jueves, 24 de julio de 2014

Capítulo 19.

Una vez todos en la mesa, yo algo cortada pero pletórica porque el patinete no ha acabado en la basura aunque Niall ha dicho que ya veremos si lo utiliza o no, suena el timbre. ¿Viene más gente?, pienso...pienso y pienso. ¡Ostras, pues claro que viene más gente!. Niall se levanta y va hacia la puerta, me levanto y voy trás él. Quiero ver su cara cuando se de cuenta de que Louis y Celia están aquí. A decir verdad el día que se lo dije porque estaba enfadada me hacía más ilusión que hoy; hoy ya estoy ¡muy cansadita! de discutir con él. Pero...Cuando Niall abre la puerta sonrío a mis amigos, pero este pone cara de pimiento rancio ¡qué sosito es cuando quiere!. Directamente me mira a mí, sabe que soy la culpable de esto y el buen rollito entre nosotros está acabado desde este momento. ¡La que me espera es buena!.

-¡Hola!.- Intento relajar el ambiente. De repente Zayn sale de detrás de Celia. ¡Qué sorpresa!.- Hey Zayn, ¿qué tal?.- Zayn me sonríe y Niall nos manda una mirada lasciva.

-¿No nos invitas a pasar?.- Celia siempre tan directa, luego me dicen a mí. Niall frunce el ceño pero comportándose como un caballero se echa a un lado y los deja pasar. La felicidad se apodera de mí y cuando todos han pasado y voy a ir detrás de ellos Niall me atrae hacia él y muy cerca de sus labios me susurra.

-Se va a arrepentir señorita Bell.- Y yo más chula que un ocho me pego más a el y rozándole sus labios con los míos le susurro.

-¿Qué va a hacer?. ¿Ponerme más horas de trabajo?. O mejor, ¿no va a permitir que me lleve bien con su hijo?.- Me suelta de inmediato y me deja ir con confusión. Él ha entendido muy bien lo que le he querido decir, ¿esto qué es?, ¿un trato de jefe-secretaria?, ¿un rollete?. ¡Oh qué! porque yo me estoy volviendo loca por momentos.

Cuando Hugo ve a Louis se levanta de su sitio entre Niall y Harry y se tira a él literalmente para abrazarlo. A Louis se le abre el alma y está encantado de que el pequeño no le guarde rencor por el susto que nos llevamos con su caída, aunque al padre no le hace tanta gracia que tengan tan buena relación y no se fía ni un pelo de mi mejor amigo. Después de todas las presentaciones cenamos entre risas por una parte e incomodidad por otra. Las risas están aseguradas con Lou, el cumpleañero y yo. Luego están Celia y Harry que no paran de ligar delante de todos cosa que a Zayn le está poniendo malo así que hago todo lo posible para que se integre en nuestra conversación y deje de apretar la mandíbula. ¡El pobre se va a destrozar los dientes!. ¿Y qué decir de Julia?, está igual con Harry. Y luego tenemos a Niall que parece no estar en nada, pero se entera de todo el tio. Como le tengo a mi lado, de vez en cuando le mando una miradita para que diga algo, ¡pero nada, oye!. Hasta que se le ocurre decir.

-Así que Zayn y Celia, ¿son novios?.- Louis y yo nos miramos, estamos por levantarnos y decir ''adióooos''. Celia le manda una mirada asesina y cortando su buen rollito con Harry le contesta.

-Somos amigos.- Zayn es ahora quien le manda una mala mirada a Alex.- ¿Qué hay de ti con Julia?.

-¡Celia!.- La regaño pero ni me mira. Niall suelta una carcajada y rápidamente Julia aclara.

-Niall y yo no tenemos para nada este tipo de relación.

-¿Eres más team Harry?. Porque me llevas echando miraditas de odio desde que he empezado a hablar con él.- ¡Apaga y vámonos!. Si había alguna posibilidad de que las tres chicas nos fuéramos algún día de fiesta, se ha disipado totalmente. Louis que hasta entonces jugaba a encestar panchitos en la boca del otro suelta una carcajada que a Harry no le gusta nada.

-Y tú Louis, ¿cómo se siente que Emily no te corresponda?.- ¡Bueno pero esto ya es el colmo!.

-¿Perdona?.- Pregunta Louis confundido.

-Solo son amigos.- Nos defiende Zayn. Está claro que Harry y Zayn tampoco se tragan, ¡y no me extraña!.

-Oh, ya entiendo. ¿A ti también te ha mandado a paseo?.- ¿¡Qué!?

-Harry...- Dice Niall entre dientes.

