Miro la escena casi con lágrimas en los ojos de la alegria por ellos dos, alguien se la merece y no hay nadie mejor que ellos después de todo lo que han estado luchando. Harry la levanta unos centímetros por encima del suelo y la devuelve el beso con los ojos cerrados a punto de llorar, también, pero se retiene. Cuando se separan me limpio los ojos con una sonrisa y me
echo el pelo detrás de las orejas.
-Em, lo siento.- Julia me abraza con fuerza y le devuelvo el abrazo en seguida.
-No te preocupes, Julia. Todo está bien entre nosotras.
-He sido una estúpida. Vosotros estábais sufriendo por lo ocurrido y yo en vez de apoyaros me he dedicado a ser una estúpida celosa. De verdad que siento mucho lo que le ha pasado a Celia y en cuanto se mejore voy a hablar con ella y pedirla disculpas.- Vuelvo a abrazarla.
-Muchas gracias, Julia.
Después de coger los cafés subimos los tres y me fijo en que los dos van de la mano, lo que hace que me acuerde de Niall y yo. Ay...Niall...¿por qué tenemos que ser tan complicados?. Quiero preguntarles que qué son, pero decido que no es el momento adecuado para hacerlo, así que prefiero dejarlo para otro momento y hablarlo a solas con Julia en la conversación
de chicas moñas. Julia saluda a los presentes y después se sienta al lado de Harry.
-En realidad no sé qué hacemos aquí tanta gente.- Comenta Louis unos minutos más tarde.- Como si fuésemos a mejorar algo...- Está claro que Julia y Harry se dan por aludidos y a mí me molesta más que mucho. Puedo entender que Louis esté enfadado, pero no puedo entender que los trate así.
-Tal vez deberíamos irnos.- Dice Julia mirando a Harry y luego a mí. Dios, esto es tan sumamente incómodo... Harry no se ve muy convencido, pero asiente y se levanta del asiento.
-No hace falta que os vayáis, de verdad.- Miro a Louis.- Simplemente ignorarlo, no hay quien lo aguante.- Louis levanta las cejas en forma de sospresa y se sienta junto a Zayn quien teclea en el móvil ajeno a la situación.
-No, mejor nos vamos.- Dice Harry.- Es mejor para todos. Llámame con lo que sea, ¿sí?. Si quieres te recojo cuando te vayas a ir.
-Te olvidas que estoy yo.
-¡Louis, cállate ya!.- Zayn levanta la cabeza y nos mira uno a uno, después se levanta y dice.
-Mira, sé que pasa algo aúnque no sé exactamente lo que es. Pero os voy a pedir por favor que mientras Celia esté aquí metida os intentéis llevar todos bien. Y aunque no me guste especialmente Harry, sé que ha tenido buena relación con Celia, así que agradezco que venga y se preocupe por ella. Vamos, Louis acompáñame a que me de un poco el aire.- Los tres miramos como salen de la sala. Me he quedado sin palabras después de lo que ha dicho, ¿qué puedo decir?. Tiene toda la razón del mundo.
-Em...sé que no es el momento adecuado para preguntarte esto. Pero mañana es fin de año y creo que sería bueno que vinieras a cenar con nostros. Así te despejas un poco, y comes algo que no esté hecho en una cafetería.- Suspiro.
-No sé, dejar aquí a Celia sola en fin de año no me gusta...
-Ven a cenar y si quieres en cuanto acabes te acerco.- Me propone Harry.- Vendrá mi hermana y el hermano de Niall, puedes decirle a Zayn y a Louis que se acerquen también.- Supongo que no es tan mala idea, quiero decir, aquí tampoco voy a poder solucionar nada y sé que pase lo que pase aquí está muy bien atendida por los médicos, sus padres se va a quedar y seguro
que Zayn también se acerca. Pero entonces me acuerdo.
-Liam viene mañana por la mañana.- Ambos se miran y después Celia dice.
-Está más que invitado, ya lo sabes.
-No sé si queréis juntos a Liam y a Niall por más de media hora.- Intentan no reír.- Es en serio.
-Y nosotros te decimos en serio que Niall no va a formar ningún espectáculo.- Me dice Harry con una sonrisa, después mira a Julia y la da un beso en la sien.
-Os esperamos a los dos. Cuando llegue a casa te paso la dirección.- Se acerca a mí, me da un abrazo y me dice.- Si necesitas algo llámanos. Te quiero.- Harry se despide con un beso en la frente y los dos desaparecen por el ascensor.
Paso allí gran parte de la noche, después de que Louis y yo convencemos a Zayn para que se vaya un rato a casa. Les he preguntado a ambos que si quieren venir a cenar mañana a casa de Harry y Louis casi se ahoga de lo rápido que me dice que no, que se va a cenar con la familia de Eleanor, pero que aunque no tuviese ningún plan, no vendría. Zayn me lo agradece, pero ya ha quedado con algunos amigos y en cuanto pueda vendrá de nuevo al hospital. La madre de Celia, pasada la medianoche, cuando ha vuelto del hotel en el que se hospeda con su marido, nos dice que nos vayamos a casa y que si la informan de algo llamará a Louis.
Louis me acerca a mi casa en coche, pero no hablamos mucho durante el trayecto, porque a parte de que estoy cansada estoy bastante molesta con él. Yo tengo que entenderlo a él, pero él ni sueña con entenderme a mí y eso, después de tantos años juntos, me duele.
-¿Vas a estar de morros mucho tiempo más?.
-¿Vas a ser irracional mucho tiempo más?.
-¡Joder, Emily!. Podría estar muerta por su culpa, ¿no lo entiendes?.- Solo de imaginarlo me entran ganas de llorar.
-¡No digas eso nunca más!. Yo también me molesté con Harry, pero eso no va a areglar nada. Él está muy arrepentido y está dispuesto a hacer cualquier cosa.
-Se lo tendría que haber contado a Zayn y que le hubiese metido una paliza. Así sí que estarían en igualdad de condiciones y entonces, tal vez lo perdonaría.- Respiro y cuento hasta cinco para no tirarme en marcha del coche e irme por mi cuenta a casa.
-Vale, Louis imagina esto. Por lo que sea tú y yo nos enfadamos, tú sabes que lo has hecho mal y vienes en mi busca para pedirme perdón, pero yo estoy tan cegada por la ira que te evito. Tú no dejas de seguirme porque tienes la necesidad de hablar conmigo, yo enloquecida por apartarme de tu lado salgo corriendo sin mirar a ninguna parte y me tiro sin mirar a la carretera sufriendo un accidente. Fin de la historia, Louis Tomlinson es el culpable y hay que odiarlo para toda la eternidad por muy arrepentido que esté.- Lo miro pero no dice nada, solo mira hacia el frente con la mandíbula apretada. Después de lo que parecen horas contesta.
-No es lo mismo.- Bufo exasperada.
-Vale, Louis. No es lo mismo.- El silencio vuelve a reinar el coche y no es hasta que llegamos a la puerta de mi casa que vuelve a hablarme.
-Lo siento.- Lo miro.
-¿Por qué?.
-Por ser un idiota. No voy a perdonarlo así porque sí, pero no estoy actuando bien y tú, obviamente, no tienes la culpa de nada.- Asiento. Algo es algo.- Te prometo que voy a intentar estar más calmado.
-Gracias.- Me echo hacia un lado para abrazarlo.- Vamos a salir de esto, te lo prometo.- Me aprieta contra él.
-Yo también te lo prometo. Feliz Año, Ly. Te quiero mucho.
-Yo también te quiero mucho, Lou. Feliz Año.
La mañana del treinta y uno me despierto cuando oigo la puerta de casa cerrarse y arrastrar una maleta por el suelo de madera. Miro la hora y veo que son las nueve y media, salgo de la cama y corro por la casa hasta que encuentro a Liam en la cocina. Lo abrazo por la espalda y pego mi cara en su nuca sonriendo. Estoy tan feliz de que ya este aquí...
-Hola.- Susurro. Gira la cara sonriendo.
-¿Te acabas de levantar?.
-Sí. Te he echado de menos.
-Y yo, tonta.- Se gira para abrazarme fuermente y le respondo de la misma manera. No voy a llorar, no voy a llorar...- ¿Estás bien?.
-Todo lo bien que se puede estar en momentos así. ¿Cómo estás tú?.
-La familia me da dolor de cabeza. He estado muy preocupado por ti, pero no me parecía bien dejar a papá solo porque sé que mi madre le iba a volver loco con esta situación.
-Tal vez debería llamarlo...
-Esa es una muy buena idea. ¿Dónde vamos a cenar esta noche?. He pensado que podemos quedar con Louis y Zayn.- Eh...a lo mejor.
-Verás, Liam. Julia y Harry nos han invitado a su casa a cenar.
-Ah, ¡vale!. ¿Quién va?.- Allá vamos.
-La hermana de Harry, el hermano de Niall y su familia, Hugo y...Niall.
Mi salvación.
domingo, 15 de marzo de 2015
domingo, 8 de marzo de 2015
Capítulo 48.
Lo miro como si se tratara de un monumento con grandes detalles que hay que analizar cuidadosamente. Mentalmente echo la cuenta de cuánto hace que no lo veo, por lo menos me salen dos meses, y aún así me parece que ha pasado mucho más. Está algo cambiado, se ha dejado el pelo más largo y tiene una barba rubia incipiente, lo ojos igual de llamativos, pero algo
cansados y me atrevería decir que hasta esfadados. La mayor diferencia es la musculatura, ha debido estar haciendo deporte, porque se le nota en los brazos y el pecho bajo la camisa. Me mira como creo que le estoy mirando yo a él y ninguno de los dos sabe cómo reaccionar, mi corazón dice que me tire a abrazarlo, pero mi cabeza dice que ni se me ocurra.
-No sabía que estabas aquí. Sólo vengo a por mi hijo, puedo quedarme fuera si quieres.- Oh Dios, su voz...Me aclaro la voz.
-No, no. Quiero decir, entra, no me importa.- Asiente y me hago a un lado para dejarlo pasar. Se queda parado en la entrada a pie de las escaleras, yo me quedo al lado de la puerta principal. Se da la vuelta para mirarme y veo que niega con la cabeza.
-¿Comes?.- Asiento como un animal indefenso que sabe que está a punto de morir.- No me mientas, no comes como es debido.
-Mmm...he tenido poco tiempo...
-Siento lo de tu amiga.- Vuelvo a asentir, esta vez con dolor en el pecho.- Espero que todo salga bien y que hayas perdonado a Harry.- De nuevo asiento. Se me hace raro que esté siendo tan tranquilo y educado conmigo en estos momentos.- Bueno...- Susurra, pero su hijo le salva cuando baja corriendo las escaleras llámandolo y colgándose de sus brazos.- ¡Ey! ¿Lo has pasado bien?.- Este asiente con una sonrisa en su rostro.- ¿Qué te parece si vamos a casa y pedimos una pizza mientras vemos Batman?.
-Guay.- Ambos amigos se miran e intentan no reírse.
-¿Necesitáis que os acerque?.- Le pregunta a Harry.
-No, vamos en mi coche. ¿No iba a venir Julia a por Hugo?.
-No sé qué la habrás hecho, macho, pero no quiere venir y me ha pedido por favor que viniera yo.- La ma-to. Entiendo que no quiera pasar un mal rato con Harry, pero yo tampoco lo quiero pasar con Niall. Y me parece que están saliendo las cosas muy bien para como hemos sido el uno con el otro, se le ve, no sé...tan bien...Que me reprocho a mí misma el no estar con él, o al menos hablarle como una persona normal y no como un robot. Harry bufa y se echa el pelo hacia atrás.
-Paso.
-No te pases.- Le advierte Niall.
-Voy a coger las llaves del coche.- De nuevo solos, pero con la diferencia de que Hugo está en la puerta hojeando uno de sus cuentos. Digo yo, ¿cómo puede estar tan mayor?.
-¿Cómo has estado?.- Me atrevo a preguntar. Niall se gira a mirarme sin creer que le haya preguntado algo, pero inmediatamente coge el control de la situación y pone una cara de todo me da igual.
-Ocupado, ya sabes, soy padre, mucho trabajo...Me ha llevado semanas encontrar una nueva secretaria. La última dimitió, ¿sabes?.- Oh, mierda... Me muerdo el labio inferior no queriendo tener que decir nada respecto a eso.
-No creo que te haya costado mucho encontrar una que de la talla.- En mi mundo de yupi me imagino que me halaga por mi trabajo, pero eso sería demasiado fácil.
-De hecho, no. Es bastante eficiente.- ¿Eficiente en qué sentido?. Me imagino una secretaria lo que viene siendo cañón y se me revuelve el estómago.- ¿Cómo has estado tú?. A parte de sin comer.
-He estado mejor.- Lo sé, lo sé, se lo estoy poniendo demasiado fácil, pero joder, está tan guapo y lo he echado tanto de menos que si no voy y lo abrazo es porque tengo miedo a que me rechace y no podría aguantar más dolor ahora mismo.
-Ya veo.- Mira a su hijo y después vuelve la vista a mí con una sonrisa. La primera sonrisa que me da después de meses.- Nos tenemos que ir. Me alegro de haberte visto.- Mi yo interna se cruza de brazos con el ceño fruncido y da pataditas al suelo molesta.- Hugo, corre ve a guardar la mochila en el coche.- Este, obediente, abre la puerta de la casa y desaparece por los asientos del coche. Niall se acerca a mí y me coge de las muñencas con suavidad, haciendo que con ese simple gesto se me erice la piel y el corazón me de un vuelco.- Sigues igual de guapa.- Me susurra. Cierro los ojos ante no saber cómo debo actuar, pero los vuelvo a abrir cuando lo oigo reírse en silencio.
-Te echo de menos.- Mi boca sin filtro mental sale a la luz y cuando me doy cuenta de lo que acabo de hacer me dan ganas de darme cabezazos contra la pared. Sus ojos se vuelve más grande y azules y parpadea un par de veces para volver a tomar el control.
-Nos vemos pronto.- Me da un beso en la frente y me da una caricia en la mejilla bajando hasta el brazo. Parece que lo tiene controlado todo porque justo cuando sale por la puerta aparece Harry mirándome con cara extrañada.
-¿Qué acaba de pasar?.
-Se acaba de afirmar mi retraso, ¿nos vamos?.- No sé cómo lo sonsigue, pero en el camino hacia el hospital le cuento todo lo que ha pasado. Pero cuando yo le pregunto por Julia no suelta prenda así que dejo de insistir.
Cuando llegamos al hospital nos encontramos Zayn sentado en una silla con Lou y a la madre de Celia hablando por el teléfono dando vueltas de un lado para otro. Saludo con la mano y con una pequeña sonrisa, beso a los dos y arrastro a Harry a sentarse conmigo.
-¿Qué hace aquí?.- Me pregunta Lou.- Me importa una mierda que se sienta cul.- Antes de que termine lo que estaba diciendo y líe la de Dios le pego un pellizco en la pierna.- Emily.
-Cállate.- Le digo entre dientes.- ¿Te cuerdas de cuando fuimos al campamento?. Pues creo que acabo de ver a la compañera que tenía de habitación. Mira, ven.- Le arrastro de la mano al pasillo.- Lo sé, no hemos ido a ningún campamento. Escúchame. No le abrás contado a Zayn nada, ¿verdad?.
