Los quince primeros minutos en el ascensor los paso con la mayor dignidad del mundo. Él no me habla. Yo no le hablo, aunque por dentro me muera de ganas. Pero después la paciencia se me agota por segundos y me entran los calores; me hago una coleta, me abanico con la mano y recurro a sentarme en el suelo porque no puedo más con los malditos tacones. Niall sigue sin moverse de su sitio y creo que apenas ha cambiado el gesto de su cara.
-Niall.- Le llamo.
-Dime.- Con ese tonito se me quitan las ganas de hablarle. Respiro y recojo toda la paciencia que puedo.
-¿Tienes agua?.- Sé que es una pregunta absurda porque no tiene, pero quiero agua y aparte es lo único que se me ha ocurrido decirle.
-No.- Me apoyo contra la pared del fondo del ascensor observando su espalda.
-Vale.- Contra él más se crece hablándome de esa manera, a mí me da la sensación de empequeñecer en un riconcito del ascensor. De repente me mira y pone los ojos en blanco para después quitarse la chaqueta del traje, arremangarse la camisa blanca y sentarse a mi lado en el ascensor. ¡Ay madre que me da!.
-¿Te encuentras bien?.- Ahora sí me mira mientras me habla y soy yo la que quiero hacerme la dura. Sí, somos un par de orgullosos. Me encojo de hombros.- No sé cuándo nos van a sacar de aquí, ya he pulsado el botón, pero creo que se ha ido la luz en todo el edificio y no tengo cobertura en el móvil. ¿Has mirado el tuyo?.- Asiento con la cabeza.- ¿Tienes cobertura?.- Niego con la cabeza.- Vale.- Ay jo....¡qué pena me da!. Meto la mano en el bolso y saco una caja de chicles.
-¿Quieres uno?.- Le pregunto tendiéndole la caja. La coge, la abre y saca uno.
-Solo te queda este.
-Ah...Bueno, puedes comértelo tú si quieres.- Abre el envoltorio y procuro no mirarle. Más que nada porque yo también quiero, pero se lo he ofrecido y no se lo voy a quitar. Creí que me quedaban más. De reojo miro como lo muerde por la mitad y luego me dice.
-Abre la boca.- Me acerca el chicle y retiro un poco la cara para cogerlo con la mano, pero aparta el chicle y vuelva a repetir.- Abre.- Entonces hago lo que me dice y me mete el chicle en la boca. Menta.- Afirma después de haber estado en silencio por un rato.
-Son los mejores.- Gira la cabeza asintiendo.
-Estoy de acuerdo.- Me mira a los ojos y después vuelve la cabeza hacia el frente.- La cagué.- Lo miro y hago una pompa con el chicle antes de contestar.
-Estoy de acuerdo.- Me mira con una ceja levantada y yo no le quito la vista de encima.
-Qué chulita. ¿Eso es lo único que sabes hacer?.- Me reta con una pompa bastante más grande que la mía. Sonrío.
-Admito que no puedo mejorar eso. Niall Horan se proclama ganador.- Hace una pequeña reverencia con la cabeza y no preguntéis porqué, me dan ganas de abrazarle.
-Me gusta ser el ganador.
-Ya lo sé, ya.- Me preparo mentalmente para decir lo que estoy apunto de soltar por mi boca.- Yo también la cagué. Bastante además.- Me mira esperando una explicación.- Lo primero es que era tu casa y no tengo ningún derecho a hurgar en tus cosas. A aparte que estuvo ¡fatal! utilizarte de esa forma, ahora me siento muy sucia y sobre lo que dije...Lo siento, no quería decirlo. Sé que no sirve de escusa, pero estaba muy furiosa y quería que me dejaras en paz en ese momento.- ¡Madre mía!. Se me cae la cara de vergüenza.- Espero que diga algo pero pasa mucho, mucho tiempo hasta que se digna tan siquiera a mirarme. Parece que llevamos horas encerrados en el ascensor y me estoy poniendo de los nervios. El tic de los dedos se manifiesta y por mucho que intento esconderlo es imposible.
-¿Puedes parar de hacer eso?.