-¡Vamos con la niña!.- Ríe Harry.- Ni más ni menos que tres pretendientes.- Me levanto enfadada. ¡Ya me han cansado todos!.

-Punto uno: no tengo ningún pretendiente. Punto dos: Esto es el cumpleaños de Hugo, no un debate de parejas y punto tres Harry Styles: Tú en mi vida no te tienes porqué meter, ¿te queda claro?. Voy a por la tarta.- Cuando llego a la cocina me apoyo en la encimera, ¡necesito un cigarro!. Me asomo a la ventana y veo a Zayn sentado en las escaleras del porche.- ¡Qué divertido todo!. ¿Eh?.- Me siento a su lado y me pasa el cigarro que tiene entre los dedos, le doy un par de caladas y se lo devuelvo.

-No te haces una idea...- Dice con sarcasmo.- Oye Emily yo...

-¡Ya lo sé, Zayn!. Si a ti te gusta Celia más que a un tonto un lápiz.- Bufa y mira hacia delante.

-Ojalá ella también se diera cuenta.

-Créeme que lo sabe pero es una cabezota que no se quiere dar cuenta de nada.

-¿Crees que le gusto?.- Asiento.

-Sé que le gustas y por eso te intenta apartar. No le digas que te lo he dicho, pero hace ya tiempo que se prometió no volver a sufrir por ningún chico.

-¿Por qué?.- Pero antes de que pueda contestar desde dentro nos llaman para que vayamos a ver como Hugo sopla las velas y cantarle el cumpleaños feliz.

Al final de la tarde el niño se lleva un montón de regalos por parte de todos y está más feliz que una perdiz. En cuanto abre el videojuego que le ha regalado Harry se va corriendo a jugar con él llevándose a Louis y a Harry. De lo malo, malo ellos no se llevan del todo mal. ¡Vivan las excepciones!. Julia en cuanto puede se escabulle y se mete en la cocina con la escusa de que está cansada y se quiere ir pronto a descansar. Una vez que Harry pasa de Celia, esta quiere volver a entablar conversación con Zayn, pero este con bueno modales la manda a freír espárragos, ¡y me parece muy bien!. Y yo que creía que me iban a hacer más caso, paseo de un lado a otro de la casa aburriéndome como una ostra.

-Perdona a Celia, Julia. Es muy bruta diciendo las cosas.- Digo cuando entro en la cocina. Se encoge de hombros.

-No importa, no es tu culpa.

-Parame los pies si me entrometo, pero a ti te gusta Harry, ¿verdad?.- Deja lo que está haciendo y mirándome avergonzada me dice.

-¿Tanto se me nota?.

-No te preocupes, los hombres no lo notan, es intuición femenina.- Sonríe de forma cariñosa.

-De todas maneras, nunca llegaremos a nada él aspira a más.- Frunzo el ceño.

-Estoy segura de que él sabe que eres mucho mejor que algunas que mete en su cama. Lo que tienes que hacer es sacarte partido, ¿has visto tus curvas?. Más las quisiera para mí.- Julia ríe.

-Gracias Emily.- Se echa hacia un lado para ver la puerta y cuando se percata de que no hay nadie me susurra.- Te voy a contar un secreto. Desde hace unas semanas Niall está mucho por casa. Bueno a parte de mala leche.- La primera parte me alegra, eso es que pasa más tiempo con su hijo.- Y soy consciente de que es gracias a ti, que le pones los puntos sobre las ies.- Río con una carcajada.

-Se hace lo que se puede pero es muy duro de roer.- Ambas nos reímos y cuando me va a preguntar algo más llaman al timbre y me asomo a la puerta de la cocina. Veo que Niall baja las escaleras y cuando abre la puerta una pelirroja majestuosa se lanza a él y le mete la lengua hasta la campanilla. ¡Ea, ya la hemos jodido!. Vuelvo a entrar en la cocina y me cruzo de brazos. ¿Por qué estoy enfadada?, no lo sé, bueno sí lo sé. Hace menos de cuatro horas me ha besado a mí como si no hubiera otra en el mundo y ahora resulta que está ella, yo, y a saber cuántas más. ¿Será la que le mandó el mensaje de voz a la oficina?.

-¿Quién es?.- Me pregunta Julia y yo encogiéndome de hombros digo.

-Una que le está quitando todos los restos de la cena que tenga entre los dientes.- Pone cara de disgusto y con precaución se asoma para verla. Cuando la ve aún frunce más el ceño.

