estoy llorando hasta que siento las lágrimas correr por mis mejillas, pero no es por tristeza. Es por rabia. Estoy muy, muy enfadada y esto no se lo voy a perdonar nunca.
-Solo trataba de protegerte.
-¿¡Protegerme!?. ¿Protegerme de qué?.- Respira con fuerza y se pasa la meno por el flequillo. Suelto una risa falsa.- Pero vamos a ver, ¿te crees que no puedo con él sola?.- Me mira con una mirada de hielo.
-A juzgar por como estabas cuando salí de la habitación...No.- La sangre me hierve.
-No me conoces en absoluto.- Le escupo en la cara con toda la maldad que me sale.- Ahora que ya sabes lo que querías saber, me voy. Ah, y dile a tu amigo que deje de sacar información a Celia porque no lo va a conseguir.- Me doy la vuelta para abrir la puerta del portal y poder salir, pero él me coge de la muñeca y hace que me de la vuelta. Acto seguido me coge la carpeta y se me queda mirando con la carpeta en su mano. Quiero gritar de desesperación.
-¿Qué quieres que no vea?.
-¿Qué es lo que esperas tú encontrar?. Dámelo.
-No.- Me echo el pelo hacia atrás e intento relajarme.- Deja que te ayude.
-¡Que no necesito tu puta ayuda!. Pero, ¿quién te crees que soy?. Niall yo no soy la dama en apuros y no necesito que tú seas el caballero que me salve. ¡Déjame vivir joder!. ¡Me estás haciendo la vida imposible y ya no puedo más!. Olvida todo lo que te dije en algún momento porque es mentira, no lo sentía. Lo dije porque sí.- Es el fondo del corazón me está doliendo una barbaridad decir esto, pero me siento en la necesidad de decirlo. Necesito volver a ser yo misma y volver a mi vida con la mayor normalidad posible porque esto va a cabar conmigo.- De hecho hubiese deseado que aquel día no estuvieses allí, porque así tal vez ahora estaríamos otra vez juntos.- Mierda, mierda, mierda... La carpeta se cae de la mano de Niall al suelo aunque él sigue sin quitarme la mirada de encima. Joder, esto es tan doloroso...Vuelve la vista a los papeles y los saca. Vale, este en mi fin, los va a leer y ahora sí que va a ir todo jodidamente fatal. Pero hace todo lo contrario sin leer nada va rompiendo en pedazos todas y cada una de las hojas haciendo que caigan al suelo y ni siquiera le de importancia.
-Lo siento.- Dice. Aún tiene su voz grave y algo ronca, pero hay un matiz de tristeza aunque apenas deja que lo aprecie.- Siento que pienses eso de mí y siento haber hecho las cosas tan mal. Pero no te preocupes, se acabó. Tú lo has decidido y tu decisión va por encima de todo.- Hago lo único que me sale hacer porque estoy bloqueada de pies a cabeza. Así que asiento y sin decir nada salgo en busca de Liam.
En menos de un minuto diviso el coche de Liam al final de la calle y corro hacia el coche hasta que estoy dentro de él mirando hacia el frente sin inmutarme. Quiero llorar, gritar y correr de nuevo hacia Niall para decirle que lo que le he dicho es mentira, que sí siento cosas por él aunque no quiera reconocerlo y que lo prefiero a él a Ian; pero no puedo moverme. Aún no asimilo todo lo que acaba de pasar.
-Emily, ¿me estás escuchando?.- Vuelvo al mundo real y aún sin mirar a Liam le respondo.
-Dime.
-La carpeta, ¿dónde está?.
-Oh, ah, eh...ya no hay que preocuparse por ella. Está destruida.
-¿Pero te ha visto?.
-No, todo ha ido como esperábamos.- Me duele en el alma tener que mentir a los que quiero y en especial a Liam, pero por hoy no puedo sacar más fuerzas.
-¿Seguro?. ¿Estás bien?.
-Todo bien. Ya sabes que estaba muy nerviosa y ahora estoy agotada. Quiero llegar a casa y meterme en la cama.
Cuando llegamos a casa no me fijo ni quien sigue o si Celia sigue con Zayn, o si Louis ya se ha ido a casa. No me fijo en nada. Lo único que hago es llegar a la habitación, darme cuenta de que mis tacones siguen en casa de Niall, quitarme la ropa y meterme en la cama. No sé cómo, pero me duermo al poco de arroparme. Supongo que es porque mi cerebro ya no da más de sí con todo lo que últimamente me ha pasado.