-No Niall, no puedo parar. Ya te lo he explicado.- ¿Por qué le molesta tanto que me pase esto?. Se muerde el labio inferior sin dejar de mirar mis dedos. Cansada de él y de su poca consideración
hacia las personas, en especial hacia mí, me levanto del suelo y aporreo la puerta del ascensor.-¡Hola!. ¿Alguien nos puede sacar de aquí?. . ¡Estamos encerrados en el ascensor!.- Apoyo la frente en la puerta desesperada.
-¡En cinco minutos estáis fuera!.- Nos grita una compañera desde afuera.
-¡Joder por fin!.
-¿Estáis bien?. ¿Cuántos sois?.
-Niall y yo. ¡Estamos bien!.- Sin esperarlo Niall me agarra de la muñeca y hace que le mire.
-Emily, no puedes llamarme Niall.
-Vale.
-No. No vale. Porque lo acabas de hacer.
-Bueno no volverá a ocurrir.
-Ya lo has hecho.
-¿¡Puedes dejar de ser tan irracional!?. ¡Joder!. Llevo encerrada una hora en un puto ascensor contigo y me estás poniendo muy nerviosa. ¡Lo he intentado todo para que te sientas mejor!. Y tú no tienes ni una pizca de consideración conmigo.
-Emily...- ¡Sí hombre!. Ahora también tendré yo la culpa de esto.
-Mira Niall, o ¿debería decir señor?. ¡Vete a la mierda!.
-Ehem...- Ambos nos damos la vuelta viendo las puertas abiertas en la última planta del edificio con aproximadamente ocho personas mirándonos.
-¿Disfrutando el espectáculo?..- Una vez Niall ha pronunciado la última palabra la gente sale disparada hacia diferentes partes volviéndonos a dejar solos. Nos retamos con la mirada
por un par de minutos, pero estoy cansada, sudada y necesito utilizar el servicio.
-Si me permite...- Paso por su lado y me meto en el baño. Una vez dentro me refresco un poco y me quito la coleta para después entrar en uno de los cubículos y hacer pis. Justo cuando voy a abrir el cerrojo para salir, entra alguien hablando.
-¿Has visto lo que ha ocurrido en el ascensor?.- Pregunta una de ellas.
-Sí...menuda fresca. No pudo con el antiguo jefe porque estaba casado y va a por este.- Mis ojos se abren de par en par al escuchar lo que otra de ellas está insinuando.
-Yo creo que algo ha pasado dentro del ascensor. ¿Cómo creéis que será en la cama?.- Dice la última. Las tres ríen cual hienas. ¡Qué asco dan!.
-Se lo podemos preguntar a su secretaria favorita.
-¡Me apuesto lo que sea a que ella lo sabe bien!.- Abro el pestillo y salgo cual diva. Las sonrío falsamente cuando se giran a mirarme y después se miran las unas a las otras queriendo desaparecer de ahí como el humo. Me acerco a ellas y me lavo las manos.
-Seguid hablando por favor. ¡Estaba muy interesante vuestra conversación!.
-Emily...nosotras...-Dice una de ellas. ¡Ouh! Una valiente. Espera bonita que te bajo los humos en seguida.
-¿Vas a mentir?.- No responde.- Pues entonces cállate. No es mi culpa que todas vosotras queráis a un hombre como Niall y no lo vayáis a conseguir nunca.- Me seco las manos y antes de salir del baño me doy la vuelta y me despido con un.- Adiós envidiosas.
Cuando entro en el despacho Niall se está terminando de colocar la chaqueta y luego se sienta en su silla y empieza a mirar papeles.
-Niall.
-Que no me llames Niall...
-Niall, ¿tú crees que la gente piensa que estamos juntos?.
-¿Cómo juntos?.- Me encanta la habilidad que tiene de hacer dos cosas a la vez.
-Juntos trabajando, ¡no te jode!. ¡Pues como pareja!.- Se encoge de hombros mientras firma un documento.
-No me importa.
-Ah vale. ¿Tampoco te importa que me llamen puta en toda la cara?.- Como alma que lleva el diablo deja de hacer lo que está haciendo y levantándose de la silla se acerca hasta mí.
-¿Quién?.
-¿Eso sí te importa?.
-¿¡Quién Emily!?.- La puerta se abre y alguien entra.
-¿Cuándo pensabas contestar las llamadas cabrón?.- Niall se da la vuelta y literalmente se le descompone la cara cuando le ve. ¿Y este quién es?.
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