-Deborah...- Dice con disgusto.- Vamos al salón.- Ambas pasamos de largo. ¿Cómo pueden seguir besándose?. ¡Al final culminan en la entrada!. Cuando nos ven entrar los chicos nos hace un hueco en el sofá y Harry mira a Julia.

-¿Qué pasa, preciosa?.- ¿En serio la llama preciosa? Oh... La pasa su mano por la rodilla y la mira en todo momento. ¡Oh oh!. ¡Aquí hay tema que te quemas!.

-Ha venido Deborah.

-¡Ugh!. ¿Qué hace aquí Deborah penes?.- Louis y yo soltamos una carcajada monumental y ellos dos nos terminan acompañando.- No te preocupes niña.- Y dale con el niña...- Niall solo tiene ojitos para ti. Lo demás son distracciones.

-Qué pesadito eres ¡niño!.

viernes, 11 de julio de 2014

Capítulo 18.

-Quiero besarte.- Respiro con irregularidad. ¿Y yo?. ¿Yo quiero besarle?. Niall me mira esperando lo que creo que es una respuesta. ¡Madrecita!.

-Niall...- ¡Pedazo de respuesta Em!. Y aunque prometo que lo he intentado, mi cuerpo no reacciona entre la puerta y Niall. Frunce el ceño.

-¿Eso es un no?.- Un montón de dudad asaltan mi cabeza. Quiero besarle porque me gustó el beso de la última vez, pero me conozco y no puedo dejar que vaya a más porque no lo soportaría. Se me haría muy duro estar enamorada de una persona como Niall...¡Además que es mi jefe!.

-Eso es un...¿No sé?.- Dios, esto es muy vergonzoso.

-¿Quieres que me separe?.- ¿Quiero que se separe?.

-Por favor...- Suelto con una mínima voz. Inmediatamente Niall se separa lo suficiente como para que sea capaz de respirar, pero no aparta la mirada de mí.

-Lo lamento, no pretendía molestarte.- Dice con un gesto serio, pero al mismo tiempo con un tono relajado.

-No, yo...- Pone las manos en alto.

-Está bien Emily. Lo último que quería era hacerte sentir incómoda y menos en tu propia casa.- Silencio. Creo que jamás he observado tanto mis zapatos.- ¿Nos vamos?.- Levanto la mirada.- Es el cumpleaños de Hugo. Ibas a venir, ¿verdad?.- Asiento.- Bien, pues...¿nos vamos?.- Dejándome llevar por mis instintos y mis ganas, niego con la cabeza.- ¿No?

-No.

-¿Por qué no?.

-Por esto.- Con paso decidido y con menos tiempo del que creí, me pongo a su altura , le cojo la nunca con ambas manos y le beso en los labios. Casi de inmediato me coge con ambas manos de la cintura y me pega a él profundizando el beso. No es un beso forzado, ni grosero. Es un beso lento, delicado y sin prisas. Niall se toma mucho tiempo en lo que al beso se refiere, me trata como si no hubiese otra persona en el universo. Definitivamente, sabe lo que hace y no sé si eso es bueno o malo. Decido finalizar el beso, esta vez ambos nos separamos. Sin decir nada cojo mi bolso, el regalo del niño y abro la puerta.- ¿Vamos?.

El trayecto hacia su casa pasa en absoluto silencio, hasta que se le ocurre poner la radio donde suena Happy. ¡Me encanta esta canción!. Subo el volumen. Mala elección. Niall me mira y frunce el ceño.

-Ni se te ocurra volver a tocar mi coche.- ¡Pero bueno!. Vuelve a bajar el volumen. Y como soy una cabezota y algo masoquista, la vuelvo a subir y él sin quitar la mirada de la carrete la vuelve a bajar.

-¡Pero que no la escucho!.- Vuelvo a subirla.

-¿Estás sorda?.- La vuelve a bajar, pero se lo piensa mejor e instantes después la apaga.

-¡Pues qué bien!.

-¿Tienes algún problema?.

-Contigo bastantes.- De repente suelta una carcajadas de esas suyas, de las que tan pocas veces se escucha, que resuena por todo el coche y que me hacen sonreír como una estúpida.

-¡Felicidadeeeeees!.- Digo cuando entramos en casa y nos encontramos a Hugo.- ¿Has crecido?. ¡Te veo más alto!.- Niall pone los ojos en blanco y desaparece del salón. ¡Qué soso es cuando quiere!. Le doy una abrazo, él me coge de la mano y me dirige a la cocina.

-¡Julia!. Ya ha venido Emily.- Una chica no muy alta, con cuervas marcadas, media melena castaña clara y ojos verdes se da la vuelta y sonríe. Me transmite tranquilidad y confianza.