-No, quiero que ese cabrón lo haga por sí solo.
-Louis, por favor te lo pido. Fue un error, no tiene la culpa.- Pone los ojos en blanco.- Escucha, no digas nada relacionado con el accidente. ¿Quieres que se maten?.
-Estaría bien que Zayn le diese una paliza.
-Louis, a Celia no le gustaría esto. Contrólate, por favor...
-Está bien, pero que sepas que va a salir a la luz antes o después.
Cuando volvemos Zayn nos cuenta que no se sabe nada nuevo, que solo le han dicho que hay que seguir esperando, pero al menos ya ha comenzado a respirar con normalidad. Supongo que eso es bueno. En cambio Zayn, se ve destrozado. No se ha movido de ahí en todo el tiempo y no sé en qué momento, pero ha estado llorando.
Hablamos con la madre de Celia que nos dice que mañana podrá pasar a verla durante unos minutos y que ha pedido que entre Zayn, pero solo dejan al familiar más directo. Agarro la mano a Harry cuando veo que cada vez que habla la madre no sabe cómo colocarse y se toca el pelo todo el tiempo.
Después de dos horas allí esperando a, sinceramente no sé el qué, Harry y yo bajamos a las máquinas del café para llevarlos arriba, pero para nuestra sorpresa cuando bajamos no nos encontramos no nos encontramos precisamente con la máquina del café. Julia corre hacia Harry y lo abraza del cuello fuertemente mientras le dice una y otra vez.
-Lo siento, lo siento. Pérdoname cariño, lo siento mucho...- Si me he llevado una sorpresa suando se ha colgado en su cuello a abrazarlo, no me puedo creer cuando le coge de las mejillas y lo besa mientras llora en silencio.
cansados y me atrevería decir que hasta esfadados. La mayor diferencia es la musculatura, ha debido estar haciendo deporte, porque se le nota en los brazos y el pecho bajo la camisa. Me mira como creo que le estoy mirando yo a él y ninguno de los dos sabe cómo reaccionar, mi corazón dice que me tire a abrazarlo, pero mi cabeza dice que ni se me ocurra.
-No sabía que estabas aquí. Sólo vengo a por mi hijo, puedo quedarme fuera si quieres.- Oh Dios, su voz...Me aclaro la voz.
-No, no. Quiero decir, entra, no me importa.- Asiente y me hago a un lado para dejarlo pasar. Se queda parado en la entrada a pie de las escaleras, yo me quedo al lado de la puerta principal. Se da la vuelta para mirarme y veo que niega con la cabeza.
-¿Comes?.- Asiento como un animal indefenso que sabe que está a punto de morir.- No me mientas, no comes como es debido.
-Mmm...he tenido poco tiempo...
-Siento lo de tu amiga.- Vuelvo a asentir, esta vez con dolor en el pecho.- Espero que todo salga bien y que hayas perdonado a Harry.- De nuevo asiento. Se me hace raro que esté siendo tan tranquilo y educado conmigo en estos momentos.- Bueno...- Susurra, pero su hijo le salva cuando baja corriendo las escaleras llámandolo y colgándose de sus brazos.- ¡Ey! ¿Lo has pasado bien?.- Este asiente con una sonrisa en su rostro.- ¿Qué te parece si vamos a casa y pedimos una pizza mientras vemos Batman?.
-Guay.- Ambos amigos se miran e intentan no reírse.
-¿Necesitáis que os acerque?.- Le pregunta a Harry.
-No, vamos en mi coche. ¿No iba a venir Julia a por Hugo?.
-No sé qué la habrás hecho, macho, pero no quiere venir y me ha pedido por favor que viniera yo.- La ma-to. Entiendo que no quiera pasar un mal rato con Harry, pero yo tampoco lo quiero pasar con Niall. Y me parece que están saliendo las cosas muy bien para como hemos sido el uno con el otro, se le ve, no sé...tan bien...Que me reprocho a mí misma el no estar con él, o al menos hablarle como una persona normal y no como un robot. Harry bufa y se echa el pelo hacia atrás.
-Paso.
-No te pases.- Le advierte Niall.
-Voy a coger las llaves del coche.- De nuevo solos, pero con la diferencia de que Hugo está en la puerta hojeando uno de sus cuentos. Digo yo, ¿cómo puede estar tan mayor?.
-¿Cómo has estado?.- Me atrevo a preguntar. Niall se gira a mirarme sin creer que le haya preguntado algo, pero inmediatamente coge el control de la situación y pone una cara de todo me da igual.
-Ocupado, ya sabes, soy padre, mucho trabajo...Me ha llevado semanas encontrar una nueva secretaria. La última dimitió, ¿sabes?.- Oh, mierda... Me muerdo el labio inferior no queriendo tener que decir nada respecto a eso.
-No creo que te haya costado mucho encontrar una que de la talla.- En mi mundo de yupi me imagino que me halaga por mi trabajo, pero eso sería demasiado fácil.
-De hecho, no. Es bastante eficiente.- ¿Eficiente en qué sentido?. Me imagino una secretaria lo que viene siendo cañón y se me revuelve el estómago.- ¿Cómo has estado tú?. A parte de sin comer.
-He estado mejor.- Lo sé, lo sé, se lo estoy poniendo demasiado fácil, pero joder, está tan guapo y lo he echado tanto de menos que si no voy y lo abrazo es porque tengo miedo a que me rechace y no podría aguantar más dolor ahora mismo.
-Ya veo.- Mira a su hijo y después vuelve la vista a mí con una sonrisa. La primera sonrisa que me da después de meses.- Nos tenemos que ir. Me alegro de haberte visto.- Mi yo interna se cruza de brazos con el ceño fruncido y da pataditas al suelo molesta.- Hugo, corre ve a guardar la mochila en el coche.- Este, obediente, abre la puerta de la casa y desaparece por los asientos del coche. Niall se acerca a mí y me coge de las muñencas con suavidad, haciendo que con ese simple gesto se me erice la piel y el corazón me de un vuelco.- Sigues igual de guapa.- Me susurra. Cierro los ojos ante no saber cómo debo actuar, pero los vuelvo a abrir cuando lo oigo reírse en silencio.
-Te echo de menos.- Mi boca sin filtro mental sale a la luz y cuando me doy cuenta de lo que acabo de hacer me dan ganas de darme cabezazos contra la pared. Sus ojos se vuelve más grande y azules y parpadea un par de veces para volver a tomar el control.
-Nos vemos pronto.- Me da un beso en la frente y me da una caricia en la mejilla bajando hasta el brazo. Parece que lo tiene controlado todo porque justo cuando sale por la puerta aparece Harry mirándome con cara extrañada.
-¿Qué acaba de pasar?.
-Se acaba de afirmar mi retraso, ¿nos vamos?.- No sé cómo lo sonsigue, pero en el camino hacia el hospital le cuento todo lo que ha pasado. Pero cuando yo le pregunto por Julia no suelta prenda así que dejo de insistir.
Cuando llegamos al hospital nos encontramos Zayn sentado en una silla con Lou y a la madre de Celia hablando por el teléfono dando vueltas de un lado para otro. Saludo con la mano y con una pequeña sonrisa, beso a los dos y arrastro a Harry a sentarse conmigo.
-¿Qué hace aquí?.- Me pregunta Lou.- Me importa una mierda que se sienta cul.- Antes de que termine lo que estaba diciendo y líe la de Dios le pego un pellizco en la pierna.- Emily.
-Cállate.- Le digo entre dientes.- ¿Te cuerdas de cuando fuimos al campamento?. Pues creo que acabo de ver a la compañera que tenía de habitación. Mira, ven.- Le arrastro de la mano al pasillo.- Lo sé, no hemos ido a ningún campamento. Escúchame. No le abrás contado a Zayn nada, ¿verdad?.
-No, quiero que ese cabrón lo haga por sí solo.
-Louis, por favor te lo pido. Fue un error, no tiene la culpa.- Pone los ojos en blanco.- Escucha, no digas nada relacionado con el accidente. ¿Quieres que se maten?.
-Estaría bien que Zayn le diese una paliza.
-Louis, a Celia no le gustaría esto. Contrólate, por favor...
-Está bien, pero que sepas que va a salir a la luz antes o después.
Cuando volvemos Zayn nos cuenta que no se sabe nada nuevo, que solo le han dicho que hay que seguir esperando, pero al menos ya ha comenzado a respirar con normalidad. Supongo que eso es bueno. En cambio Zayn, se ve destrozado. No se ha movido de ahí en todo el tiempo y no sé en qué momento, pero ha estado llorando.
Hablamos con la madre de Celia que nos dice que mañana podrá pasar a verla durante unos minutos y que ha pedido que entre Zayn, pero solo dejan al familiar más directo. Agarro la mano a Harry cuando veo que cada vez que habla la madre no sabe cómo colocarse y se toca el pelo todo el tiempo.
Después de dos horas allí esperando a, sinceramente no sé el qué, Harry y yo bajamos a las máquinas del café para llevarlos arriba, pero para nuestra sorpresa cuando bajamos no nos encontramos no nos encontramos precisamente con la máquina del café. Julia corre hacia Harry y lo abraza del cuello fuertemente mientras le dice una y otra vez.
-Lo siento, lo siento. Pérdoname cariño, lo siento mucho...- Si me he llevado una sorpresa suando se ha colgado en su cuello a abrazarlo, no me puedo creer cuando le coge de las mejillas y lo besa mientras llora en silencio.
Capítulo 47.
-Sigue en cuidados intensivos y en permanente vigilancia, pero de momento se encuentra estable. Le hemos realizado una operación para reducir la presión del cerebro y hemos eliminado la hemorragía. Por ahora no podemos hacer nada más, solo esperar a que se cure el hematoma.
-¿Podemos verla?.- Pregunta Zayn.
-No se permiten las visitas cuando los pacientes se encuentran en cuidados intensivos, pero si las cosas siguen como ahora la subiremos a planta en unos cuatro días. Buenos días.
-Gracias, doctor.- Le digo mientras acaricio la espalda a Zayn.- Venga, Zayn ya te ha dicho que dentro de lo malo está estable.- Asiente. Miro el reloj.- Sus padres deben estar al caer.
-Muchas gracias por estar aquí. Ya sé que sois como hermanas, pero eres muy importante para ella.
-Oh, Zayn...- Le abrazo enterrando mi cara en su pecho.- Tú para ella eres muy importante, también. Y sé que eres la primera que quiere ver cuando despierte.- Le miro intanto sonreír.- La vas a hacer muy feliz.- Le acaricio el mentón.
Diez minutos después, algo después de las nueve de la mañana sus padres llegan. Su madre está absolutamente destrozada y su padre la intenta tranquilizar por todos los medios, pero resulta imposible. La explico a su madre con el mayor positivismo posible lo que nos ha dicho el médico y le cuento como ocurrió el accidente; por mucho que me duela, lo de Harry me
lo salto. Presento a Zayn como un amigo, estoy segura de que Cel no ha dicho nada y yo no soy quién para meterme.
Decido irme un rato a casa, aún tengo la maleta en el maletero y necesito una ducha. Además, tengo que llamar a Louis, Harry y a Liam, que cuando se entere le va a dar un ataque.
Cuando llego a casa, lo primero que hago es abrir las cortinas para dejar que entre la luz y pongo una lavadora, limpio la jaula de Pepis y le echo más comida. Abro la ducha con agua caliente y me meto dentro ocultando mis lágrimas entre el agua que cae. Me repito a mí misma que debo ser fuerte por ella, por mí y por todos los que me importan, entonces se me viene la
imagen de Niall a la cabeza y me da por llorar más. Soy una estúpida. Cierro el grifo después de una larga ducha y aún sigo llorando acordándome ahora de cómo lo tiene que estar pasando Harry, entonces lo llamo. Me limpio las lágrimas y me aclaro la voz un par de veces.
-¿Hola?.
-Buenos días, Harry.
-Hey, hola Em.- Escucho un susurro detrás de él.- Sí, nena es ella. Calla un momento. Dime Em, ¿qué tal?.
-Hemos hablado con el médico esta mañana y nos ha dicho que la han operado para eliminar la hemorragia y que ahora solo hay que esperar, pero que está estable.- Respiro profundamente.- Supongo que hay que aferrarse a eso como un clavo aridendo. Ahora he vuelto un rato a casa porque nos han dicho que no podremos verla hasta dentro de unos días.
-¿Sus padres se van a quedar?.
-Sí.
-¿Se lo has contado?.
-No, Harry. Y tú tampoco deberías hacerlo. Voy a hablar con Louis para que no se lo diga a nadie, creo que es lo mejor.
-Me siento muy culpable, Emily.
-No lo pienses. ¿Estás con Julia?.
-Sí, anoche vino a casa.- Sé que no es un momento para esto, pero me muero de amor con estos dos. -Creo que tiene novio, ¿sabes?.- Frunzo el ceño. Uno porque parece decepcionado, lo que afirma mi teoría y dos porque no me creo que Julia esté con alguien más. Suspira.- Da igual. Oye, ¿por qué no vienes a comer a casa?. Seguro que tienes la nevera vacía y por no salir a comprar te vas a quedar sin comer. Así que si quieres paso a buscarte.
-Te lo agradezco, Harry pero no me apetece hacer nada...
-Tienes que comer. No voy a parar hasta que me digas que sí.- Bufo sabiendo que realemente no va a parar.
-No vengas a por mí, cojo un taxi.
-¿Segura?.
-Que sí, pesado. Hasta luego.
Llamo a Louis y vuelvo a contar el cuento de nuevo y luego llamo a Liam y le cuento detalladamente todo lo que ocurrió desde que salí de casa de papá. A él sí le cuento que Harry estaba a allí. Me dice que estará en casa lo antes posible, que se lo cantará a papá y que por la noche hablamo. Y no cualga antes de decirme doce veces que no me preocupe y que no esté mucho tiempo sola en casa para que no me dé el bajón.
-Hola.- Digo cuando Harry abre la puerta de su casa.- Ahora es cuando me doy cuenta de que soy una mala invitada. No he traído nada.- Pone los ojos en blanco.
-Qué más da. Vamos, pasa, hace un frío...Julia se ha tenido que ir a casa de Niall, ha dicho que a lo mejor se pasa luego. No sé si tú la querrás ver, por mi como si se mete en un convento de clausura.- Sentándome en la barra de cocina le pregunto.
-Eh, ¿qué ha pasado?.
-¡Yo qué sé!. ¿Por qué tiene que ser tan complicada?. Joder, en mi vida me había encontrado con nada igual. ¿Sabes, Emily?. No estoy acostumbrado a esto, si quiero follarme a alguna cuando sea lo hago y punto, pero a mí estos berenjenales no me gustan.- Le miro dándole a entender que no sé de que habla.- Lo lamenta mucho por Celia, pero no sabe para qué tuve que ir detrás de ella, y luego para colmo me dice que no quiere venir a cenar conmigo porque ya ha quedado con otro y que parece que va en serio.