El jueves y el viernes voy a trabajar como cada día, más nerviosa que nunca pero aún así es mi trabajo y no coy a jugar con mi sueldo. Pero los dos días está muy poco en el despacho porque le sales bastantes reuniones así que va de aquí para allá. Aún así los ratos que está en el despacho ambos hacemos nuestro trabajo como si nada y aunque yo de vez en cuando lo miro y sé que él lo sabe, se muestra totalmente distante y no piensa dar su brazo a torcer. Me lo merezco. El viernes cuando recojo mis cosas antes de salir decido despedirme, no sé por qué lo hago pero mi mente me lo pide y como no tengo filtro lo suelto.
-Hasta el lunes, señor. Pase un buen fin de semana.
-Lo haré. Hasta el lunes.
El fin de semana es uno de los peores que he pasado en toda mi vida. No me quito de la cabeza las últimas palabras que me dijo Niall y que ni siquiera me dirigió una mirada cuando me lo dijo y eso me duele más que que me mire con una mirada asesina. Y él lo sabe perfectamente. Así que aunque Liam me pide que salgamos a algún sitio le digo que estoy muy cansada y cuando él se va con un par de amigos que conoce aquí, me la paso del sofá a la cama y de la cama al sofá cual anuncio de Ikea. Y aún así no me puedo quitar al cabezón de Niall de la cabeza. No sé por qué, pero necesito que me perdone, que hablemos y que volvamos a estar como un par de días atrás; pero luego me regaño a mí misma porque se supone que tengo que estar enfadada y es él quien tiene que hablarme y me tiene que pedir perdón. El domingo por la tarde recibo una llamada de Julia.
-Hola Julia, ¿qué tal?.- La noto algo nerviosa y mi duda se confirma cuando sin apenas saludarme me dice.
-Ay Em, no te puedes imaginar como está Niall...Se ha pasado todo el fin de semana-
-Julia, no sé si quiero saberlo.- Inmediatamente para de hablar.
-Oh. Lo siento...n-no era mi intención.
-Está bien, no te preocupes.
-¿Acabó muy mal?.
-¿Tú qué crees?.- Digo de manera obvia.
-Ya veo...
-Al menos no se ha enterado de nada.
-Bueno, por lo menos hay una parte positiva.
-¿Ha vuelto ya Hugo?.
-Sí, esta mañana. No quiere ni ver a su padre.
-¿Y eso?.
-Siempre que va a Irlanda le pasa, Niall cree que sus padres dicen cosas de él delante del niño.- Así que por eso Niall no habla con su madre...
-Oh...
-Sí.
-Aish venga cuéntame cómo ha estado.- Julia suelta una carcajada.
-No ha salido del despacho en todo el fin de semana. De hecho ayer vino una chica, no sé quien era porque nunca antes la había visto, y no pasó del salón. A los cinco minutos estaba fuera de casa.- ¡Joder!.- Pero es que ahí no acaba la cosa, ha estado hablando con Harry y le ha dicho que no van a volver a hacer nada como lo que han hecho.- Mi corazón sonríe.- Y luego le ha dicho que deje en paz a Celia, que está muy bien con Zayn y que como se pase un pelo le parte los huesos.- ¡Me lo como!.- Emily por favor perdónale. No sabes lo importante que eres para él.
Esa noche doy más vueltas que una peonza en la cama. Por una parte deseo que llegue ya la hora de levantarme para encontrarme con Niall y tener la valentía de hablarle, pero por otra parte estoy cagadita y me quiero quedar en la cama por la próxima eternidad. Así que cuando me quiero quedar dormida con las cuatro de la mañana y tres horas más tarde me levanto. Y cuando quiero darme cuenta estoy cruzando la puerta de la empresa y llamando al botón del ascensor.
-Buenos días.- Giro lentamente la cabeza y la subo un poco para poder mirarle el perfil de la cara. Intento no sonreír.
-Bueno días, señor.- Las puertas de uno de los ascensores se abren y me deja pasar primero para después entrar él. Uno al lado del otro mirando hacia delante sin decir una sola palabra.
Espero a llegar a la última planta para poder meterme en el baño y preparar un diálogo antes de hablarle porque no tengo ni puñetera idea de que decirle, pero como siempre, la buena suerte no está de mi parte y entre la penúltima y la última planta el ascensor se para y se encienden las luces de emergencia.
-No me lo puedo creer.- Susurro.
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