sábado, 1 de noviembre de 2014

Capítulo 37.

Me retuerzo entre las sábanas cuando siento besos en los ojos, las mejillas, la frente y finalmente un beso húmedo en los labios. Abro poco a poco los ojos para acostumbrarme a la luz y miro alrededor de la habitación. Afuera debe estar aún oscuro porque la cortina sigue echada y solo la lamparita de la mesilla está encendida, giro mi mirada hacia Niall que ya está vestido y sentado en el borde de la cama con un mano en mi cintura mirándome.

-Hola.- Susurro con una ligera sonrisa tímida.

-Hola, nena. Hora de levantarse.- Hago un mohín y me estiro.

-¿Qué hora es?.

-Las cinco y media.- ¡¿Qué?!.- Te he dejado dormir todo lo posible.

-¿En serio?.- Asiente.- ¿Qué clase de ser humano se levanta un sábado a las cinco y media de la mañana?.

-Me temo que tú.- Tira de la ropa de la cama hacia atrás y se levanta.- Vamos. En veinte minutos te quiero abajo.- Sale de la habitación cerrando la puerta a su paso.

Después de quejarme por tener que levantarme, me dirijo al baño donde me doy una ducha y se me viene a la cabeza Liam. Oh, Liam. No ha pasado ni un día y ya lo hecho de menos, odio que estemos peleados, pero necesito que entienda que puedo cuidarme por mí misma y si me equivoco rectificar yo sola. Salgo de la ducha y me visto con unos jeans y una blusa blanca. Cuando bajo a la cocina, me llevo una sorpresa encontrándome a Hugo ya despierto desayunando, pero aún mayor sorpresa cuando veo de espaldas a Julia y Harry bromeando y riendo entre ellos.

-Hola.- Saludo en general. Hugo ni se gira a mirarme, Niall baja el periódico para mirarme y luego vuelve a lo suyo. ¡Tal para cual!. Julia y Harry se dan la vuelta con una sonrisa y me saludan amablemente.

-¿Quieres desayunar?.

-Mmm..

-Claro que quiere desayunar. Siéntate.- ¡Ugh!. Me siento al lado de Hugo.

-Ignóralo niña. No hay quien le aguante por las mañanas.- Niall frunce el ceño y niega con la cabeza.
-Buenos días, Hugo.

-¡Serán para ti!.- Vale, he pillado la indirecta.

-Ey, Hugo. ¿Por qué no le cuentas a Emily dónde vamos a ir?.- Intenta cambiar de tema Julia. Me pone el desayuno y se sienta en otra silla. Hugo aparta el tazón de su desayuno.

-Sí, mientras tú me robas a mi papá yo me voy con estos plastas al zoo.

-Niall.- Le llama Harry para que tome el control de la situación.

-Harry.- Le reprende Julia.

-Hugo.- Le llama Niall, pero el niño se levanta del asiento y sale por la puerta. Empiezo a tomar mi desayuno.

-No, Julia. Niall, tienes que ir.- Niall le mira interrogativo. ¿Harry dando clases de paternidad a Niall?. ¡Muy fuerte!.- Ahora.- Más fuerte aún cuando Niall se levanta y sale por la puerta en busca de Hugo.

-Tienes que dejar de hacer eso.- Le regaña Julia antes de salir por la puerta, este pone los ojos en blanco y refunfuña.

-Lo que digas.- ¿Esto será todos los días así?. Porque yo no sé si lo podría aguantar. Tanta energía negativa a primera hora de la mañana no debe ser buena. De repente me acuerdo de algo.

-¿Podemos hablar?.

-Dime.- Emm..no.

-No, dime tú. ¿Qué se supone que hiciste el sábado?.- Me mira confuso y luego se acuerda.

-No me jodas.- Dice para él mismo.- Lo primero, es que se supone que no tenía que enterarse nadie y lo segundo, es que-

-Zayn lo sabe.

-¿Qué?.- Se pasa ambas manos por el pelo.

-Arréglalo Harry y sobretodo estate seguro de que Celia no se enfada aún más.- Frunce el ceño.- No quieres que Julia se entere.

-No sería capaz.

-No quieres descubrirlo.

-Emily, dos no hacen si uno no quiere.