-Es mentira.- Suelto sin pensarlo mucho. Me mira impaciente.- A ver Harry que no tiene a nadie, que lo que está es molesta porque piensa que sientes cosas por Celia, bueno por Celia y por cincuenta mujeres más. Vamos a dejar una cosa clara, ¿a ti te gusta Julia?.
-Puff, pues claro, pero no la soporto. Fin de la conversación.- Suelto una carcajada desde que volví de casa de mi padre y Harry lo sabe porque aunque no lo quiera reconocer sonríe mirándome de reojo.
-Sois muy tontos.
-Uy, sí. Díscumpeme, señora Horan. Ah, no...
-Harry...no vayas por ahí...
-¿Lo echas de menos?.- No me mira cuando me lo pregunta porque se hace el ocupado con la comida.
-No te pienso contestar porque eres un chivato.- Asiente riendo.
Comemos pollo agridulce con pollo en la mesa baja que tiene en el salón mientras hablamos de cualquier cosa que no tenga que ver con Niall, Julia o Celia. Me habla de su trabajo, trabaja como empresario en una gran empresa, se ve que no le falta el dinero y me dice que así fue como Niall y él se conocieron hace bastantes años. Me habla sobre su hermana, y no sé qué tendrá esa chica, pero todo el mundo habla maravillas de ella. Espero conocerla pronto.
No me deja que le ayude a recoger la cocina y me hace tumbarme en el sofá, lo que me da un poco de vegúenza al principio, pero en cuanto me tumbo me doy cuenta de que estoy muerta. No recuerdo la última vez que dormí y lo necesito. Aunque intento por todos los medios no quedarme dormida y esperar a que Harry vuelva al salón, no aguanto y em menos de quince minutos me he quedado dormida.
-Shh...déjala, la vas a despertar.
-¿Por qué ha venido?.
-Porque yo la he invitado, venga te toca tirar, pesado.- Siento una presión en mi mejilla de nuevo. ¿Pero qué narices...?.- Déjala.- Susurra Harry, creo.- Oye, o la dejas o no jugamos más.
-Valeee...- Oh mierda...ese...ese es Hugo. ¿Eso significa que su padre está aquí?. ¿Harry me la ha jugado?. Abro los ojos y diviso a Harry y a Hugo sentados en el suelo con un tablero de un juego de mesa que no llego a ver de qué es. Miro más a allá de ellos, pero no parece haber nadie más en la casa.
-Ey, mira, se ha despertado.- Hugo me señala con el dedo.
-No me extraña...- Dice Harry, se levanta del suelo y se sienta en el sofá a mi lado.- ¿Qué tal?, ¿necesitas algo?.- Me froto los ojos y me siento. ¿Sabes esa sensación cuando te levantas de una siesta y has perdido toda la percepción?. Bien, pues me siento exactamente así.
-No, gracias. Estoy bien. Ehm...¿cuánto he dormido?.
-Algo más de dos horas.
-Y has roncado. Mucho.- Rufunfuña el niño. Abro los ojos y miro a Harry avergonzada, este mira a Hugo y suelta una carcajada.
-No le hagas caso, es mentira.
-Muy gracioso, Hugo. ¿Qué tal has estado?, hace mucho que no te veo.- Se encoge de hombros.
-He estado guay.- Miro a Harry intentando no reírme. Su vocabulario ha cambiado bastante y su personalidad también. Para solo tener seis años, se cree demasiado mayor.
-Ya sabes, ha estado guay. Es un chico molón, ¿a qué sí colega?.- Harry se ríe de él y le da un leve golpe con su codo, este le pone los ojos en blanco y se aleja.- No le hagas caso.
-Me odia. Un niño de seis años me odia y es bastante exasperante.- Niega con la cabeza.
-De hecho le gustas, pero aún está aprendiendo a como comportarse con la gente. ¿Vas a ir al hospital?.
-Me gustaría, sí.
-¿Puedo acompañarte?.
-¿Y Hugo?.
-Julia vendrá a por él en diez minutos.
-Vale, voy un momento al baño.- Asiente.
-Al final del pasillo la tercera puerta. Hugo, vamos a arriba a recoger tu mochila.- Ellos se van para arriba y yo me meto en el baño con el intento de arreglarme un poco el pelo y lavarme la cara. Tengo unas ojeras que ya las quesiera la novia cadáver... Cuando salgo del baño ellos aún están arriba, así que cuando llaman al timbre Harry me pide que vaya a abrir, que es Julia. Me dirijo a abrir la puerta, y puedo asegurar que quien se encuentra en la puerta no es para nada Julia, Julia no es tan rubio. Me la han jugado pero bien.
-¿Podemos verla?.- Pregunta Zayn.
-No se permiten las visitas cuando los pacientes se encuentran en cuidados intensivos, pero si las cosas siguen como ahora la subiremos a planta en unos cuatro días. Buenos días.
-Gracias, doctor.- Le digo mientras acaricio la espalda a Zayn.- Venga, Zayn ya te ha dicho que dentro de lo malo está estable.- Asiente. Miro el reloj.- Sus padres deben estar al caer.
-Muchas gracias por estar aquí. Ya sé que sois como hermanas, pero eres muy importante para ella.
-Oh, Zayn...- Le abrazo enterrando mi cara en su pecho.- Tú para ella eres muy importante, también. Y sé que eres la primera que quiere ver cuando despierte.- Le miro intanto sonreír.- La vas a hacer muy feliz.- Le acaricio el mentón.
Diez minutos después, algo después de las nueve de la mañana sus padres llegan. Su madre está absolutamente destrozada y su padre la intenta tranquilizar por todos los medios, pero resulta imposible. La explico a su madre con el mayor positivismo posible lo que nos ha dicho el médico y le cuento como ocurrió el accidente; por mucho que me duela, lo de Harry me
lo salto. Presento a Zayn como un amigo, estoy segura de que Cel no ha dicho nada y yo no soy quién para meterme.
Decido irme un rato a casa, aún tengo la maleta en el maletero y necesito una ducha. Además, tengo que llamar a Louis, Harry y a Liam, que cuando se entere le va a dar un ataque.
Cuando llego a casa, lo primero que hago es abrir las cortinas para dejar que entre la luz y pongo una lavadora, limpio la jaula de Pepis y le echo más comida. Abro la ducha con agua caliente y me meto dentro ocultando mis lágrimas entre el agua que cae. Me repito a mí misma que debo ser fuerte por ella, por mí y por todos los que me importan, entonces se me viene la
imagen de Niall a la cabeza y me da por llorar más. Soy una estúpida. Cierro el grifo después de una larga ducha y aún sigo llorando acordándome ahora de cómo lo tiene que estar pasando Harry, entonces lo llamo. Me limpio las lágrimas y me aclaro la voz un par de veces.
-¿Hola?.
-Buenos días, Harry.
-Hey, hola Em.- Escucho un susurro detrás de él.- Sí, nena es ella. Calla un momento. Dime Em, ¿qué tal?.
-Hemos hablado con el médico esta mañana y nos ha dicho que la han operado para eliminar la hemorragia y que ahora solo hay que esperar, pero que está estable.- Respiro profundamente.- Supongo que hay que aferrarse a eso como un clavo aridendo. Ahora he vuelto un rato a casa porque nos han dicho que no podremos verla hasta dentro de unos días.
-¿Sus padres se van a quedar?.
-Sí.
-¿Se lo has contado?.
-No, Harry. Y tú tampoco deberías hacerlo. Voy a hablar con Louis para que no se lo diga a nadie, creo que es lo mejor.
-Me siento muy culpable, Emily.
-No lo pienses. ¿Estás con Julia?.
-Sí, anoche vino a casa.- Sé que no es un momento para esto, pero me muero de amor con estos dos. -Creo que tiene novio, ¿sabes?.- Frunzo el ceño. Uno porque parece decepcionado, lo que afirma mi teoría y dos porque no me creo que Julia esté con alguien más. Suspira.- Da igual. Oye, ¿por qué no vienes a comer a casa?. Seguro que tienes la nevera vacía y por no salir a comprar te vas a quedar sin comer. Así que si quieres paso a buscarte.
-Te lo agradezco, Harry pero no me apetece hacer nada...
-Tienes que comer. No voy a parar hasta que me digas que sí.- Bufo sabiendo que realemente no va a parar.
-No vengas a por mí, cojo un taxi.
-¿Segura?.
-Que sí, pesado. Hasta luego.
Llamo a Louis y vuelvo a contar el cuento de nuevo y luego llamo a Liam y le cuento detalladamente todo lo que ocurrió desde que salí de casa de papá. A él sí le cuento que Harry estaba a allí. Me dice que estará en casa lo antes posible, que se lo cantará a papá y que por la noche hablamo. Y no cualga antes de decirme doce veces que no me preocupe y que no esté mucho tiempo sola en casa para que no me dé el bajón.
-Hola.- Digo cuando Harry abre la puerta de su casa.- Ahora es cuando me doy cuenta de que soy una mala invitada. No he traído nada.- Pone los ojos en blanco.
-Qué más da. Vamos, pasa, hace un frío...Julia se ha tenido que ir a casa de Niall, ha dicho que a lo mejor se pasa luego. No sé si tú la querrás ver, por mi como si se mete en un convento de clausura.- Sentándome en la barra de cocina le pregunto.
-Eh, ¿qué ha pasado?.
-¡Yo qué sé!. ¿Por qué tiene que ser tan complicada?. Joder, en mi vida me había encontrado con nada igual. ¿Sabes, Emily?. No estoy acostumbrado a esto, si quiero follarme a alguna cuando sea lo hago y punto, pero a mí estos berenjenales no me gustan.- Le miro dándole a entender que no sé de que habla.- Lo lamenta mucho por Celia, pero no sabe para qué tuve que ir detrás de ella, y luego para colmo me dice que no quiere venir a cenar conmigo porque ya ha quedado con otro y que parece que va en serio.
-Es mentira.- Suelto sin pensarlo mucho. Me mira impaciente.- A ver Harry que no tiene a nadie, que lo que está es molesta porque piensa que sientes cosas por Celia, bueno por Celia y por cincuenta mujeres más. Vamos a dejar una cosa clara, ¿a ti te gusta Julia?.
-Puff, pues claro, pero no la soporto. Fin de la conversación.- Suelto una carcajada desde que volví de casa de mi padre y Harry lo sabe porque aunque no lo quiera reconocer sonríe mirándome de reojo.
-Sois muy tontos.
-Uy, sí. Díscumpeme, señora Horan. Ah, no...
-Harry...no vayas por ahí...
-¿Lo echas de menos?.- No me mira cuando me lo pregunta porque se hace el ocupado con la comida.
-No te pienso contestar porque eres un chivato.- Asiente riendo.
Comemos pollo agridulce con pollo en la mesa baja que tiene en el salón mientras hablamos de cualquier cosa que no tenga que ver con Niall, Julia o Celia. Me habla de su trabajo, trabaja como empresario en una gran empresa, se ve que no le falta el dinero y me dice que así fue como Niall y él se conocieron hace bastantes años. Me habla sobre su hermana, y no sé qué tendrá esa chica, pero todo el mundo habla maravillas de ella. Espero conocerla pronto.
No me deja que le ayude a recoger la cocina y me hace tumbarme en el sofá, lo que me da un poco de vegúenza al principio, pero en cuanto me tumbo me doy cuenta de que estoy muerta. No recuerdo la última vez que dormí y lo necesito. Aunque intento por todos los medios no quedarme dormida y esperar a que Harry vuelva al salón, no aguanto y em menos de quince minutos me he quedado dormida.
-Shh...déjala, la vas a despertar.
-¿Por qué ha venido?.
-Porque yo la he invitado, venga te toca tirar, pesado.- Siento una presión en mi mejilla de nuevo. ¿Pero qué narices...?.- Déjala.- Susurra Harry, creo.- Oye, o la dejas o no jugamos más.
-Valeee...- Oh mierda...ese...ese es Hugo. ¿Eso significa que su padre está aquí?. ¿Harry me la ha jugado?. Abro los ojos y diviso a Harry y a Hugo sentados en el suelo con un tablero de un juego de mesa que no llego a ver de qué es. Miro más a allá de ellos, pero no parece haber nadie más en la casa.
-Ey, mira, se ha despertado.- Hugo me señala con el dedo.
-No me extraña...- Dice Harry, se levanta del suelo y se sienta en el sofá a mi lado.- ¿Qué tal?, ¿necesitas algo?.- Me froto los ojos y me siento. ¿Sabes esa sensación cuando te levantas de una siesta y has perdido toda la percepción?. Bien, pues me siento exactamente así.
-No, gracias. Estoy bien. Ehm...¿cuánto he dormido?.
-Algo más de dos horas.
-Y has roncado. Mucho.- Rufunfuña el niño. Abro los ojos y miro a Harry avergonzada, este mira a Hugo y suelta una carcajada.
-No le hagas caso, es mentira.
-Muy gracioso, Hugo. ¿Qué tal has estado?, hace mucho que no te veo.- Se encoge de hombros.
-He estado guay.- Miro a Harry intentando no reírme. Su vocabulario ha cambiado bastante y su personalidad también. Para solo tener seis años, se cree demasiado mayor.
-Ya sabes, ha estado guay. Es un chico molón, ¿a qué sí colega?.- Harry se ríe de él y le da un leve golpe con su codo, este le pone los ojos en blanco y se aleja.- No le hagas caso.
-Me odia. Un niño de seis años me odia y es bastante exasperante.- Niega con la cabeza.
-De hecho le gustas, pero aún está aprendiendo a como comportarse con la gente. ¿Vas a ir al hospital?.
-Me gustaría, sí.
-¿Puedo acompañarte?.
-¿Y Hugo?.
-Julia vendrá a por él en diez minutos.
-Vale, voy un momento al baño.- Asiente.
-Al final del pasillo la tercera puerta. Hugo, vamos a arriba a recoger tu mochila.- Ellos se van para arriba y yo me meto en el baño con el intento de arreglarme un poco el pelo y lavarme la cara. Tengo unas ojeras que ya las quesiera la novia cadáver... Cuando salgo del baño ellos aún están arriba, así que cuando llaman al timbre Harry me pide que vaya a abrir, que es Julia. Me dirijo a abrir la puerta, y puedo asegurar que quien se encuentra en la puerta no es para nada Julia, Julia no es tan rubio. Me la han jugado pero bien.
domingo, 8 de febrero de 2015
Capítulo 46.
Con la mirada fija en la carretera y las gafas de sol puestas, mientras que de lejos se escucha algo en la radio que no llego a reconocer me concentro en no llorar. No porque me falten ganas, sino porque no quiero tener un accidente a causa de las lágrimas. Sería muy absurdo. De forma casi inconsciente, como si pudiese ayudar, mando todas mis fuerzas a Celia y voy justo a la velocidad que se permite para poder llegar lo antes posible.
Literalmente esto es pasar un día entero en el coche. Cuando Harry me llamó, dejé a mi abuela en casa de mi madre, estuve media hora con mi madre poniéndola al día y volví a coger el coche rumbo a Londres. Mi madre parecía algo molesta por no quedarme, pero soy la única persona que tiene en Londres a parte de Louis, bueno y Zayn, pero sus padres tendrían que coger un tren de Bristol, lo que les tardaría como mínimo tres días.
