viernes, 22 de agosto de 2014

Capítulo 27.

Cuando me despierto me encuentro en la cama arropada con el edredón y sin Niall alrededor. Por un momento me asusto, no quiero estar sola, pero luego me doy cuenta de que tengo que ser fuerte y elimino todos los pensamientos negativos de mi cabeza. Me levanto y me dirijo a la cocina. ¡Madre mía! Estoy echa polvo, me siento sin fuerzas, me duele la cabeza de tanto llorar, siento que las mejillas me arden y tengo un nudo insoportable en el estómago. Miro la hora, las siete y cuarto de la tarde y siento que no he hecho nada productivo en todo el día.

En la cocina me encuentro una bandeja con un caldo, un té con los medicamentos que tengo que tomar y una nota que supongo que es de Niall. La cojo y leo.

-Siento tener que irme, pero mi hijo me reclama. Te llamo más tarde.-

No quiero imaginarme nada, pero siento la nota un tanto fría y en cierta manera me molesta. Entiendo perfectamente que se marche porque se tiene que ocupar de Hugo y me parece perfecto que esté más unido a él, pero me hubiese gustado que me despertara para decirme que se iba o que me hubiese dejado un mensaje u otro tipo de nota. Me estoy empezando a emparanoiar...

Después de tomar lo que Niall me ha dejado, organizo un poco la casa. No sé si mañana iré a trabajar, pero Liam viene para quedarse un tiempo y no quiero que encuentre esto hecho un desastre. Entonces me acuerdo que mañana Celia quería organizar una fiesta en mi casa para inaugurar el piso y quiero que la tierra me trague. Estando así no tengo ninguna gana de hacer una fiesta, y menos en mi casa. Decido llamarla.

-¡Por fin te dignas a llamar!. Te he estado llamando a casa durante media tarde. ¡Louis y yo hemos hecho una cita de parejas!

-¿Tú una cita de parejas?.- Antes de que pregunte aclaro.- No digas nada, tengo una maravillosa gripe.

-¡Hostias, Em!. ¿Necesitas algo?.

-¿Vais a acabar muy tarde?.

-¿Necesitas que vayamos?.

-Sí...no os vais a creer lo que me ha pasado...

-Vale, en una hora estamos allí.

En menos de una hora tengo a Celia sentada en una esquina del sofá y a mí en la otra donde detrás tengo a Louis que me rodea los hombros con su brazo. Primero empiezo a contarles todo sobre Niall, bueno todo lo que no sabían y cuando llego al punto donde les cuento que casi me acuesto con él en dos ocasiones, ambos se revolucionan.

-¡Si es que lo sabía!.

-Pero vamos a ver...¿cómo vas a acostarte con tu jefe?.

-¡Pues porque tiene mucho morbo!. ¿O no, Em?.

-Pues...sí...

-¡Pero bueno esto es el colmo!.

-Oye, Louis cállate que tú estás saliendo con una de tus pacientes.- Le recrimino mientras Celia se ríe.

-No me vas a comparar. Llegará un día en que ya no la trate, pero Niall seguirá siendo tu jefe siempre.

-A ver calla que no me entero. Entonces, ¿por qué no os habéis acostado hoy?.- Respiro y saco fuerzas para lo que viene ahora.

-Pues...porque...

-¡Vamos hija!.

-Celia déjala.

-Porque Ian apareció.

-¿¡Qué!?.- Gritan los dos a la vez haciendo que de un brinco del susto.

-Nos estás vacilando.

-Que no, de verdad Celia. Que un amigo le dijo que ahora vivía aquí.

-¿Qué amigo?.- Pregunta Celia cuando a la vez Louis pregunta.

-¿Y qué quería?.

-No me lo dijo Cel. Quiere que le devuelva sus pertenencias.- Celia suelta una carcajada y Louis desde atrás me acaricia el brazo.

-¡Me meo!. Pero si no las tienes...hahahaha.- Sé que se ríe porque todo lo que le joda a él a ella le hace completamente feliz.

-Ya se lo dije, pero dice que no se va a ir hasta que se las devuelva...

-Menudo cabrón...- Dice Louis entre dientes.

-Pero oye, ¿cómo se puso Niall?.

-No lo mata, pues yo no sé porqué.

-Ly, sabes que te va a preguntar, ¿verdad?.- Asiento.

-Tarde o temprano tendréis esa conversación.- Comenta Celia.

-Bueno, se tendrá si yo quiero porque no somos nada.- Louis y Celia se miran con una mirada cómplice pero no dicen nada.- Ahí no acaba la cosa...

-¡Joder!. ¿Más?.- Asiento.

-Le pedí explicaciones y delante de Niall me dijo que la noche de antes se había acostado con otra porque estaba cansado de mí.- El llanto en mitad de la frase vuelve a mí.

-¡Cabrón insensible!. ¡Te juro que como me lo encuentre por ahí lo descuartizo vivo!. ¡Será hijo de puta!.- Es gracioso porque en este momento tengo las dos caras opuestas de mi cerebro representadas en personas. Por un lado tengo al demonio de Celia que suelta improperios por la boca y ya está tramando el plan de cómo acabar con él y por el otro lado tengo al ángel de Louis que me abraza mientras me dice que todo va a ir bien y que no va a volver a aparecer. Después de diez largos minutos escuchando como Celia pone el grito en el cielo Louis decide hacerla callar.