-¡Hola!.- La tiendo la mano para saludarla, pero ella sin cortarse un pelo, se acerca y me da un abrazo. Ya me cae bien.

-Encantada.- Sonrío.- Hugo no para de hablar de ti, que si Julia esto, Julia lo otro.- Julia sonríe al niño y le acaricia el pelo.

-Hugo, ¿por qué no vas a ver que hacen papá y Harry?.- En niño asiente y desaparece de la cocina.

-¿Necesitas ayuda en algo?.- Pregunto.

-¿Puedes sacar los hielos y ponerlos en esos vasos?.- Hago mi tarea en silencio hasta que mi curiosidad me delata.

-¿Llevas mucho tiempo aquí?.- Asiente.

-Antes de que viniera Hugo.- Creo la próxima pregunta con la mayor perspicacia posible.

-¿Has podido aguantar a Niall todo este tiempo?.- Río y ella conmigo.

-Siempre y cuando respetes sus cosas y no te metas en sus temas, todo irá bien.- Sonrío y asiento. No estoy cumpliendo muy bien ese papel. Allá vamos...

-Por lo que me cuenta Niall, la madre de Niall no pasa mucho por aquí.- Pero antes de que Julia pueda decir una sola palabra, un hombre con el pelo rizado, alto, delgado y guapísimo entra en la cocina con Hugo riendo. Harry.

La famosa Emily!.- Julia se da la vuelta y sigue con su trabajo. Poco me ha faltado adivinar que Julia está hasta las trancas por Harry y este pasa de cualquier tipo de compromiso.- ¿No me conoces?.

-Estupendamente.- Sonrío.- Harry. Harry Styles.- En ese momento Niall pasa por la puerta y se apoya en la encimera.

-Vaya con Emily.- Harry se dirige a Niall quien sonríe. Me siento como un animal en el zoo y no puedo soportarlo.

-Ey, Hugo. Ven a por tu regalo.- El niño se sienta en el sofá del salón y de la caja saca un patinete con un casco y el cuento de Simbad el Marino.

-¡Muchas gracias!. Me encanta.- Emocionado se prueba el casco. Siento un brazo que me rodea los hombros, cuando miro me encuentra a Harry que observa al niño y por un momento me mira para guiñarme un ojo.

-Tienes una agallas cojonudas, niña.- ¿Qué?.

-Ya puedes devolver eso donde sea que lo hayas comprado.- Miro hacia atrás. Niall está de brazos cruzados, con gesto serio y muy muy enfadado. ¡Y a mí me está poniendo de una mala hostia inimaginable!

-¿Por qué si se puede saber?.- Miro de reojo a Harry. ¿Por qué se está descojonando en silencio?. ¡Yo no le veo ninguna gracia!.

-Porque mi hijo no va a montar en esa cosa.

-¿Porque tú lo digas?.

-Exactamente señorita Bell.- Harry intenta reprimir una carcajada pero se le hace imposible.

-Hugo.- El niño me mira.- ¿A ti te gusta?.- Asiente tímido.- Pues no hay más que hablar.- Emily 1 Niall 0. Pero estaba claro que no se iba a dar por vencido. Se acerca a por el patinete, lo coge y veo que abre la puerta de la calle dispuesto a salir.- ¡Eh!. ¿Dónde vas?.

-A dejar esto en su sitio.- No hace falta que me diga donde es su sitio. Su sitio es la basura. ¡Está que sí!. Cierra la puerta y desaparece. Corro hasta la puerta y la abro para salir corriendo. A lo lejos oigo a Harry riendo.

-Eres una jefa, niña.

-¡Niall!.- Cualquiera que nos vea corriendo, él con un patinete de niño en la mano y yo gritando como una energúmena. Sin saber como lo he hecho llego a su altura y me subo a su espalda intentando coger el puñetero petinete.- ¡Suéltalo Niall!.

-Para, Emily.- Está quieto en el sitio pero me es imposible coger el juguete.

-¡Para tú!. Este es mi regalo y no eres nadie para tirarlo a la basura.

-¿Quieres que acabe de nuevo en el hospital porque se caiga?. ¿Te recuerdo de quien fue la culpa la última vez?.- Uch...Me bajo de su espalda y me doy la vuelta para volver a casa. ¿Acaso piensa que lo hice aposta?. Cuando comienzo a andar me tira de la muñeca.- Lo siento.

-No lo sientes, Niall.- Me pone una mano en la barbilla haciendo que lo mire.

-Lo siento. Tienes razón.

-Eres un imbécil.

-Ahí también tienes razón.- Aún no me ha quitado la mano de la barbilla.