Louis me llamó de camino al hospital para decirme que diera la vuelta y me fuera a casa, llevaba todo el día conduciendo y era muy peligroso, pero no le hice caso. Tenía miles de preguntas que hacerle, pero preferí esperar a llegar porque no quería ponerme nerviosa en medio de la autopista. ¿Por qué me llamó Harry y no Zayn?, ¿es que estaban juntos?. No, Cel lo prometió, yo misma vi lo mal que lo pasó cuando Zayn estuvo semanas sin hablarla. Que se hayan vuelto a ver de esa forma, no es una opción.
Después de tener que parar a llenar el depósito, me presento en el London Bridge Hospital a las once de la noche y lo primero que hago al llegar es comprar un café. No puedo dar dos pasos sin un chute de cafeína. En la recepción pregunto por Celia y me dicen que aunque no puedo entrar donde se encuentra puedo ir a la quinta planta y esperar a que nos den noticias.
Poco después encuentro a Louis y a Eleanor sentados juntos en las sillas de la sala de espera. Ella tiene la cabeza apoyada en su hombre y él la agarra de los hombros acariciándole y unos metros más adelante Harry, de pie dando vueltas de un lado a otro haciéndose chocar las botas a cada paso que da. Él es el primero que me ve y sin saber muy bien que expresión poner l verme se acerca.
-Hola.- Susurro.
-Gracias por venir.- Acto seguido me abraza y sin entender nada, pero nada de nada de lo que está ocurriendo le abrazo de vuelta. El abrazo se siente extraño, no porque sea molesto o porque no tengamos esa confianza, sino porque siento que está muy preocupado, como si se echara la culpa de lo que sea que ha ocurrido y no ha tenido la oportunidad de contarle su versión a nadie porque no ha tenido a nadie desde lo ocurrido. ¿Sólo Louis ha estado aquí?. Sé como se siente eso, y se me encoge el corazón. Harry puede ser muchas cosas, pero yo sé que pase lo que pase no lo ha hecho con mala intención.
-Shh...- Lo abrazo con fuerza.
-Lo siento muchísimo.
-Cállate, Harry. Sea lo que sea, va a salir de esta, te lo prometo.- Me aparto para mirarlo a la cara.- ¿Qué ha pasado?.
-Ly.- Harry se separa de mí y se aparta. Han discutido.
-Lou, no entiendo nada.- No he acabado la frase y me tiro a sus brazos para llorar. Creo que no he sido consciente de lo que ha pasado de verdad hasta ahora. Joder, mi mejor amiga. Mi hermana, está en el hospital y ni siquiera sé por qué.
-Hola, Eleanor.- La saludo aún en los brazos de Louis.
-Lo siento mucho, Emily.
-Por favor.- Me separo de Louis.- Contadme qué ha pasado. ¿Se va a recuperar?.
-Venía de Bristol, de casa de sus padres.- Me giro hacia Harry que empieza a comentar lo ocurrido.- La vi en la entrada de Sainsbury, salía con un montón de bolsas así que me acerqué a ayudarla, pero ella como siempre tan cabezona.- Louis intenta tirarse encima de él pero Eleanor le para gritándole.
-¡Louis basta ya!.
-No tienes derecho a hablar así de ella. Eres un hijo de puta.
-Lou.- Lo miro.- Sigue Harry, por favor.
-El caso es que intenté cogerla las bolsas de la mano y hablar con ella, quería dejarlo todo arreglado. Me cae bien, quería pedirla perdón, pero no pude porque al intentas alejarse de mí no miró en el cruce y...
-¿Y...?
-El hombre no la vio venir y se la llevó por delante.- Lloro en silencio, pero saco fuerzas para seguir ahí.
-¿Qué la ha pasado?.
-Contusiones por el cuerpo, una muñeca rota y t-tiene...una lesión en la cabeza.
-¡Cuéntale toda la verdad, joder!. Dile lo que nos ha dicho el médico.- Le reprocha Louis. Miro a Louis y de nuevo a Harry.
-ura el neo...
-¿Qué?. Harry, ¡por Dios!.
-Fractura en el cráneo.- Abro los ojos de par en par y los miro a los dos.
-No la he visto, pero se le debe de haber quedado la cara destrozada. ¿Sabes cómo se va a sentir cuando se vea?.- Me llevo las manos a la boca.
-Te lo pido por favor, Louis, cállate.- Le dice Eleanor.
-Cuando se recupere de las hemorragias, la inflamación y las contusiones la operarán de cirugía facial.- Me informa Harry.
-Esto es una pesadilla...- Me siento en una de las sillas y dejo caer la cabeza en las manos.- ¿Habéis avisado a Zayn?.- Ambos niegan con la cabeza.
-Esperábamos que lo pudiese hacer tú, Em.- Empieza Eleanor.- Tienes más relación con él y no va a resultar tan frío.- Los miro enfadada.
-¡Se os debería caer la cara de vergüenza a vosotros dos!. Ella querría que él estuviera aquí.- Cojo el móvil y lo llamo.- Zayn, sí, hola. ¿Estabas dormido?. Te voy a decir una cosa, pero por favor no te alteres, ¿sí?. Estamos en el hospital, Cel ha tenido un accidente...Escucha, Zayn por favor escúchame aún no sabemos nada. Puedes venir si quieres o sino ven por la mañana. Bueno, vale. Bien, hasta ahora. Ah y Zayn...por favor, conduce con cuidado. Un beso.- Cuelgo el teléfono y me encuentro que los tres me miran con cara de impaciencia.- Viene para acá. Louis, dime por favor que has avisado a sus padres.
-Sí, mañana por la mañana cogen el primer tren.- Asiento. Se sienta a mi lado y me aprieta la rodilla.- ¿Por qué no te vas a casa a dormir un poco?. Estás molida y sé que te debe doler todo el cuerpo por estar tantas horas en el coche.- Lleva toda la razón, pero no me pienso mover de aquí hasta que aparezcan el médico y sus padres.- No, Louis. Estoy bien de verdad. Lleva a El a casa y pasa por casa de Cel mañana por la mañana para coger alguna de sus cosas, por favor.- Asiente, me besa en la frente. -Mañana a primera hora estoy aquí. Harry, haz algo bien en tu vida y cuídamela.
Cinco minutos después intento comer un sandwich de salmón que me ha traído Harry y mi segundo café de la noche. Se sienta a mi lado y de vez en cuando me mira de reojo. Yo lo siento, pero no puedo soportar esta situación.
-No es tu culpa, Harry.- Suspira y se echa el pelo hacia atrás.
-No es así como me siento.
-Me da igual como te sientas. No tienes la culpa, solo querías ayudarla. Ha sido un accidente y estoy segura de que ella no te va a reprochar nada.
-Tú...no las has visto Emily...Allí, tumbada en el suelo...Ha perdido tanta sangre.
-Harry...- Suelto un bufido y me aparto la comida de los labios.
-Perdón.
-¿Qué cojones haces aquí?.- Ambos levantamos la cabeza para ver a Zayn todo vestido de negro, despeinado, con los ojos rojos de haber estado llorando y ahora con cara de furioso.
Me levanto todo lo rápido que mis piernas me lo permiten y me acerco a él. Sinceramente, no sé de qué es capaz de hacer en este momento.
-Tranquilízate, Zayn. Ha venido a acompañarme porque Louis se ha tenido que ir con Eleanor. No quería estar sola, me entiendes, ¿verdad?.- Miro a Harry y le pido con la mirada que no se le ocurra decir nada. Zayn me mira y asiente no muy convencido.
-Pues ya he llegado. Muchas gracias, te puedes ir. Emily, ¿qué diablos ha ocurrido?.- Rezo a todos los santos que me perdonen por lo que estoy a punto de hacer.
-No sabemos mucho aún, solo que ha tenido la han atropellado en el cruce de Sainsbury. Han dicho que ha debido de ser alguien que no la ha visto pasar.
Literalmente esto es pasar un día entero en el coche. Cuando Harry me llamó, dejé a mi abuela en casa de mi madre, estuve media hora con mi madre poniéndola al día y volví a coger el coche rumbo a Londres. Mi madre parecía algo molesta por no quedarme, pero soy la única persona que tiene en Londres a parte de Louis, bueno y Zayn, pero sus padres tendrían que coger un tren de Bristol, lo que les tardaría como mínimo tres días.
Louis me llamó de camino al hospital para decirme que diera la vuelta y me fuera a casa, llevaba todo el día conduciendo y era muy peligroso, pero no le hice caso. Tenía miles de preguntas que hacerle, pero preferí esperar a llegar porque no quería ponerme nerviosa en medio de la autopista. ¿Por qué me llamó Harry y no Zayn?, ¿es que estaban juntos?. No, Cel lo prometió, yo misma vi lo mal que lo pasó cuando Zayn estuvo semanas sin hablarla. Que se hayan vuelto a ver de esa forma, no es una opción.
Después de tener que parar a llenar el depósito, me presento en el London Bridge Hospital a las once de la noche y lo primero que hago al llegar es comprar un café. No puedo dar dos pasos sin un chute de cafeína. En la recepción pregunto por Celia y me dicen que aunque no puedo entrar donde se encuentra puedo ir a la quinta planta y esperar a que nos den noticias.
Poco después encuentro a Louis y a Eleanor sentados juntos en las sillas de la sala de espera. Ella tiene la cabeza apoyada en su hombre y él la agarra de los hombros acariciándole y unos metros más adelante Harry, de pie dando vueltas de un lado a otro haciéndose chocar las botas a cada paso que da. Él es el primero que me ve y sin saber muy bien que expresión poner l verme se acerca.
-Hola.- Susurro.
-Gracias por venir.- Acto seguido me abraza y sin entender nada, pero nada de nada de lo que está ocurriendo le abrazo de vuelta. El abrazo se siente extraño, no porque sea molesto o porque no tengamos esa confianza, sino porque siento que está muy preocupado, como si se echara la culpa de lo que sea que ha ocurrido y no ha tenido la oportunidad de contarle su versión a nadie porque no ha tenido a nadie desde lo ocurrido. ¿Sólo Louis ha estado aquí?. Sé como se siente eso, y se me encoge el corazón. Harry puede ser muchas cosas, pero yo sé que pase lo que pase no lo ha hecho con mala intención.
-Shh...- Lo abrazo con fuerza.
-Lo siento muchísimo.
-Cállate, Harry. Sea lo que sea, va a salir de esta, te lo prometo.- Me aparto para mirarlo a la cara.- ¿Qué ha pasado?.
-Ly.- Harry se separa de mí y se aparta. Han discutido.
-Lou, no entiendo nada.- No he acabado la frase y me tiro a sus brazos para llorar. Creo que no he sido consciente de lo que ha pasado de verdad hasta ahora. Joder, mi mejor amiga. Mi hermana, está en el hospital y ni siquiera sé por qué.
-Hola, Eleanor.- La saludo aún en los brazos de Louis.
-Lo siento mucho, Emily.
-Por favor.- Me separo de Louis.- Contadme qué ha pasado. ¿Se va a recuperar?.
-Venía de Bristol, de casa de sus padres.- Me giro hacia Harry que empieza a comentar lo ocurrido.- La vi en la entrada de Sainsbury, salía con un montón de bolsas así que me acerqué a ayudarla, pero ella como siempre tan cabezona.- Louis intenta tirarse encima de él pero Eleanor le para gritándole.
-¡Louis basta ya!.
-No tienes derecho a hablar así de ella. Eres un hijo de puta.
-Lou.- Lo miro.- Sigue Harry, por favor.
-El caso es que intenté cogerla las bolsas de la mano y hablar con ella, quería dejarlo todo arreglado. Me cae bien, quería pedirla perdón, pero no pude porque al intentas alejarse de mí no miró en el cruce y...
-¿Y...?
-El hombre no la vio venir y se la llevó por delante.- Lloro en silencio, pero saco fuerzas para seguir ahí.
-¿Qué la ha pasado?.
-Contusiones por el cuerpo, una muñeca rota y t-tiene...una lesión en la cabeza.
-¡Cuéntale toda la verdad, joder!. Dile lo que nos ha dicho el médico.- Le reprocha Louis. Miro a Louis y de nuevo a Harry.
-ura el neo...
-¿Qué?. Harry, ¡por Dios!.
-Fractura en el cráneo.- Abro los ojos de par en par y los miro a los dos.
-No la he visto, pero se le debe de haber quedado la cara destrozada. ¿Sabes cómo se va a sentir cuando se vea?.- Me llevo las manos a la boca.
-Te lo pido por favor, Louis, cállate.- Le dice Eleanor.
-Cuando se recupere de las hemorragias, la inflamación y las contusiones la operarán de cirugía facial.- Me informa Harry.
-Esto es una pesadilla...- Me siento en una de las sillas y dejo caer la cabeza en las manos.- ¿Habéis avisado a Zayn?.- Ambos niegan con la cabeza.
-Esperábamos que lo pudiese hacer tú, Em.- Empieza Eleanor.- Tienes más relación con él y no va a resultar tan frío.- Los miro enfadada.
-¡Se os debería caer la cara de vergüenza a vosotros dos!. Ella querría que él estuviera aquí.- Cojo el móvil y lo llamo.- Zayn, sí, hola. ¿Estabas dormido?. Te voy a decir una cosa, pero por favor no te alteres, ¿sí?. Estamos en el hospital, Cel ha tenido un accidente...Escucha, Zayn por favor escúchame aún no sabemos nada. Puedes venir si quieres o sino ven por la mañana. Bueno, vale. Bien, hasta ahora. Ah y Zayn...por favor, conduce con cuidado. Un beso.- Cuelgo el teléfono y me encuentro que los tres me miran con cara de impaciencia.- Viene para acá. Louis, dime por favor que has avisado a sus padres.
-Sí, mañana por la mañana cogen el primer tren.- Asiento. Se sienta a mi lado y me aprieta la rodilla.- ¿Por qué no te vas a casa a dormir un poco?. Estás molida y sé que te debe doler todo el cuerpo por estar tantas horas en el coche.- Lleva toda la razón, pero no me pienso mover de aquí hasta que aparezcan el médico y sus padres.- No, Louis. Estoy bien de verdad. Lleva a El a casa y pasa por casa de Cel mañana por la mañana para coger alguna de sus cosas, por favor.- Asiente, me besa en la frente. -Mañana a primera hora estoy aquí. Harry, haz algo bien en tu vida y cuídamela.
Cinco minutos después intento comer un sandwich de salmón que me ha traído Harry y mi segundo café de la noche. Se sienta a mi lado y de vez en cuando me mira de reojo. Yo lo siento, pero no puedo soportar esta situación.
-No es tu culpa, Harry.- Suspira y se echa el pelo hacia atrás.
-No es así como me siento.
-Me da igual como te sientas. No tienes la culpa, solo querías ayudarla. Ha sido un accidente y estoy segura de que ella no te va a reprochar nada.
-Tú...no las has visto Emily...Allí, tumbada en el suelo...Ha perdido tanta sangre.
-Harry...- Suelto un bufido y me aparto la comida de los labios.
-Perdón.