-Cállate ya, pesadita y ven aquí.- Abre los brazos y corre hacia nosotros haciendo un abrazo grupal que me reconforta mucho.

-¡La chupipandi!.- Grita la escandalosa del grupo mientras me da besos por la cara.- Tu sueño se ha hecho realidad Lou. Tienes a dos mazizorras entre tus brazos.- Suelto una carcajada que me llena el alma. ¡Cómo los necesitaba!.

-¡Qué bien lo sabes!.

-Si os pego la gripe no me lo tengáis en cuenta.

-¡Oh sí!. Tóseme un poco en la cara que no me apetece ir a trabajar en unos días.

A las ocho y media pedimos comida a domicilio y la comemos sentados en el sofá mientras ellos se dedican a hacer tontería para hacerme reír y lo consiguen sin ningún esfuerzo. Estoy muy contenta de tener tan buenos amigos como lo son ellos y creo que en cualquier momento me voy a poner a llorar. Eso sí, esta vez de felicidad porque ellos estén conmigo.

-¿Qué tal Zayn?.

-Mmmm...bueno...

-Están saliendo.

-¡Louis!. Te lo iba a contar, ¡pero como este es un bocazas!. No llevamos ni tres días saliendo, pero Zayn está tan contento que le ha faltado tiempo para contárselo a Lou.- Aplaudo sonriendo.

-¡Me alegro mucho!. Zayn es genial y está loco por ti.

-Sí, bueno. Pero poco a poco. No estoy acostumbrada a esto y hay un pequeño problemilla...

-Verás...- Susurra Louis.

-Harry me ha llamado para invitarme a cenar...- Lo dice del tirón para que nos cueste más analizarlo.

-Espera...¿qué Harry?.

-El amigo de tu jefe.

-¡A tomar por culo!.

-Le has dicho que no, ¿verdad?.- Rezo a todos los santos para que le haya dicho que no, pero parece ser que no me escuchan.

-Le he dicho que sí. De hecho, el sábado he quedado con él a las siete y media.

-¡Ale, alegría!.

-Celia, tienes que decirle que no.- El móvil me suena desde la habitación y temo porque ya sé quién es. Me dirijo hacia la habitación mientras detrás de mi Louis y Celia discuten sobre Zayn y Harry. Cojo el teléfono y lo tiro en la cama con el manos libres.- Hola.

-¿Cómo estás?.- Vale, lo de la nota no era cosa mía. Realmente está muy frío conmigo, pero no le culpo. Me ha visto pasar uno de los peores momentos de mi vida y es normal que quiera alejarse de los problemas.

-Mejor.

-¿Leíste mi nota?.

-Sí. Muy aclaratoria, por cierto.

-¿Te has tomado lo que te he dejado?.

-Sí. Gracias.

-Mmm...¿necesitas algo?.- Voy a decir que no cuando Louis y Celia parecen en el marco de la puerta y esta última se tira a la cama gritando.

-¡Sexo!.- Me enfurezco y me muero de vergüenza al mismo tiempo. Pongo una mano en su boca y la lanzo una mirada asesina, cojo el móvil, le quito el manos libres y me lo pongo en la oreja.

-Lo siento, es que Louis y Celia han venido y ya sabes lo graciosa que es.- Le susurro un fuera, pero me hacen caso omiso y además se pegan al teléfono para escuchar lo que dice. ¡Malditos!.

-¿Qué no entiendes de tienes que descansar?.

-Bueno, de hecho estaba tumbada en el sofá.

-Vale.- Mis dos amigos ponen los ojos en blanco y empiezan a hacer caras raras al teléfono. Sí, la verdad es que yo también quiro pegarle una patada en los huevos a ver si reacciona.- Mañana no vayas a trabajar.- No tengo ganas de discutir.

-Vale.

-Bueno, te dejo con tus amigos.- Si no estuvieran le preguntaría que por qué está así y que hay de que no me dejaría sola. Pero lo dejo pasar.

-Vale, adiós.

-Recuperarte, Emily.- Con ese Emily sé que quiere decirme muchas cosas, pero no logro descifrar el qué cuando ya ha colgado el teléfono.

-¡Qué soso nena!.

-Ya. Algo le pasa, pero no sé el qué.

-Pues que está acojonado.- Aclara Louis.- Ly, le gustas y verte pasar por eso sin que él pueda hacer nada para remediarle le ha hecho sentir un inútil.

-¿Tú crees?.

-Claro que sí. Ahora mismo tiene un conflicto con él mismo. Por un lado quiere estar contigo y darte todo lo que necesites, por otro quiere buscar a ese capullo y golpearlo hasta matarlo. Pero por otro lado quiere darte tu espacio y que tú tomes la iniciativa.

-¡Joder con el psicólogo!.- Sí, joder con el psicólogo.- Oye por cierto, la fiesta sigue en pie.

-¡Ah no!. De eso quería hablar. Ya no va a haber fiesta. Uno porque estoy mala y dos porque mañana viene Liam a pasar una temporada a mi casa y no quiero que le agobien.

-Pues mira, ya hay dos cosas que celebrar. El piso y la llegada de Liam.- Apoya Louis.

-¡Sí, fiesta, fiesta!.

-Pues nada...fiesta...

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