-Y un desagradecido.- Asiente.

-Además de un desconsiderado.- Pone los ojos en blanco.

-¿Algo bueno?.- Niego con la cabeza.

-No.

-¿Segura?.

-Sí.- Se acerca.

-¿Qué hay de mis besos?.- Giro la cabeza hacia un lado arrugando la nariz.

-Del montón.

-Así que...¿del montón?.

-Tirando a flojo.

-Ya...

-Los he tenido mucho mejores.

-Ah, ¿sí?.- Asiento.- ¿A ver?.- Se acerca a mi boca y me muerde el labio inferior, lo chupa y se lo mete en la boca. Justo en ese momento encaja su lengua con la mía y pone sus manos en la parte alta de mis muslos. No sé muy bien como reaccionar así que solo me dejo llevar con los ojos cerrados y le acaricio el pelo. No sé cuánto dura, pero se me hace demasiado corto. Jadeo cuando me suelta. Niall me mira sonriendo sin soltarme.- Estás temblando, pequeña. 

Capítulo 17.

Anoche la pasé de perros. Estuve dando vueltas por la casa hasta las dos y media, luego me metí en la cama y no me dormí hasta las las cuatro menos cuarto y todo porque no puedo sacarme a Niall de la cabeza. Lo odio, lo odio con todas mis fuerzas pero, ¿por qué no puedo dejar de pensar en él?. ¡Es insoportable!.

Cuando llego al trabajo me doy cuenta de que no hay Niall por ninguna parte, pregunto por el en la recepción y me dicen que hoy no ha aparecido y que no creen que venga ya. Quiero pensar que es por el cumpleaños de su hijo, pero se me viene a la cabeza la idea de que no quiere verme y después una idea aún peor, está aprovechando el tiempo perdido con aquella  chica. Así que aunque no me voy de la oficina no hago mucha cosa que se diga. Mientras como en mi horario en el despacho porque no me apetece bajar el teléfono del despacho suena. Mira, no es por nada, ¡pero me da miedo cogerlo!. ¡No me quiero encontrar con otra sorpresita!. Miro el teléfono, es un número fijo. Finalmente lo cojo con duda y nerviosismo.

-Despacho de Niall Horan, ¿dígame?.- Silencio.

-...mmm hola...- Una mujer. ¡Estamos apañados!.

-¿Puedo ayudarla en algo?.

-Ehm...espere un momentito.- Espero por unos segundos cuando de lejos se oye.- Greg, ¡que tampoco es él!.- ¿Eh?.- Ya estoy.- Vuelve a dirigirse a mí.

-¿Busca a Niall?.

-Sí, ¿sabe dónde está?.- Pienso, pienso...¡Pues no señora, no lo sé!.

-No, lo siento...

-¿De verdad no tiene idea?. ¿Eres su novia?. Soy Maura, su madre. Llevamos llamándolo toda la mañana y es raro que él no conteste.- Abro la boca de par en par. ¡Vayamos por puntos!. Estoy hablando con la madre de Niall lo que es bastante extraño, llevan llamando a Niall ni se sabe y ni siquiera ha aparecido por aquí lo que es más extraño aún y encima esta señora se piensa que soy su madre. Bien. Mi tic ha llegado.

-Soy su secretaria.- Aclaro.- Y no ha venido a trabajar, al menos por el momento y no sé dónde podría estar...

-¿Conoce a Harry?.- ¿Harry?. ¿Su amigo?.

-No...

-Le voy a dejar su número. ¿Podría llamarlo?. Si no conoce el número lo cogerá, si le llamamos nosotros no lo hará. ¿Puede hacernos ese favor?.- Mierda...

-S-supongo que...sí...

-Ay bonita, muchas gracias.- Entonces una pregunta se construye en mi cabeza y la saco por la boca sin pensar.

-¿Quiere saber sobre su nieto?.- Silencio y más silencio.

-Sí.

-Hugo está bien, se lo aseguro. Bueno, tiene una pequeña brecha porque se cayó. Cosas de niños.- La noto sonreír al otro lado del teléfono. ¿Hace cuánto no sabe esta mujer de su nieto?.

-¿Sabe si últimamente le ha dado...- Titubea.

-Hace un par de días. No lo he visto en situaciones así muy a menudo, pero no fue una gran cosa.

-Muchas gracias. Gracias de verdad.

-No hay que darlas.- Terminamos la conversación con el número de Harry, un gracias por su parte y un te mantendré informada por la mía. Esto va a acabar mal en cuanto Niall me pille pero yo también quiero saber qué pasa. Respiro con el móvil en la mano y marco el número, vuelvo a respirar hondo un par de veces y me lo pongo en la oreja esperando a que conteste.