-¿Qué cojones haces aquí?.- Ambos levantamos la cabeza para ver a Zayn todo vestido de negro, despeinado, con los ojos rojos de haber estado llorando y ahora con cara de furioso.
Me levanto todo lo rápido que mis piernas me lo permiten y me acerco a él. Sinceramente, no sé de qué es capaz de hacer en este momento.
-Tranquilízate, Zayn. Ha venido a acompañarme porque Louis se ha tenido que ir con Eleanor. No quería estar sola, me entiendes, ¿verdad?.- Miro a Harry y le pido con la mirada que no se le ocurra decir nada. Zayn me mira y asiente no muy convencido.
-Pues ya he llegado. Muchas gracias, te puedes ir. Emily, ¿qué diablos ha ocurrido?.- Rezo a todos los santos que me perdonen por lo que estoy a punto de hacer.
-No sabemos mucho aún, solo que ha tenido la han atropellado en el cruce de Sainsbury. Han dicho que ha debido de ser alguien que no la ha visto pasar.
-Ehm yo...
-Él ya se va.- Le corto antes de que pueda cagarla.- Ahora mismo vuelvo.- Cojo de la muñeca a Harry y no decimos nada hasta llegar a las puertas del ascensor.
-Me quiero quedar, Emily.
-No me parece muy inteligente por tu parte. Sabes que no le gustas.
-Me da igual, estoy dispuesto a contarle todo.- Le empujo del hombro.
-¿Estás loco?. ¿Qué quieres, acabar en la cama del hospital al lado de Celia por la paliza que te va a meter?.- Me mira frunciendo el ceño.- Vale, a ver.- Suspiro intentando relajarme.- Esto no es fácil para nadie, lo sabes. Deja que se tranquilice un poco y cuando todo esté más calmado se lo cuentas. Ahora vete a casa descansa un poco y mañana por la mañana te llamo.
-No va a querer que venga.
-Ya me inventaré algo.
-Vale...
-Ven aquí, anda.- Le echo los brazos al rededor del cuello y le abraza dejando un beso en su mejilla.- Eh Harry, no me jodas.- Me aparto de él para mirarle la cara y rápidamente le quito las lágrimas de las mejillas.- No llores, venga. ¿Sabes lo que tienes que hacer?. Ve a pasar la noche con Julia y deja que te cuide. ¿Lo harás?.- Asiente y con un adiós se mete en el ascensor.
sábado, 7 de febrero de 2015
Capítulo 45.
-Mamáaa.- Janet abre la puerta del coche casi en marcha y corre hacia su madre que está en la puerta esperándonos. Bueno, esperando a sus hijos. Desde el asiento del copiloto cojo aire y después miro a Liam, quien me coge la mano y me da un apretón.
-Vamos, piensa que no puede salir peor que otras veces.- Sí, eso es verdad. Asiento y bajamos del coche. Liam saluda a su madre con la mano y viene a ayudarme a sacar las maletas del maletero. Ya no hay vuelta atrás, pero esta vez es diferente. Lo siento más extraño, no estoy tan preparada como otras veces y no me gusta la sensación que me da esta vez. Camino junto a Liam con una maleta en cada mano.- Janet, podrías ayudar, también hay cosas tuyas.
-Ay, cariño, no se lo tengas en cuenta, está cansada del viaje. Pero, ¡ven a abrazar a tu madre!. ¿Cómo te trata Londres?.- Me mira de reojo. Sí, ya se que has querido decir, ¿cómo te trata Emily?. Mejor que tú, seguro.
-De maravilla, mamá.- Se separa de ella y mientras entra la dice.- Por cierto, estás muy guapa.- Y para qué negarlo, está muy guapa. Roza los cincuenta y ocho y aún mantiene las curvas, está delgada y bien arreglada porque se lo puede permitir. Además las vestimentas que lleva no son precisamente del mercadillo.
-Hola, Wanda.- Saludo antes de llegar a donde está.
-Tu padre está en su despacho.- Se da la vuelta y entra en la casa. Zorra.
Cuando entro en la casa todo está como siempre, con una limpieza extremista y todo colocado a la mayor perfección. En cambio, cuando entro en la que se supone que es mi habitación la cosa deja bastante que desear. La moqueta está manchada de pintura y el papel de la pared está arrancado por varias partes. Según madre e hija, como no paso mucho tiempo aquí, Janet lo usa para el cuarto de las manualidades. Pero por mucho que no me guste, no me queda más remedio, así que me dispongo a colocar la maleta.
-Oye, mira Em, esto da bastante asco.
-Oye, mira Liam, yo no tengo la culpa.
-No te pongas así conmigo. No tenía idea de que estaba así. Quier decir, siempre ha estado mal, pero esto ya es inhumano.- Pongo los ojos en blanco y de repente me dan ganas de llorar.
-Lo siento...
-Coge tu maleta y métela en mi habitación.
-¿Quieres que tu madre te mate?.
-Yo me ocupo de eso, va.
Su habitación es otra cosa, se nota que aunque el no haya estado, su madre se ha tomado muchas molestias en dejarla como una habitación habitable. Si la de Liam está así, no me quiero imaginar como será la de Janet. Nunca se me ha permitido entrar en su habitación, era demasiado 'mala' y lo destrozaba todo.
-Puedo hacerte sitio en el armario.
-Oh, no, no. Solo necesito un par de perchas, no voy a sacar nada de la maleta.
-¿Segura?.
-Sí.
-Bueno, pues entonces vamos a ver a papá.- Qué ilusión...- Quita esa cara y haz que te hace un poco de ilusión.
-¡Madre mía!. ¿Se puede saber qué han hecho con mi hija?.- Exclama mi padre cuando me ve bajar por las escaleras. No puedo evitar sonreír ligeramente. El psicólogo me dijo que por parte de mi padre estaba a falta de cariño, así que siempre que decía algo bueno hacia mí no podía evitar que me gustase.
-Hola, papá.
-Hola cariño.- Simplemente dejo que me abrace. Sé que se siente culpable cada vez que me ve y en parte es porque yo le he hecho culpable de todo. Y mi madre, más.- ¿Qué tal estás?. Siento tanto lo de la boda, hija...Intenté llamarte pero no te localicé, todo lo que sé es gracias a tu hermano.- Wanda tose a su espalda y todos sabemos lo que quiere decir. Yo no tengo hermano, tengo hermanastros. Pero mi padre no repara en hacerla caso.
-Estoy bien, papá. Estoy bien, de verdad.
-Realmente, ha estado genial...- Todos la miramos y yo pido a todos los santos que se calle esa boca que tiene, pero no lo hace.- Tiene novio.
-No tiene novio.- Contesta Liam.- Deja el tema, Janet. No seas una niña.
-¡Liam!. Discúlpate con tu hermana.
-Eh, Janet lo siento. ¡Pero cierra esa bocaza!. Voy a comer algo.- Me rio cuando veo a mi padre intentando no soltar una carcajada. Aunque mi madre y yo intentemos negarlo, quiero a mi padre, supongo que con el tiempo mis padres y yo nos hemos ido dando cuenta de las cosas y yo prefiero pasar página a quedarme estancada en el odio y la rabia. No sé lo que le puede pasar el día de mañana y aunque no vaya a tener una relación muy cerrada con él, tampoco pienso odiarle de por vida.
Para Liam todo esto es fácil, generalmente hace lo que le da la gana y se pasa las órdenes y las broncas por el forro, desde niño era así y yo tonta de mí intentaba imitarlo, ahora que no me salía de rositas.
-Emily, ¿tienes hambre?.
-No, gracias.
-¡Eh, papá!. Tráela de los pelos si es necesario, no ha comido nada desde anoche.
-Vamos.- Me empuja levemente por la espalda hacia la cocina y hace que me siente en la mesa al lado de Liam.- Tengo una noticia que te va a gustar, Em.
-Ah, ¿sí?.- ¿Te vas a divorciar?.
-No se van a divorciar, así que ni lo pienses.- Me susurra Liam.
-Mañana tendremos visita.- Me sonríe. Saca la barra para cortar queso justo en el momento en el que Wanda entra por la puerta riendo con su hija como dos hienas.
-Oh, no cariño. No vas a cocinar. Ya tenemos a alguien que lo hace por nosotros.
-Lo sé, pero quiero hacerlo por mi hija.- Se gira hacia ella la guiña un ojo y ella le devuelve la sonrisa para después poner un gesto de rancia total.- Lo que te decía, Em. La nana vendrá a pasar la Navidad con nosotros.
-¡¿En serio?!.- Gritamos las tres que somos en la cocina. Madre e hija con distinto tono que el mío sin duda.
-Cariño...no me habías avisado sobre esta...alegre noticia.
-Era una sorpresa para todos. ¡Sorpresa!.
-Las Navidades mejoran por momentos.
Y por raro que pareciera, en serio que mejoraron. Liam me invitó a salir con sus amigos y pasamos muy buenos ratos con ellos, salimos a cenar con ellos y después a un bar a beber algo. El miércoles por la mañana me fui con mi padre a comprar algunos regalos para la noche de Navidad y he de reconocer que fue agradable.
-¿Qué tal estás en Londres?.- Me pregunto mientras miro perfumes para mamá.
-Mmm..bien. Cambié de trabajo, ahora estoy más cómoda. Ya sabes, nuevos aires.
-Eso está bien. ¿Vas a ir a ver a tu madre?.
-Sí, estaré allí hasta el treinta y uno.
-Bien...Esa le gusta mucho.- Me dice señalando el frasco que sostengo en las manos.
-Sí, creo que me la voy a llevar. Papá...¿alguna vez vas a querer a Wanda como quieres a mamá?.- Me sonríe un poco y mientras andamos hacia la caja me agarra por los hombros.
-Es complicado.
-Ya veo.
Esa tarde, mientras me preparaba para la cena con una blusa dorada y unos pantalones negros oigo la voz de mi abuela en la planta de abajo. Cual niña pequeña corro escaleras abajo, cuando justo en el ese momento Janet se pone en mi camino en los escalones y la empujo sin querer haciendo que caiga un par de escalones hacia abajo.
-Auch...
-Oh, lo siento Janet. ¿Por qué subes por donde yo bajo?.- Me agacho a ayudarla pero me aparta de un manotazo.- ¿Estás bien?. ¿Te duele algo?.- Me sonríe cinicamente, para luego gritar.
-¡Mamá!. ¡Ay, mamá, qué dolor!.
-Janet, no. Joder, levántate. Mierda, Janet no me hagas esto, levanta.- Su madre aparece por la puerta del salón y pone cara de preocupación exagerada cuando ve a su hija. Después pasa la vista hacia mí para poner morros de enfadada y reprocharme lo de siempre.
-¿La quieres matar?. Esta envidia tuya no es normal. Si no estas a gusto en esta casa, ¿por qué vienes?.
-¿Que ha ocurrido?.- Pregunta papá.
-Cariño, yo hago todo lo posible para que tu hija se sienta como en casa, pero no hay manera. Ha empujado a la niña...¡se podría haber roto la cadera!.- ¡Hala!...
-Seguro que ha sido sin querer. Estas escaleras son muy traicioneras...- Intenta calmarla mi padre. Pero a esa, viniendo de mí, no la calma ni un lexatin. Así que con muchas ganas de ver a mi abuela y ninguna de escuchar a esas hienas me escabullo de las escaleras y corro a la entrada.
-¡Abuela!.- La abrazo efusivamente.- Qué alegría que estés aquí. Te he echado mucho de menos.
-Cariño, déjame que te vea.- Me coge de las manos echándome hacia atrás y sonríe.- ¡Estás guapísima!. Pero tienes que comer más, estás muy delgada.
-Tú estás preciosa, abuela. Los años te sientan genial.
-Uy, hija. ¡No digas tonterías!. Las rodillas de están matando, me he tenido que apuntar a yoga.
-Eso te viene genial. Espera, te ayudo con la maleta. ¿Hasta cuando te quedas?.
-¿No te lo ha dicho tu padre?. Me voy contigo a ver a tu madre.
-¿Ah sí?. ¡Qué bien!. Seguro que se va a llevar una gran sorpresa. Ya verás, lo vamos a pasar genial.
-A ver si sacamos a tu madre de casa. ¡Qué mujer, está más anticuada que yo!.- Me río por su comentario. La verdad es que para los setenta años de mi abuela tiene casi más energía que yo.- ¿Dónde está este chico tan majo?.
-Liam, abuela. Ahora baja.
-¿Qué tal de novios?. Ese sin vergüenza no habrá tenido la decencia de volver.
-No, abuela. Estoy soltera.
-Uy, eso no hay quién se lo crea hombre...
La cena es una vergüenza, he pasado Navidades malas, pero esto llega a la locura. Madre e hija se pasan toda la cena hablando sobre la caída y lo guapas y divinas que son. Liam, a mi lado, suspira cada dos por tres. Las quiere mucho, pero no las aguanta. Y al final acabamos Liam, mi abuela, papá y yo hablando de lo que sea por no tener que escucharlas durante más tiempo. Mi abuela quiere mucho a mi padre, como su hijo que es, pero estuvo mucho tiempo sin hablarse con él, al menos dos años. Desde el divorcio de mis padres, ella se puso al lado de mi madre, a la que quiere como una hija, y la costó tiempo entender todo lo que ocurrió.
La mañana siguiente a las nueve de la mañana ya nos estamos poniendo en camino a casa de mi madre. Después de despedirme de mi padre prometiéndole que vendré a verlo y lo llamaré más de seguido y de Liam, a quien en pocos días le volveré a ver, pero siempre me da penita alejarme de él. Y bueno, a las hienas me las paso por alto porque tenían hora en la peluquería, que no sé por qué me da que lo han hecho aposta para cuando volvieran no tuvieran que vernos.
-Y tus primos precioso, Em. ¡No seas tan despegada y vente a casa algún día!.
-Abuela, os quiero mucho a todo. Pero no puedo soportar a toda la familia a la vez. Me pongo muy nerviosa, ya lo sabes.- Paro de hablar cuando veo que Harry me llama por teléfono. Esto es raro.
-¿Quién es ese Harry?.
-Una especie de...amigo, creo.
-¿Un novio?.
-No abuela.- Pongo el manos libres y contesto.- Dime Harry.
-Emily, no te asustes pero...Celia está en el hospital.
domingo, 11 de enero de 2015
Capítulo 44.
-Se vino a casa y estuvimos hablando hasta...posiblemente eran las seis cuando nos acostamos.- Abro los ojos mientras me meto un trozo de comida en la boca.- No te estoy viendo, pero definitivamente estás pensando mal. Nada de eso pasó. Solo hablamos... y nunca creí que diría esto, pero fue mejor que el sexo.
-Vale, ¿dónde está mi Cel y qué han hecho con ella?.
-¡Cállate!.- Ríe al otro lado del móvil.- Lo digo en serio. Ay Em, me gusta tanto que me asusta. Y estoy muy agradecida de que me haya dado otra oportunidad. Se acabó ser una estúpida.
-Bien dicho. Espera un momento.- Le digo a Celia, para luego dirigirme al camarero.- Perdona, ¿me puede traer la cuenta?.
-En seguida.
-Gracias. Ya estoy.
-Qué bien vives, capulla. Tú en un restaurante comiendo y yo comiendo de tupper en un cuartucho.- Me río ante su comentario.