-Sí, tienes razón, pero ella ya ha recibido sus consecuencias. Zayn no quiere saber nada de ella, ya no tiene nada que perder. Y si te quiere joder lo va a hacer, y mucho. Lo sabes.

-Tampoco es que me importe mucho que se lo cuente. Yo no tengo nada con Julia.

-Ya.

-Va en serio.

-Bien. Vamos a contárselo.- Me levanto decidida, pero antes de salir de la cocina me sujeta del codo.

-No se lo digas.

-Harry, no se lo voy a decir. Yo tampoco soy capaz. Pero Celia sí lo es, así que por favor, haz lo que tengas que hacer.

-No sé qué es lo que tengo que hacer.- Pf, ¿me ves una experta?.

-Emily, nos vamos.- Niall sale por la puerta con dos bolsas de mano.

-Voy. Habla con Celia.- Salgo de casa detrás de Niall y llegamos al coche donde me monto en el asiento del copiloto.

-¿Lista?.- Me pregunta Niall antes de arrancar.

-Sí.

Al principio del trayecto lo pasamos en silencio, pero llega un momento en que me aburro como una ostra y no me puedo estar quieta, así que empiezo a investigar la parte de atrás del coche.

-¿Qué pasa?.- Pregunta Niall sin apartar los ojos de la carretera.

-Esto está bastante desordenado.

-Hugo.

-Deberías enseñarle a ser ordenado.- Frunce el ceño. Vale, no le gusta que le digan cómo debe tratar a su hijo.- Quiero decir...

- Sé lo que quieres decir Emily, pero no es tan fácil.- En el asiento del medio veo una foto doblada por la mitad. La cojo, la desdoblo y ahí está otra vez esa mujer que vi en la foto del despacho de Niall. Niall me mira de reojo y suelta una sonrisa triste.- Ese es Hugo con su madre.- La chica tiene a Hugo recién nacido en brazos.- En una de sus fotos favorita.

-Era muy guapa...- Susurro. Niall asiente, pero en sus ojos noto tristeza y tensión.- Puedo dejarla en su sitio si te sientes incómodo.

-Le gusta imaginar que su mamá hubiese sido la mejor mamá del mundo. Y tal vez si no hubiese hecho lo incorrecto lo sería.

-Seguro que sí.- Aunque no sé que el lo que hizo mal, no dudo que hubiese querido muchísimo a Hugo.

-Y yo no le saco de su error. Porque Emily, ¿cómo le dices a un niño de seis años que su madre era una puta drogadicta?.

La sangre se me hiela y se me forma un nudo en la garganta. Por un momento no sé qué estoy haciendo aquí y no sé cómo controlar la situación. Me siento erguida hacia delante en el asiento e intento respirar con normalidad.

-¿Te encuentras bien?.- Susurra Niall agarrando con fuerza el volante y con gesto serio.

-Cinco minutos.- Respondo con un hilo de voz.

-No debería haberlo dicho así, es sólo que-

-Necesito cinco minutos. Por favor.

-Vale.- Ni que decir tiene que en cinco minutos no saco nada en claro. Intento aclarar las ideas en mi cabeza. Niall conoció a esta chica, se quedó embarazada, y cuando Hugo era un bebé su madre murió por lo que supongo que fue una sobredosis. Pero, ¿por qué?, ¿en qué momento empezó?. Sospecho que Niall se siente culpable por no haber podido pararlo y porque cree que no está cuidando bien a su hijo. De repente le veo como un adolescente perdido y quiero abrazarle.

-Lo siento.

-¿Estás mejor?.

-Sí.

-Bien. Pues no me pidas perdón, ¿quieres escuchar música?.- Pregunta queriendo cambiar de tema.

-Vale.

La hora siguiente escuchamos la radio y de vez en cuando comentamos alguna canción. Poco después Niall se desvía por un camino y en menos de media hora veo una casa increíble de madera, de dos plantas y un porche de hierba con vistas a un enorme lago. Me pregunta si será suyo.

-¿Te gusta?.

-Esto...es precioso Niall. Gracias por traerme.

-Gracias por acompañarme.- Le sonrío.- ¿Bajamos?.- Asiento.

-Echa un vistazo mientras meto las maletas.- Bajo las escaleras y justo cuando voy a tocar el agua con los dedos el móvil me suena. Frunzo el ceño. Mi padre. ¿Qué pasa?.

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