-Harry Styles.- ¿Quién contesta en estos tiempos de esa manera?. ¡Esto es absurdo!.

-Ya...eh...Emily Bell.

-Emily...¡Hostias!. ¿La de Niall?.- ¿Eh?. ¿Cómo sabe de mí?. ¿Le ha hablado Niall de mí?.

-Su secretaria, sí. ¿Sabes dónde está él?.

-Lo vi esta mañana, sí.- Ya, si eso está muy bien, pero quiero saber dónde.

-¿Sabes dónde puedo contactar con él?.

-A su móvil.- Démosle un aplauso. En la cara.

-Tu inteligencia me abruma.- Murmuro.- Sí, pero no me lo coge.

-¿Su madre te ha mandado hacer esta mierda?. Porque si es así, dila que no es un niño y que...¡puede hacer lo que le salga de los cojones!.- Toso intentando no soltar algo de lo que luego me tenga que arrepentir.

-No ha venido a trabajar y...

-Sí. Me ha dicho que no te quería ver.- ¡Hala, qué delicadeza!.

-Ahm...

-La última vez que lo vi estaba en un bar. No creo que siga allí. ¿No puedes buscarte tú sola la vida?.-¡Ugh!.

-Supongo. Muchas gracias. Por nada.

-Para servir.- Sin más me cuelga. Qué bien todo, me he quedado igual que estaba.

Después de dar unas vueltas más por allí decido que lo mejor será irme a casa, coger el regalo de Hugo e ir a su casa antes de tiempo para ver si Niall está allí. De camino a casa en bici pienso en todo lo que me ha pasado desde que Niall llegó a mi vida. ¿Por qué tiene que haber tanto misterio en su vida?. No sé nada acerca de su familia, excepto que su madre se llama Maura y que tiene un hijo llamado Hugo que tiene trastornos de personalidad lo cual me dejó congelada. No sé nada acerca de él mismo, a veces parece estar normal y en un instante pone esa mirada de psicópata y te lía una...No sé cómo actuar con él, siempre tengo que estar alerta esperando a que haga algo.

Dejo la bici en el portal detrás de las escaleras y subo por esta hasta mi planta, cuando voy llegan por el largo pasillo observo un bulto en la puerta de mi casa. Frunzo el ceño y me pongo rígida caminando con paso firme para decirle a sea quien sea que se quite de la puerta de mi casa. Cuando estoy a la altura del bulto carraspeo para que me mire. Cuando lo hace por casi me da un ataque al corazón, cambio el gesto completamente, ¿qué hace aquí?, ¿cuánto lleva aquí?. La piel se me pone de gallina cuando veo que sus mejillas están empapadas de lágrimas. Sin intentar limpiarlas se pone de pie y me mira.

-¿Qué...qué ocurre?.- No me contesta. Únicamente me mira y yo sin saber qué hacer me acero a él y lo abrazo.- Niall...- No llores Emily, ahora no. Al principio está rígido y luego se deja llevar por mis brazos. Después de unos minutos me saparo de él para sacar la llave, abro la puerta y lo dejo pasar, se queda rígido en la entrada. ¿Qué puedo hacer?.

-¿Puedo ir un momento al servicio?.- Su voz no es como si hubiera llorado, pero es ronca y grave.

-Cl-claro. Tómate el tiempo que necesites.- Asiente y deja el salón. Me dirijo a la cocina para preparar té, pero me paro un segundo apoyándome en la encimera. Dios...este hombre está bien jodido, ¿qué pasa con su vida?. Nunca hubiese imaginado a Niall así, tan débil. Él, que parece que lo sabe todo y lo tiene todo controlado. Es todo una puta fachada y quiero ayudarlo hasta donde sea necesario, pero no sé cómo hacerlo. Preparo el té y lo llevo a la mesa cuando Niall vuelve a aparecer en el salón. Me levanto para que sepa que estoy a su disposición.

-Siéntate.- Lo hago sin si quiera mirarle. Él también se sienta.- No me gusta el té.- ¡Me cago en todo!. Hasta destrozado tiene que esta dando la lata. Me levanto.

-Voy a hacer café entonces. ¿O tal vez quieres algo frío?.- Estira su brazo y coge mi muñeca haciendo que vuelva a sentarme.

-Siéntate he dicho. No quiero nada.- Asiento y bajo la mirada a mis pies.- Hoy es el cumpleaños de mi hijo.- Ya, y eso quiere decir que...