-¿Dónde pasaras las Navidades?.
-Mi abuela quiere que nos reunamos todo en su casa de Bristol. Ya sabes cien tíos, cuatrocientos primos...¡Sálvame!.
-No, sálvame tú. Tengo que ir a casa de mi padre con su adorada mujer y su entrañeble hija.- Ironizo.
-Bueno, al menos tienes a Liam.
-Sí, supongo que saldremos con sus amigos. Oye te dejo que tengo que volver, si no hablamos antes...¡Feliz Navidad amor!. Te quiero mucho.
-Y yo bebé. ¡Feliz Navidad!. Ey, y a la vuelta pásate por casa, creo que Papá Noel habrá dejado algo para ti.
-Hecho. Un beso.
Una vez en el trabajo me acuerdo que debo hacer la maleta para mañana por la tarde y me entra una flojera que no se la puede imaginar nadie, pero cuando veo todos los documentos que tengo encima de la mesa me pongo a trabajar como una posesa. Mientras paso un informe a limpio me llega un email a mi correo en una dirección desconocida y cuando lo abro se me congela el corazón.
Hola, Emily. Soy Julia.
¿Te acuerdas de mí?. Desde que te fuiste de fin de semana con Niall no he sabido de ti y no ha sido porque no lo haya intentado. Niall me ha contado por encima lo sucedido, pero la verdad es que quería hablar contigo. No sé cómo te encuentras y pensé que esta tarde querrías tomar un café y hablar un rato. Por favor no pienses que es una encerrona ni nada por el estilo, es solo que echo de menos a una buena amiga. Espero tu contestación, un beso.
Los siguientes quince minutos pienso en cómo contestarle. En los cuatro primeros emails he puesto que no podía y en los tres siguientes he puesto que me encantaría y esa es la verdad. He sido una idiota al alejarme de una persona tan buena como Julia y al alejarme de Niall la he alejado a ella como si tuviese culpa de algo. Pero no puedo evitar no estar nerviosa en verme y hablar con ella. Tomo aire y de una vez por todas me pongo a contestarla algo decente.
Feliz Navidad, Julia.
¿Cómo te iba a olvidar?. Perdona si he estado un poco distante estas semanas, por una parte necesitaba alejarme un poco de todo. Y claro que me encantaría quedar contigo esta tarde. ¿Te viene bien quedar para cenar?. Hasta las cinco y media no salgo y debo hacer la maleta para mañana. ¿Te parece bien en el wagamama de London Bridge a las ocho y cuarto?.
Pulso enviar y vuelvo al trabajo. La verdad es que el nuevo trabajo me gusta, aquí la gente me ha recibido con los brazos abiertos aunque sin querer entrometerse mucho en mi vida, lo que es realmente una cosa genial. Además me gusta estar en la recepción ya que veo a la gente entrar y salir y diviso una parte de la calle y bueno, estoy yo sola junto con el guardia de seguridad, lo que me da pie a hacer lo que quiera dentro de un límite. Hago click en el mesaje que me acaba de llegar.
Sin problemas.
Me parece fantástico, nos vemos esta tarde ;)
Un poco después de las seis llego a mi casa y cuando entro por la puerta lo primero que hago es echarme las manos a la cabeza al ver como está la cocina. Dejo el bolso en la encimera y me tomo un tiempo para ver como está todo. Restos de pizza junto con las cajas de cartón en la pila, una pila de botellas de cerveza vacías por toda la cocina, los cajones de la cocina están casi todos abiertos y...espera, ¿eso que hay en el suelo es ketchup?. Me dirijo al salón cuando oigo risas.
-Uy, ¡hola Em!.- Me saluda Janet con una sonrisa cínica en los labios. Echo un vistazo al salón donde me encuentro con tres chicas y cuatro chicos sentado en el sofá con las zapatillas en el sofá, comiendo pizza y con botellines de cerveza en la mesa de madera sin posa-vasos. ¡Yo la mato!.
-¿Qué es todo esto?.
-Espero que no te moleste, he traído a algunos amigos.
-¿Con el permiso de quién?.
-Bueno...
-¡Venga todos largo de aquí!.- Los supuestos amigos me mirar con cara rara.- ¿No habéis oído o qué?. ¡Fuera!. ¡Ya!.- Me dirijo a la puerta principal, la abro y espero a que salgan de la casa. Si fuera otro momento les mandaría limpiar todo, pero no me apetece aguantar a más niñatos por hoy y tengo que hacer muchas cosas. Una vez la puerta está cerrada miro cabreada a Janet con las manos en la cadera.- Mira, tú me odias y yo más si cabe. Pero mi casa en mi casa, y no eres nadie para meter a gente aquí. ¿Me oyes?.
-No creo que a papá le guste lo que me estás diciendo...
-Mira, niña. ¿Tú de verdad te crees que me importa lo que papá diga o deje de decir sobre este asunto?.
-Será ahora...- Sonríe complacida y mi cuerpo arde de rabia. Sé que lo dice por lo que pasó en el pasado y ella es la menos indicada para decir nada.
-Mira, niña paso.- Cojo el bolso y camino hacia la habitación.- ¡Pero una cosa te digo!. Todo esto lo quiero recogido y limpio antes de mañana.
-Lo que digas.- Cuando abro la puerta de mi habitación me encuentro a un chico encima de un chica medio desnuda dándose el lote. En mi cama. Desecha. Me muero.
-Es-esto...¿Esto es una broma o algo?.- El chico se aparta de ella y ella con prisa busca la camiseta. A mis pies encuentro sus pantalones y se los paso.- Vístete, anda. Y salir de mi casa pero ya.- Ambos se levantan de la cama y comienzan a vestirse. Ráìdamente quito las sábanas y se las paso a él.- Toma. Úsalas, tíralas o quémalas. Pero no las dejes aquí. Fuera. Ya.
Tengo la suerte, o debería decir Janet tiene la suerte de que justo cuando la pareja desaparece por la puerta entra Liam extrañado por toda la gente que acaba de salir de casa. Me mira
a mí, a la cocina a Janet y vuelve a mí.
-Esto...
-Esto lo ha hecho aquí la simpática de tu hermana.- Se gira hacia ella cruzado de brazos y la mira con el ceño fruncido.
-Yo...
-¿Tú qué Janet?. Te lo pido por favor, deja de ser una niña por una vez en la vida. Ya sé que no te cae bien Emily, pero ella ha hecho un esfuerzo y te ha abierto su casa y esto que has hecho es de tener muy poca vergüenza. ¿No te das cuenta?.- Ella abre mucho los ojos y frunce los labios.
-No creo que esto le vaya a gustar mucho a mamá, Liam.
-Janet, por una vez en tu vida deja de intentar a mamá en todas las conversaciones.- Decido parar la conversación porque sé que si sigue cuando lleguemos a su casa, su madre regañará a Liam y es lo último que quiero escuchar.
-Vale. Mira Janet, solo te pido que me dejes esto como estaba y que después de que me vaya de casa de mi padre me dejes en paz y te olvides de mí. Fin de la conversación. Me voy a hacer la puñetera maleta.
Durante más de una hora hago la maleta para algo más de una semana, aunque no sé para qué meto ropa para la casa de mi madre porque acabaremos de tiendas como siempre, pero como siempre meto más de la cuenta para por si acaso. Nunca nadie sabe lo que puede pasar y hay que ir bien preparada. Solo de pensar en tener que pisar de nuevo la casa de mi padre se me ponen los nervios de punta, supongo que no es por la casa si no por quien la habita. Obviamente ella ya no me va a decir nada, pero me sigue dando miedo, como cuando de pequeño coges miedo a la oscuridad y por muy mayor que seas siempre dejas una rendija de la persiana subida para ver algo de luz. Por otro lado, lo que tengo con mi padre es un enfado que nunca he sentido con otra persona. Siempre que lo recuerdo se me viene a la cabeza el día que mi madre se presentó conmigo en su casa y comenzó a golpearlo mientras lloraba mientras le repetía una y otra vez que el había tenido la culpa de todo. Después de lo ocurrido, cada Navidad me decía que no era obligatorio que yo fuera a su casa y yo sabía que ella no quería que yo fuera, pero me prometí que iría cada año solo para hacerme la fuerte y bueno, para poder pasar tiempo con Liam aunque eso a Wanda, su madre, no me gustaba nada.
-¿Necesitas ayuda?.- Liam se asoma a la puerta de mi habitación con una sonrisa culpable.
-Sí. Pero quita esa cara de lo siento porque tú no tienes la culpa y no se te ocurra pedirme perdón.
-Vaya hombre...- Se acerca a mí sonriendo.- Em, esto va a ser imposible de cerrar.
-No espera, yo me siento encima y tú cierras la cremallera.- Cuando nos ponemos a ello me acuerdo de lo que tenía que decirle.- He quedado para cenar con Julia.
-Oh...
-Sí, bueno...Me envió un mensaje y la verdad es que es una buena amiga y he pensado que Niall no tiene nada que ver con nuestra amistad, lo que es un poco contradictorio pero...
-No. Quiero decir, me parece bien. Me gusta Julia.- Le miro con las cejas levantadas.- Ya sabes a lo que me refiero. Es una buena chica, responsable y sabe mantener a esos dos imbéciles a raya.
-Es verdad.
Me cuesta llegar al restaurante lo que no está escrito ya que todo está lleno de gente con bolsas de navidad y hay un montón de turistas parándose a hacer fotos en cada rincón. Ya han encendido las luces de Navidad lo que hace que la ciudad tenga un encanto especial y hace tanto frío que creo que en cualquier momento podría nevar. Cuando me voy acercando a la puerta la veo de lejos enfundada en un abrigo largo y una bufanda de cuadros, me ve y me saluda con la mano. Pero en cuanto me acerco a ella y me acerco a darla dos besos, me coge de los hombros y me abraza fuertemente, yo sin pensarlo dos veces, la devuelvo el abrazo.
-Estás más delgada.- Dice cuando nos separamos y abrimos la puerta para entrar al restaurante.
-Bueno, en casa de mi madre siempre cojo peso así que...- Me río. La verdad es que hago el comentario para cambiar de tema porque no quiero tener que decir que desde que pasó todo no me he preocupado mucho en comer.
-¿Vuelves a casa por Navidad?.- Asiento.
-Bueno, estoy dividida. Primero a casa de mi padre y luego a casa de mi madre, ¿tú te quedas?.
-No, vuelvo a Manchester por Navidad, pero estaré aquí en Noche vieja. Todos han vuelto, así que estoy un poco sola.
-¿Te han dejado sola?.- Pregunto extrañada.
-Los Horan se fueron a Irlanda anteayer y Harry a Manchester. Me dijo cien veces que me fuera con él, pero prefiero que no.
-Es inútil. Por mucho que quieras quitártelo que la cabeza, no lo vas a conseguir.- Coge la carta para esconder la cara en ella y luego la vuelve a bajar con media sonrisa triste.- Aunque no lo quiera reconocer me pasa lo mismo.
-Me contó lo de Celia, ¿sabes?. Estuve evitándole durante una semana, pero luego me dije que era yo la única culpable. Primero porque él no sabe de mis sentimientos y por lo tanto no puedo reprocharle nada y segundo por ser tan estúpida creyendo que hay alguna posibilidad de que él piense en mí. Mírame, es ridículo.- Con el ceño fruncido alargo mis manos hasta coger las suyas.
-No es estúpido y por muy arrogante e imbécil que sea Harry siente cosas por ti, estoy segura.
-¿Crees que no lo he pensado?. Cada día y me gusta imaginar que cuando está conmigo tanto tiempo es porque le gusto, pero vamos a ser sinceras. A él le gusta ser un picaflor.
-Como a Niall.
-Niall tiene problemas mucho peores. Eso miedos e inseguridades van a acabar con él.- El camarero viene a tomarnos el pedido y cuando se marcha no puedo evitar preguntarla.
-¿Quería ir a Irlanda?.
-No. Lo ha hecho por su hijo. Me contó que se presentó en tu casa y no me ha contado los detalles pero imagino que no acabó bien porque casi acabó con toda la vajilla de la cocina.
-Oh dios mío...
-Sí, está bastante irracional y ni Harry lo soporta. Quiso ir de nuevo a tu piso, pero le aconsejamos que no lo hiciera.
-Gracias. Necesito tiempo. ¿Cómo se tomó la dimisión?.
-Mucho mejor de lo que piensas. De hecho, creo que piensa que es una buena idea y yo también lo creo. Si queréis estar juntos, lo vais a estar y estar en puesto diferente lo va a facilitar todo.
Cambiamos de tema en la cena y me cuenta que Hugo está más grande y aunque no lo dice con estás palabras exactas, desde que he desaparecido de su vida está más contento, lo que realmente me apena, pero lo puedo llegar a entender. Me cuenta que se ha apunta a un curso de fotografía y por primera vez descubro los gustos y las aficiones de Julia y me quedo bastante sorprendida. Me cuenta que va a estar con Gemma en Manchester por unos días ya que ella es hija única y son como hermanas y que cuando venga a Londres vamos a quedar todas, así que yo encantada. Me pregunta qué tal Liam y Louis, le cuento que Janet a estado en mi casa y tal y como se lo cuento le transmito el odio que la tengo y eso que no sabe ni la mitad y sospechosamente me pregunta que tal está Celia así que supongo que no estará muy enfadada con ella.
-Si en noche vieja vas a estar aquí podríamos hacer una cena todos juntos.
-Sí, bueno...
-No tiene por qué venir Niall, Em.- Se apresura a decir. Y no sé si lo digo por confianza, pero me sale directamente del corazón.
-Lo hecho de menos.
-¿Ehm?.
-Mira Julia, lo odio como la que más y cada vez que la caga me dan ganas de tirarle una silla a la cabeza a ver si espabila de una vez y se deja ver como realmente es. Pero no puedo soportar estar lejos de él y desde la última vez que lo vi...Dios, me arrepiento tanto de haberle dicho que se fuera...Cada vez que pienso que puede llegar a estar con otra me entran las siete cosas. Ya sé que soy como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, pero, estoy enamorada de él.- Me mira con los ojos abiertos e intenta reprimir una sonrisa.- Así que antes de que me arrepienta, organiza esa cena y dile que venga.
-Vale, ¿dónde está mi Cel y qué han hecho con ella?.
-¡Cállate!.- Ríe al otro lado del móvil.- Lo digo en serio. Ay Em, me gusta tanto que me asusta. Y estoy muy agradecida de que me haya dado otra oportunidad. Se acabó ser una estúpida.
-Bien dicho. Espera un momento.- Le digo a Celia, para luego dirigirme al camarero.- Perdona, ¿me puede traer la cuenta?.
-En seguida.
-Gracias. Ya estoy.
-Qué bien vives, capulla. Tú en un restaurante comiendo y yo comiendo de tupper en un cuartucho.- Me río ante su comentario.
-¿Dónde pasaras las Navidades?.
-Mi abuela quiere que nos reunamos todo en su casa de Bristol. Ya sabes cien tíos, cuatrocientos primos...¡Sálvame!.
-No, sálvame tú. Tengo que ir a casa de mi padre con su adorada mujer y su entrañeble hija.- Ironizo.
-Bueno, al menos tienes a Liam.
-Sí, supongo que saldremos con sus amigos. Oye te dejo que tengo que volver, si no hablamos antes...¡Feliz Navidad amor!. Te quiero mucho.
-Y yo bebé. ¡Feliz Navidad!. Ey, y a la vuelta pásate por casa, creo que Papá Noel habrá dejado algo para ti.
-Hecho. Un beso.
Una vez en el trabajo me acuerdo que debo hacer la maleta para mañana por la tarde y me entra una flojera que no se la puede imaginar nadie, pero cuando veo todos los documentos que tengo encima de la mesa me pongo a trabajar como una posesa. Mientras paso un informe a limpio me llega un email a mi correo en una dirección desconocida y cuando lo abro se me congela el corazón.
Hola, Emily. Soy Julia.
¿Te acuerdas de mí?. Desde que te fuiste de fin de semana con Niall no he sabido de ti y no ha sido porque no lo haya intentado. Niall me ha contado por encima lo sucedido, pero la verdad es que quería hablar contigo. No sé cómo te encuentras y pensé que esta tarde querrías tomar un café y hablar un rato. Por favor no pienses que es una encerrona ni nada por el estilo, es solo que echo de menos a una buena amiga. Espero tu contestación, un beso.
Los siguientes quince minutos pienso en cómo contestarle. En los cuatro primeros emails he puesto que no podía y en los tres siguientes he puesto que me encantaría y esa es la verdad. He sido una idiota al alejarme de una persona tan buena como Julia y al alejarme de Niall la he alejado a ella como si tuviese culpa de algo. Pero no puedo evitar no estar nerviosa en verme y hablar con ella. Tomo aire y de una vez por todas me pongo a contestarla algo decente.
Feliz Navidad, Julia.
¿Cómo te iba a olvidar?. Perdona si he estado un poco distante estas semanas, por una parte necesitaba alejarme un poco de todo. Y claro que me encantaría quedar contigo esta tarde. ¿Te viene bien quedar para cenar?. Hasta las cinco y media no salgo y debo hacer la maleta para mañana. ¿Te parece bien en el wagamama de London Bridge a las ocho y cuarto?.
Pulso enviar y vuelvo al trabajo. La verdad es que el nuevo trabajo me gusta, aquí la gente me ha recibido con los brazos abiertos aunque sin querer entrometerse mucho en mi vida, lo que es realmente una cosa genial. Además me gusta estar en la recepción ya que veo a la gente entrar y salir y diviso una parte de la calle y bueno, estoy yo sola junto con el guardia de seguridad, lo que me da pie a hacer lo que quiera dentro de un límite. Hago click en el mesaje que me acaba de llegar.
Sin problemas.
Me parece fantástico, nos vemos esta tarde ;)
Un poco después de las seis llego a mi casa y cuando entro por la puerta lo primero que hago es echarme las manos a la cabeza al ver como está la cocina. Dejo el bolso en la encimera y me tomo un tiempo para ver como está todo. Restos de pizza junto con las cajas de cartón en la pila, una pila de botellas de cerveza vacías por toda la cocina, los cajones de la cocina están casi todos abiertos y...espera, ¿eso que hay en el suelo es ketchup?. Me dirijo al salón cuando oigo risas.
-Uy, ¡hola Em!.- Me saluda Janet con una sonrisa cínica en los labios. Echo un vistazo al salón donde me encuentro con tres chicas y cuatro chicos sentado en el sofá con las zapatillas en el sofá, comiendo pizza y con botellines de cerveza en la mesa de madera sin posa-vasos. ¡Yo la mato!.
-¿Qué es todo esto?.
-Espero que no te moleste, he traído a algunos amigos.
-¿Con el permiso de quién?.
-Bueno...
-¡Venga todos largo de aquí!.- Los supuestos amigos me mirar con cara rara.- ¿No habéis oído o qué?. ¡Fuera!. ¡Ya!.- Me dirijo a la puerta principal, la abro y espero a que salgan de la casa. Si fuera otro momento les mandaría limpiar todo, pero no me apetece aguantar a más niñatos por hoy y tengo que hacer muchas cosas. Una vez la puerta está cerrada miro cabreada a Janet con las manos en la cadera.- Mira, tú me odias y yo más si cabe. Pero mi casa en mi casa, y no eres nadie para meter a gente aquí. ¿Me oyes?.
-No creo que a papá le guste lo que me estás diciendo...
-Mira, niña. ¿Tú de verdad te crees que me importa lo que papá diga o deje de decir sobre este asunto?.
-Será ahora...- Sonríe complacida y mi cuerpo arde de rabia. Sé que lo dice por lo que pasó en el pasado y ella es la menos indicada para decir nada.
-Mira, niña paso.- Cojo el bolso y camino hacia la habitación.- ¡Pero una cosa te digo!. Todo esto lo quiero recogido y limpio antes de mañana.
-Lo que digas.- Cuando abro la puerta de mi habitación me encuentro a un chico encima de un chica medio desnuda dándose el lote. En mi cama. Desecha. Me muero.
-Es-esto...¿Esto es una broma o algo?.- El chico se aparta de ella y ella con prisa busca la camiseta. A mis pies encuentro sus pantalones y se los paso.- Vístete, anda. Y salir de mi casa pero ya.- Ambos se levantan de la cama y comienzan a vestirse. Ráìdamente quito las sábanas y se las paso a él.- Toma. Úsalas, tíralas o quémalas. Pero no las dejes aquí. Fuera. Ya.
Tengo la suerte, o debería decir Janet tiene la suerte de que justo cuando la pareja desaparece por la puerta entra Liam extrañado por toda la gente que acaba de salir de casa. Me mira
a mí, a la cocina a Janet y vuelve a mí.
-Esto...
-Esto lo ha hecho aquí la simpática de tu hermana.- Se gira hacia ella cruzado de brazos y la mira con el ceño fruncido.
-Yo...
-¿Tú qué Janet?. Te lo pido por favor, deja de ser una niña por una vez en la vida. Ya sé que no te cae bien Emily, pero ella ha hecho un esfuerzo y te ha abierto su casa y esto que has hecho es de tener muy poca vergüenza. ¿No te das cuenta?.- Ella abre mucho los ojos y frunce los labios.
-No creo que esto le vaya a gustar mucho a mamá, Liam.
-Janet, por una vez en tu vida deja de intentar a mamá en todas las conversaciones.- Decido parar la conversación porque sé que si sigue cuando lleguemos a su casa, su madre regañará a Liam y es lo último que quiero escuchar.
-Vale. Mira Janet, solo te pido que me dejes esto como estaba y que después de que me vaya de casa de mi padre me dejes en paz y te olvides de mí. Fin de la conversación. Me voy a hacer la puñetera maleta.
Durante más de una hora hago la maleta para algo más de una semana, aunque no sé para qué meto ropa para la casa de mi madre porque acabaremos de tiendas como siempre, pero como siempre meto más de la cuenta para por si acaso. Nunca nadie sabe lo que puede pasar y hay que ir bien preparada. Solo de pensar en tener que pisar de nuevo la casa de mi padre se me ponen los nervios de punta, supongo que no es por la casa si no por quien la habita. Obviamente ella ya no me va a decir nada, pero me sigue dando miedo, como cuando de pequeño coges miedo a la oscuridad y por muy mayor que seas siempre dejas una rendija de la persiana subida para ver algo de luz. Por otro lado, lo que tengo con mi padre es un enfado que nunca he sentido con otra persona. Siempre que lo recuerdo se me viene a la cabeza el día que mi madre se presentó conmigo en su casa y comenzó a golpearlo mientras lloraba mientras le repetía una y otra vez que el había tenido la culpa de todo. Después de lo ocurrido, cada Navidad me decía que no era obligatorio que yo fuera a su casa y yo sabía que ella no quería que yo fuera, pero me prometí que iría cada año solo para hacerme la fuerte y bueno, para poder pasar tiempo con Liam aunque eso a Wanda, su madre, no me gustaba nada.
-¿Necesitas ayuda?.- Liam se asoma a la puerta de mi habitación con una sonrisa culpable.
-Sí. Pero quita esa cara de lo siento porque tú no tienes la culpa y no se te ocurra pedirme perdón.
-Vaya hombre...- Se acerca a mí sonriendo.- Em, esto va a ser imposible de cerrar.
-No espera, yo me siento encima y tú cierras la cremallera.- Cuando nos ponemos a ello me acuerdo de lo que tenía que decirle.- He quedado para cenar con Julia.
-Oh...
-Sí, bueno...Me envió un mensaje y la verdad es que es una buena amiga y he pensado que Niall no tiene nada que ver con nuestra amistad, lo que es un poco contradictorio pero...
-No. Quiero decir, me parece bien. Me gusta Julia.- Le miro con las cejas levantadas.- Ya sabes a lo que me refiero. Es una buena chica, responsable y sabe mantener a esos dos imbéciles a raya.
-Es verdad.
Me cuesta llegar al restaurante lo que no está escrito ya que todo está lleno de gente con bolsas de navidad y hay un montón de turistas parándose a hacer fotos en cada rincón. Ya han encendido las luces de Navidad lo que hace que la ciudad tenga un encanto especial y hace tanto frío que creo que en cualquier momento podría nevar. Cuando me voy acercando a la puerta la veo de lejos enfundada en un abrigo largo y una bufanda de cuadros, me ve y me saluda con la mano. Pero en cuanto me acerco a ella y me acerco a darla dos besos, me coge de los hombros y me abraza fuertemente, yo sin pensarlo dos veces, la devuelvo el abrazo.
-Estás más delgada.- Dice cuando nos separamos y abrimos la puerta para entrar al restaurante.
-Bueno, en casa de mi madre siempre cojo peso así que...- Me río. La verdad es que hago el comentario para cambiar de tema porque no quiero tener que decir que desde que pasó todo no me he preocupado mucho en comer.
-¿Vuelves a casa por Navidad?.- Asiento.
-Bueno, estoy dividida. Primero a casa de mi padre y luego a casa de mi madre, ¿tú te quedas?.
-No, vuelvo a Manchester por Navidad, pero estaré aquí en Noche vieja. Todos han vuelto, así que estoy un poco sola.
-¿Te han dejado sola?.- Pregunto extrañada.
-Los Horan se fueron a Irlanda anteayer y Harry a Manchester. Me dijo cien veces que me fuera con él, pero prefiero que no.
-Es inútil. Por mucho que quieras quitártelo que la cabeza, no lo vas a conseguir.- Coge la carta para esconder la cara en ella y luego la vuelve a bajar con media sonrisa triste.- Aunque no lo quiera reconocer me pasa lo mismo.
-Me contó lo de Celia, ¿sabes?. Estuve evitándole durante una semana, pero luego me dije que era yo la única culpable. Primero porque él no sabe de mis sentimientos y por lo tanto no puedo reprocharle nada y segundo por ser tan estúpida creyendo que hay alguna posibilidad de que él piense en mí. Mírame, es ridículo.- Con el ceño fruncido alargo mis manos hasta coger las suyas.
-No es estúpido y por muy arrogante e imbécil que sea Harry siente cosas por ti, estoy segura.
-¿Crees que no lo he pensado?. Cada día y me gusta imaginar que cuando está conmigo tanto tiempo es porque le gusto, pero vamos a ser sinceras. A él le gusta ser un picaflor.
-Como a Niall.
-Niall tiene problemas mucho peores. Eso miedos e inseguridades van a acabar con él.- El camarero viene a tomarnos el pedido y cuando se marcha no puedo evitar preguntarla.
-¿Quería ir a Irlanda?.
-No. Lo ha hecho por su hijo. Me contó que se presentó en tu casa y no me ha contado los detalles pero imagino que no acabó bien porque casi acabó con toda la vajilla de la cocina.
-Oh dios mío...
-Sí, está bastante irracional y ni Harry lo soporta. Quiso ir de nuevo a tu piso, pero le aconsejamos que no lo hiciera.
-Gracias. Necesito tiempo. ¿Cómo se tomó la dimisión?.
-Mucho mejor de lo que piensas. De hecho, creo que piensa que es una buena idea y yo también lo creo. Si queréis estar juntos, lo vais a estar y estar en puesto diferente lo va a facilitar todo.
Cambiamos de tema en la cena y me cuenta que Hugo está más grande y aunque no lo dice con estás palabras exactas, desde que he desaparecido de su vida está más contento, lo que realmente me apena, pero lo puedo llegar a entender. Me cuenta que se ha apunta a un curso de fotografía y por primera vez descubro los gustos y las aficiones de Julia y me quedo bastante sorprendida. Me cuenta que va a estar con Gemma en Manchester por unos días ya que ella es hija única y son como hermanas y que cuando venga a Londres vamos a quedar todas, así que yo encantada. Me pregunta qué tal Liam y Louis, le cuento que Janet a estado en mi casa y tal y como se lo cuento le transmito el odio que la tengo y eso que no sabe ni la mitad y sospechosamente me pregunta que tal está Celia así que supongo que no estará muy enfadada con ella.
-Si en noche vieja vas a estar aquí podríamos hacer una cena todos juntos.
-Sí, bueno...
-No tiene por qué venir Niall, Em.- Se apresura a decir. Y no sé si lo digo por confianza, pero me sale directamente del corazón.
-Lo hecho de menos.
-¿Ehm?.
-Mira Julia, lo odio como la que más y cada vez que la caga me dan ganas de tirarle una silla a la cabeza a ver si espabila de una vez y se deja ver como realmente es. Pero no puedo soportar estar lejos de él y desde la última vez que lo vi...Dios, me arrepiento tanto de haberle dicho que se fuera...Cada vez que pienso que puede llegar a estar con otra me entran las siete cosas. Ya sé que soy como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, pero, estoy enamorada de él.- Me mira con los ojos abiertos e intenta reprimir una sonrisa.- Así que antes de que me arrepienta, organiza esa cena y dile que venga.
martes, 30 de diciembre de 2014
Capítulo 43.
Miro en dirección a Liam que intenta no mirar a Niall porque obviamente está enfadado con él y no sabe si va a poder controlarse. En realidad, no sé si quiero hablar con él, tal vez si estuviera sola le dejaría que hablara, pero aquí...ya no con Janet que me da igual, si no con Liam porque sé que esto le ha molestado en muchas ocasiones y yo misma le dije que no volvería a pasar...
-N-no puedo, Niall.- Mira hacia atrás desesperado y se tira de la parte de atrás de su pelo.
-Emily, por favor. Lo siento...Dios. Te echo de menos. Mucho.- Siento una presión fuerte en el pecho y tengo ganas de llorar, pero ¡que me caiga un rayo si Janet me ve llorar!. Me veo dando dos pasos hacia atrás cuando Niall se acerca a mí y entonces me doy cuenta de que le tengo un poco de miedo. No miedo a que me vaya a hacer daño físicamente, si no miedo a que vuelva a arrastras mis sentimientos con él. No fue fácil para mí decirle que le quería y horas después de habérselo dicho me pidió no muy amablemente que me fuera. Sé que estaba asustado. Bien, yo también lo estaba y las cosas podrían haberse hecho de otra manera.