-¿Por eso estás así?.- Asiente.

-En parte.

-Lo siento Niall...- Niega con el ceño fruncido.- Tu madre te ha estado buscando durante todo el día.- Digo después de un rato.

-Lo imagino. Este día es toda una tradición.- No entiendo nada.- Es una suerte haberte encontrado por aquí.- ¿Eh?.

-Bueno, esta es mi casa. Habrás venido porque sabías que tarde o temprano regresaría.

-No. He venido porque este es mi sitio. No he venido por ti en absoluto.- Abro la boca indignada y le miro. Él tiene una media sonrisa que le queda de vicio con esos ojos azules brillantes a causa del dolor y las lágrimas. Me levanto y recojo el té, cuando vuelvo me pongo en frente suya.

-Podría echarte.- Se levanta sacándome una cabeza de altura.

-Podrías. Pero no lo vas a hacer.- Frunzo el ceño. Voy hacia la puerta principal y la abro.

-Lo estoy haciendo. Sal.- A decir verdad espero que no se vaya. Se vuelve a poner a mi altura y con un movimiento rápido cierra la puerta apoyándome en ella.

-Gracias.- Siento las mejillas ardiendo y no sé que aspecto tengo ahora pero debo estar como un tomate. Niall me tiene acorrala entra la puerta y su cuerpo.

-¿Por qué?.- Susurro. Pone una mano en mi cadera y con la otra me acaricia el largo del brazo izquierdo.

-Por hacerme olvidar. Por intentar sacarme de la oscuridad.- Cierro los ojos. Si tan solo supiera... Pega su frente a la mía y siento su respiración en mis mejillas.

-Para...

-No puedo.- Abro los ojos. Los suyos están cerrados y tiene un gesto relajado, de esos que pocas veces tiene y me hace querer quedarme así siempre. Abre los ojos y mira mis pupilas.- Emily. Quiero besarte.

miércoles, 2 de julio de 2014

Capítulo 16.

El martes durante el horario de trabajo Niall me manda hacer un montón de cosas. Documentos, correos, llamadas, citas...acabo hasta las narices. A decir verdad salí de casa con la esperanza de que habláramos sobre lo sucedido la otra mañana, pero no hay ni una palabra al respecto. De hecho, esta mañana está un poco insoportable. No es un insoportable porque le pase algo sino que sencillamente no quiere hablar y me evita en todo momento. ¿Pues sabes qué Niall Horan?. ¡Qué te jodan!. Quiero gritarle, pero por otro lado no me quiero quedar sin mi puesto de trabajo. A la una menos cuarto recojo mis cosas para bajar a comer al restaurante de la esquina donde he quedado con Celia y Louis, ¿y tal vez Zayn?. No estoy muy segura de cómo va ese tema.
-En un rato vuelvo.- Comento abriendo la puerta para salir sin si quiera mirarle.
-Si se vas ahora no se irás hasta más tarde.
-¿Por qué?. Estoy cumpliendo mis horarios.- Es algo ridículo, estamos teniendo una conversación sin mirarnos. Para nada.
-Ayer, si no recuerdo mal, no trabajó.- En mi mente recreo una situación bastante dolorosa para él, satisfactoria para mí. Yo tirándole una silla a la cabeza. Pero como no me apetece discutir lo más mínimo. Le sonrío y asiento.
-Sí, señor. Buen provecho con lo que sea que coma.- Sin más salgo del despacho y bajo en el ascensor. Cuando llego al restaurante, Louis y Celia me saludan desde una mesa. No hay rastro de Zayn.
-Hola chicos.
-Creíamos que ya no venías y hemos pedido por ti.- Dice Celia.
-Sin problema. ¿Zayn?.- Pone los ojos en blanco.
-A veces es un poco...
-¿Romántico?.- Adivina Lou.
-Agobiante es la palabra.
-Yo no diría eso, Cel. Llevas cuatro días sin verlo, es normal que te llame.
-Sería normal si fuesemos novios, pero como no lo somos no tenemos porqué estar siempre pegados.- Louis frunce el ceño y yo asiento no muy convencida. La camarera viene y nos sirve la comida.
-Hey, pero hablemos de Louis.- Bromea Celia mientras come. Louis la reprende con una mirada.
-¿Qué pasa?.
-Ha conocido a alguien en su consulta...
-¿Qué es eso de contarme nada?.- Ambos niegan con la cabeza.
-A mí tampoco me ha dicho ni mú. Cuando he ido a buscarlo salí esta chica y se han dado un abrazo, se han despedido como si se conocieran de siempre...Todo un drama, vamos.
-¿Ah sí?. Lou cuenta, cuenta.- Louis se encoge de hombros.
-Se llama Eleanor y solo somos amigos. Bueno, hemos quedado un par de veces fuera, pero no es nada.- Ambas nos miramos y sonreímos.
-¿Estás dispuesto a salir con una chica mentalmente desorientada?.- Pregunta Celia.
-¡Hala!. Solo tiene un poco de estrés.
-¿Y por eso paga?. Esa lo que necesita es un buen polvo.
-Sí, pero no con cualquiera.- Miro a Louis subiendo las cejas. Celia suelta una carcajada y asiente.
-Vaya par de descaradas.
Comemos entre risas y bromas. En un momento de silencio me doy cuenta de que aún sigo furiosa con Niall, entonces recuerdo el cumpleaños del niño y me vuelvo mala por un momento.
-Mañana es el cumpleaños de Hugo. ¿Por qué no venís?.
-Ya sabes que donde haya fiesta nosotros estamos los primeros.- Dice Celia.
-Oye Ly, no creo que a Niall le haga mucha gracia...
-Ni caso. Si me lo ha dicho él, que lo sentía y como disculpa os invita a la fiesta.- Miro la hora. Tengo que irme.- Llego tarde. Llevarle un regalito al pequeño. ¡Hasta mañana!.
Toda la tarde hasta las nueve y media de la noche estuve trabajando, cuando supuestamente a las cinco y media debía estar fuera pero como estaba de mala leche pues me mandó trabajo sacado hasta debajo de las piedras. Antes de irme, suena su teléfono. Me levanto a ver quién era ya que él había salido un momento. Stefanie. ¡Stefanie!. ¿Quién es esa y qué hace llamando a estas horas a su número personal?. Y lo más importante, ¿por qué me tiene que importar?. El sonido de su móvil se apaga y empieza el del despacho, tampoco lo cojo porque sé que es ella.¡Qué cansina!. El sonido del teléfono para, pero no contenta con esto, la tal Stefanie manda un mensaje de voz.
-Nene...- ¡Madre mía!.- Llevo esperándote una hora en la habitación del hotel, ¿cuándo piensas venir?.- En ese junto momento Niall entra por la puerta y ni me molesto en quitar la vista del contestador. Oye, está muy interesante esto.- Te he ahorrado la tarea de quitarme la ropa...- Niall literalmente corre hacia el contestador y lo apaga. ¡Esto es muy vergonzoso!. Pero sin saber porque me da por reír. Me mira muy pero que muy furioso.
-Oye.- Digo entre risas.- Yo no tengo la culpa. Pero dila que se vista, no vaya a coger frío. Pobre...- ¿La verdad?. Me jode. Ayer me besa y se porta bien conmigo y hoy descubro que se acuesta con una cada día. ¿Qué pretende?. Mejor dicho, ¿qué pretendo?. No deja de mirarme de esa forma asesina, sé que no me va a hacer nada más que nada porque el paquete que le metería sería bastante monumental, pero si me lo encontrara por la calle sin saber quien es correría como nunca.- Tal vez quieras irte ya...
-No tendrías que haber escuchado eso.- Se da la vuelta mirando Londres a través de la cristalera. Creo que la puso aposta, cada vez que se pone nervioso o triste mira hacia ella. Pero a mí eso me da exactamente igual, estoy muy cabreada con él desde esta mañana y no me da ninguna pena.
-Ya, pues lo he hecho. Si te sientes mal, puedes ir a tu sitio de los malos días, ¿recuerdas cuál es?.- Digo con sarcasmo.
-Basta, Emily.- Me encojo de hombros.
-Pero no te aseguro que te vayas a llevar otro beso.- Parpadeo. Mi tic está aquí.- Bueno, al menos mío no. Pero si te das prisa Stefanie te va a dar más que eso.
-No eres nadie para meterte en mi vida.
-¡No, claro que no!. Pero eres tú el que lo haces. Que si te llevo a casa porque llueve, te dejo un día entero con mi hijo, vamos juntos al supermercado, te cuento mis problemas mientras bebo y lloro y encuentro un sitio de los malos días que ¡casualmente! es mi casa y no contento con eso me besas. Pero luego hago como que no te conozco y te trato como una puta mierda.- Quiero decir más, pero me ha estampado contra la puerta.
-Cállate.- Me susurra. Pone una mano en mi cadera y con la otra me acaricia el mentón. Junta su cara a la mía y ya sé que viene ahora, pero me aparto antes que pase. Le doy una palmada en el pecho y antes de salir le digo.
-Stefanie te espera.