-No es el momento de esto. Márchate, por favor.- Susurro al filo de las lágrimas. Liam me agarra de la muñeca y me veo siendo arrastrada hacia la cocina mientras que le levanta el dedo a Niall para que no se mueva y dice.
-Un momento.- Una vez en la cocina cierra la puerta.
-No sé que hace aquí.- Me apresuro a decir siendo todo lo fuerte que me permite mis propias lágrimas para que no salgan disparadas.- Yo no le he pedido que venga, Liam, te lo juro..
-Chss, chss.- Me coge la cara con ambas manos y me aparta el flequillo de los ojos.- Hazlo, Em. Si tienes la necesidad de hacer, hazlo. No encuentras un amor recíproco todos los días.- Chasqueo la lengua.
-Él no está enamorado de mí.- Siento una lágrima rápida corrar por mi mejilla, es tan densa que de la barbilla me cae al escote y sigue cayendo hasta que se encuentra con el cuello de la camisa. Decir eso me ha dolido mucho, pero supongo que la verdad duele.
-No llores. No llores, Emily. Sé la chica fuerte que tú misma te han enseñado a ser y abre los ojos, cielo. Él está aquí por ti, porque te quiere y porque es un cabrón que sabe que la ha jodido pero bien. Y por mucho que me cueste reconocerlo, sé que él puede ser ese hombre para ti. Emily, está en tus manos.- Me atrae a su pecho y me abraza a la vez que me susurra.- Puedes volver al salón y hablar con él tranquilamente o puedes pedirme que lo eché y se marchará.- Me abrazo al cuello de Liam más fuerte cuando siento que empiezo a tiritar de los nervios. ¿Él está aquí por mí? Sí, lo está. Pero esto no es tan fácil como hablarlo y listo porque sé que va a volver a pasar, esto va a pasar una y otra vez y no estoy preparada para ello. Puede ser fuerte para mí si me lo propongo, pero estar con Niall significa tener que se fuerte por mucho más que por mí y no puedo. Simplemente no puedo. Tanto es así, que solo de saber que está a una pared de distancia me está dando un ataque de ansiedad.- Respira como te han enseñado.
-No puedo.- Intento coger más aire del que me está permitido, pero me es imposible llenar mis pulmones de oxigeno. Agarro el brazo con fuerza a Liam.
-Emily por favor, respira. Respira conmigo.- Insipiro y respiro a la vez que Liam, aunque me es casi imposible y entonce el tic está en mis dedos haciendo que la mente se me noble.- Joder, Emily por favor no me hagas esto. Necesito ir a por la pastilla, Emily...- Abro los ojos sabiendo a que me tengo que enfrentar si se marcha al cuarto de baño a por las pastillas y niego repetidas veces con la cabeza apretándole aún más.- Va a salir bien, te lo juro.- Por muy cabezona que me ponga sé que lo necesito y cuanto más lo alarguemos peor será para mí.- ¡Niall!.- Grita por encima de mi costosa respiración. Parece como si lo hubiese estado esperando por en menos de veinte segundos la puerta de la cocina se abre de un golpe y entra quedándose parado con los ojos abiertos de par en par.- Eh, espabila. No la hables, sujétala como la tengo yo y respira con ella.- Liam espera a que Niall se acerque, pero ese momento no llega. Entonces mi corazón vuelta a palpitar muy fuerte y hace que se me vuelva a nublar más la mente, lo que trae que intente respirar con más fuerza y al no poder me ponga más nerviosa.- Joder, ¿vas a venir?. Te necesita.- Creo que me mira y luego mira a la puerta.
-Voy a...
-Ni se te ocurra.- Le avisa Liam. ¿De verdad iba a avisar a Janet?.- Esto no es un juego, gilipollas. Agárrala y respira con ella si no quieres que acabe en el hospital con tres tranquilizantes y una bombona de oxigeno.- No sé exactamente lo que pasa a continuación, pero ya no siento los brazos de Liam a mi alrededor si no los de Niall, que están tensos. No sé quién está más nervioso, si él por tener que respirar a la vez conmigo o yo porque no logro tranquilizar mi respiración.
-Lo siento...- Susurra. Niego apretándole el brazo. ¿Está de coña?.- Oh, perdona. Joder, ¿por dónde iba?.- Inspira.- Ah sí, respira...inspira...- Liam llega, le aparta de mí, me mete la pastilla en la boca y una vez tragada utilizo el inhalador pudiendo de una vez por todas respirar con más facilidad. Liam me acompaña al salón donde ya no hay nadie y me sienta en el sofá.
-Creo que te debes marchar.- Le dice de forma calmada Liam a Niall.- Si ella quiere, ya te llamará.
-No pienso dejarla así.
-Oh, bien. ¿Y qué se supone que harás si le vuelve a ocurrir?.- No sé dónde está cada uno porque tengo los ojos cerrados, pero sea como sea esto va a acabar rápido.
-Me voy a quedar.- Liam suelta un bufido.
-Vete.- Digo aún con los ojos cerrados. No sé por qué, pero sé que ambos me están mirando con el ceño fruncido.- Niall, vete por favor.- Dos minutos después la puerta de la calle se abre y se cierra con un portazo que hace que el sofá donde estoy rebote. Si he sido capaz de superar esto, voy a ser capaz de superar a Niall. Me levanto y con un.- Me voy a la cama. Buenas noches.- Desaparezco.
Durante la semana iba al trabajo a ver como pasaba el tiempo, porque a decir verdad hacía menos que nada y el fin de semana sólo salí para llenar el vaso de agua y a abrir la puerta a Liam una vez porque se olvidó las llaves dentro. Todo el mundo me llamaba y me preguntaba cómo estaba y cómo iba a pasar las Navidades lo que hizo que me pusiera más estresada y deprimida. No es que no me gusten las Navidades, sino que pienso que son un momento muy romántico y no quiero salir a ver cómo las parejas se demuestran su amor mientras yo estoy así. No se come delante de los pobres y punto. Pero el domingo por la tarde no me pude escapar de la conversación ''nos vamos a casa de papá.''
-Tal vez...yo podría ir un par de días más tarde y así puedo quedar con mis amigos antes...
-No, Emily. Papá te espera para Noche Buena, además luego tendrás que ir a ver a tu madre. Sé una hija cariñosa por una vez en el año.- Suspiro sabiendo que tiene razón. Que no quiera ir con mi padre no significa que me tenga que comportar así con mi madre. Además, en realidad la echo de menos.
-Vale...¿cuándo nos vamos?.
-El martes.- Responde Janet.- Pero Liam, a lo mejor quiere estar con Niall deja que se vaya el miércoles.
-No es asusto tuyo, Janet.
-Ya veo que te va a faltar tiempo para llegar a casa y contarle todo a tu madre. ¡Qué novedad!.- ¿He dicho que estoy bastante irascible y no me callo ni una?. Bueno, pues ahí está.
-¿Yo?.- Pregunta indignada.- Nena, encima de que te estoy haciendo un favor...
-No los necesito, gracias.- La sonrío con ironía.
-Venga, basta ya.- Nos para Liam.- Em, ¿cuándo saldrás de casa de papá?.
-El viernes por la mañana.- Me levanto y por el pasillo susurro.- Si es que no muero en el intento.- Sin importarme que Janet me oiga.
-N-no puedo, Niall.- Mira hacia atrás desesperado y se tira de la parte de atrás de su pelo.
-Emily, por favor. Lo siento...Dios. Te echo de menos. Mucho.- Siento una presión fuerte en el pecho y tengo ganas de llorar, pero ¡que me caiga un rayo si Janet me ve llorar!. Me veo dando dos pasos hacia atrás cuando Niall se acerca a mí y entonces me doy cuenta de que le tengo un poco de miedo. No miedo a que me vaya a hacer daño físicamente, si no miedo a que vuelva a arrastras mis sentimientos con él. No fue fácil para mí decirle que le quería y horas después de habérselo dicho me pidió no muy amablemente que me fuera. Sé que estaba asustado. Bien, yo también lo estaba y las cosas podrían haberse hecho de otra manera.
-No es el momento de esto. Márchate, por favor.- Susurro al filo de las lágrimas. Liam me agarra de la muñeca y me veo siendo arrastrada hacia la cocina mientras que le levanta el dedo a Niall para que no se mueva y dice.
-Un momento.- Una vez en la cocina cierra la puerta.
-No sé que hace aquí.- Me apresuro a decir siendo todo lo fuerte que me permite mis propias lágrimas para que no salgan disparadas.- Yo no le he pedido que venga, Liam, te lo juro..
-Chss, chss.- Me coge la cara con ambas manos y me aparta el flequillo de los ojos.- Hazlo, Em. Si tienes la necesidad de hacer, hazlo. No encuentras un amor recíproco todos los días.- Chasqueo la lengua.
-Él no está enamorado de mí.- Siento una lágrima rápida corrar por mi mejilla, es tan densa que de la barbilla me cae al escote y sigue cayendo hasta que se encuentra con el cuello de la camisa. Decir eso me ha dolido mucho, pero supongo que la verdad duele.
-No llores. No llores, Emily. Sé la chica fuerte que tú misma te han enseñado a ser y abre los ojos, cielo. Él está aquí por ti, porque te quiere y porque es un cabrón que sabe que la ha jodido pero bien. Y por mucho que me cueste reconocerlo, sé que él puede ser ese hombre para ti. Emily, está en tus manos.- Me atrae a su pecho y me abraza a la vez que me susurra.- Puedes volver al salón y hablar con él tranquilamente o puedes pedirme que lo eché y se marchará.- Me abrazo al cuello de Liam más fuerte cuando siento que empiezo a tiritar de los nervios. ¿Él está aquí por mí? Sí, lo está. Pero esto no es tan fácil como hablarlo y listo porque sé que va a volver a pasar, esto va a pasar una y otra vez y no estoy preparada para ello. Puede ser fuerte para mí si me lo propongo, pero estar con Niall significa tener que se fuerte por mucho más que por mí y no puedo. Simplemente no puedo. Tanto es así, que solo de saber que está a una pared de distancia me está dando un ataque de ansiedad.- Respira como te han enseñado.
-No puedo.- Intento coger más aire del que me está permitido, pero me es imposible llenar mis pulmones de oxigeno. Agarro el brazo con fuerza a Liam.
-Emily por favor, respira. Respira conmigo.- Insipiro y respiro a la vez que Liam, aunque me es casi imposible y entonce el tic está en mis dedos haciendo que la mente se me noble.- Joder, Emily por favor no me hagas esto. Necesito ir a por la pastilla, Emily...- Abro los ojos sabiendo a que me tengo que enfrentar si se marcha al cuarto de baño a por las pastillas y niego repetidas veces con la cabeza apretándole aún más.- Va a salir bien, te lo juro.- Por muy cabezona que me ponga sé que lo necesito y cuanto más lo alarguemos peor será para mí.- ¡Niall!.- Grita por encima de mi costosa respiración. Parece como si lo hubiese estado esperando por en menos de veinte segundos la puerta de la cocina se abre de un golpe y entra quedándose parado con los ojos abiertos de par en par.- Eh, espabila. No la hables, sujétala como la tengo yo y respira con ella.- Liam espera a que Niall se acerque, pero ese momento no llega. Entonces mi corazón vuelta a palpitar muy fuerte y hace que se me vuelva a nublar más la mente, lo que trae que intente respirar con más fuerza y al no poder me ponga más nerviosa.- Joder, ¿vas a venir?. Te necesita.- Creo que me mira y luego mira a la puerta.
-Voy a...
-Ni se te ocurra.- Le avisa Liam. ¿De verdad iba a avisar a Janet?.- Esto no es un juego, gilipollas. Agárrala y respira con ella si no quieres que acabe en el hospital con tres tranquilizantes y una bombona de oxigeno.- No sé exactamente lo que pasa a continuación, pero ya no siento los brazos de Liam a mi alrededor si no los de Niall, que están tensos. No sé quién está más nervioso, si él por tener que respirar a la vez conmigo o yo porque no logro tranquilizar mi respiración.
-Lo siento...- Susurra. Niego apretándole el brazo. ¿Está de coña?.- Oh, perdona. Joder, ¿por dónde iba?.- Inspira.- Ah sí, respira...inspira...- Liam llega, le aparta de mí, me mete la pastilla en la boca y una vez tragada utilizo el inhalador pudiendo de una vez por todas respirar con más facilidad. Liam me acompaña al salón donde ya no hay nadie y me sienta en el sofá.
-Creo que te debes marchar.- Le dice de forma calmada Liam a Niall.- Si ella quiere, ya te llamará.
-No pienso dejarla así.
-Oh, bien. ¿Y qué se supone que harás si le vuelve a ocurrir?.- No sé dónde está cada uno porque tengo los ojos cerrados, pero sea como sea esto va a acabar rápido.
-Me voy a quedar.- Liam suelta un bufido.
-Vete.- Digo aún con los ojos cerrados. No sé por qué, pero sé que ambos me están mirando con el ceño fruncido.- Niall, vete por favor.- Dos minutos después la puerta de la calle se abre y se cierra con un portazo que hace que el sofá donde estoy rebote. Si he sido capaz de superar esto, voy a ser capaz de superar a Niall. Me levanto y con un.- Me voy a la cama. Buenas noches.- Desaparezco.
Durante la semana iba al trabajo a ver como pasaba el tiempo, porque a decir verdad hacía menos que nada y el fin de semana sólo salí para llenar el vaso de agua y a abrir la puerta a Liam una vez porque se olvidó las llaves dentro. Todo el mundo me llamaba y me preguntaba cómo estaba y cómo iba a pasar las Navidades lo que hizo que me pusiera más estresada y deprimida. No es que no me gusten las Navidades, sino que pienso que son un momento muy romántico y no quiero salir a ver cómo las parejas se demuestran su amor mientras yo estoy así. No se come delante de los pobres y punto. Pero el domingo por la tarde no me pude escapar de la conversación ''nos vamos a casa de papá.''
-Tal vez...yo podría ir un par de días más tarde y así puedo quedar con mis amigos antes...
-No, Emily. Papá te espera para Noche Buena, además luego tendrás que ir a ver a tu madre. Sé una hija cariñosa por una vez en el año.- Suspiro sabiendo que tiene razón. Que no quiera ir con mi padre no significa que me tenga que comportar así con mi madre. Además, en realidad la echo de menos.
-Vale...¿cuándo nos vamos?.
-El martes.- Responde Janet.- Pero Liam, a lo mejor quiere estar con Niall deja que se vaya el miércoles.
-No es asusto tuyo, Janet.
-Ya veo que te va a faltar tiempo para llegar a casa y contarle todo a tu madre. ¡Qué novedad!.- ¿He dicho que estoy bastante irascible y no me callo ni una?. Bueno, pues ahí está.
-¿Yo?.- Pregunta indignada.- Nena, encima de que te estoy haciendo un favor...
-No los necesito, gracias.- La sonrío con ironía.
-Venga, basta ya.- Nos para Liam.- Em, ¿cuándo saldrás de casa de papá?.
-El viernes por la mañana.- Me levanto y por el pasillo susurro.- Si es que no muero en el intento.- Sin importarme que Janet me oiga.
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