domingo, 8 de marzo de 2015

Capítulo 47.

-Sigue en cuidados intensivos y en permanente vigilancia, pero de momento se encuentra estable. Le hemos realizado una operación para reducir la presión del cerebro y hemos eliminado la hemorragía. Por ahora no podemos hacer nada más, solo esperar a que se cure el hematoma.

-¿Podemos verla?.- Pregunta Zayn.

-No se permiten las visitas cuando los pacientes se encuentran en cuidados intensivos, pero si las cosas siguen como ahora la subiremos a planta en unos cuatro días. Buenos días.

-Gracias, doctor.- Le digo mientras acaricio la espalda a Zayn.- Venga, Zayn ya te ha dicho que dentro de lo malo está estable.- Asiente. Miro el reloj.- Sus padres deben estar al caer.

-Muchas gracias por estar aquí. Ya sé que sois como hermanas, pero eres muy importante para ella.

-Oh, Zayn...- Le abrazo enterrando mi cara en su pecho.- Tú para ella eres muy importante, también. Y sé que eres la primera que quiere ver cuando despierte.- Le miro intanto sonreír.- La vas a hacer muy feliz.- Le acaricio el mentón.

Diez minutos después, algo después de las nueve de la mañana sus padres llegan. Su madre está absolutamente destrozada y su padre la intenta tranquilizar por todos los medios, pero resulta imposible. La explico a su madre con el mayor positivismo posible lo que nos ha dicho el médico y le cuento como ocurrió el accidente; por mucho que me duela, lo de Harry me
lo salto. Presento a Zayn como un amigo, estoy segura de que Cel no ha dicho nada y yo no soy quién para meterme.

Decido irme un rato a casa, aún tengo la maleta en el maletero y necesito una ducha. Además, tengo que llamar a Louis, Harry y a Liam, que cuando se entere le va a dar un ataque.

Cuando llego a casa, lo primero que hago es abrir las cortinas para dejar que entre la luz y pongo una lavadora, limpio la jaula de Pepis y le echo más comida. Abro la ducha con agua caliente y me meto dentro ocultando mis lágrimas entre el agua que cae. Me repito a mí misma que debo ser fuerte por ella, por mí y por todos los que me importan, entonces se me viene la
imagen de Niall a la cabeza y me da por llorar más. Soy una estúpida. Cierro el grifo después de una larga ducha y aún sigo llorando acordándome ahora de cómo lo tiene que estar pasando Harry, entonces lo llamo. Me limpio las lágrimas y me aclaro la voz un par de veces.

-¿Hola?.

-Buenos días, Harry.

-Hey, hola Em.- Escucho un susurro detrás de él.- Sí, nena es ella. Calla un momento. Dime Em, ¿qué tal?.

-Hemos hablado con el médico esta mañana y nos ha dicho que la han operado para eliminar la hemorragia y que ahora solo hay que esperar, pero que está estable.- Respiro profundamente.- Supongo que hay que aferrarse a eso como un clavo aridendo. Ahora he vuelto un rato a casa porque nos han dicho que no podremos verla hasta dentro de unos días.

-¿Sus padres se van a quedar?.

-Sí.

-¿Se lo has contado?.

-No, Harry. Y tú tampoco deberías hacerlo. Voy a hablar con Louis para que no se lo diga a nadie, creo que es lo mejor.

-Me siento muy culpable, Emily.

-No lo pienses. ¿Estás con Julia?.

-Sí, anoche vino a casa.- Sé que no es un momento para esto, pero me muero de amor con estos dos. -Creo que tiene novio, ¿sabes?.- Frunzo el ceño. Uno porque parece decepcionado, lo que afirma mi teoría y dos porque no me creo que Julia esté con alguien más. Suspira.- Da igual. Oye, ¿por qué no vienes a comer a casa?. Seguro que tienes la nevera vacía y por no salir a comprar te vas a quedar sin comer. Así que si quieres paso a buscarte.

-Te lo agradezco, Harry pero no me apetece hacer nada...

-Tienes que comer. No voy a parar hasta que me digas que sí.- Bufo sabiendo que realemente no va a parar.

-No vengas a por mí, cojo un taxi.

-¿Segura?.

-Que sí, pesado. Hasta luego.

Llamo a Louis y vuelvo a contar el cuento de nuevo y luego llamo a Liam y le cuento detalladamente todo lo que ocurrió desde que salí de casa de papá. A él sí le cuento que Harry estaba a allí. Me dice que estará en casa lo antes posible, que se lo cantará a papá y que por la noche hablamo. Y no cualga antes de decirme doce veces que no me preocupe y que no esté mucho tiempo sola en casa para que no me dé el bajón.

-Hola.- Digo cuando Harry abre la puerta de su casa.- Ahora es cuando me doy cuenta de que soy una mala invitada. No he traído nada.- Pone los ojos en blanco.

-Qué más da. Vamos, pasa, hace un frío...Julia se ha tenido que ir a casa de Niall, ha dicho que a lo mejor se pasa luego. No sé si tú la querrás ver, por mi como si se mete en un convento de clausura.- Sentándome en la barra de cocina le pregunto.

-Eh, ¿qué ha pasado?.

-¡Yo qué sé!. ¿Por qué tiene que ser tan complicada?. Joder, en mi vida me había encontrado con nada igual. ¿Sabes, Emily?. No estoy acostumbrado a esto, si quiero follarme a alguna cuando sea lo hago y punto, pero a mí estos berenjenales no me gustan.- Le miro dándole a entender que no sé de que habla.- Lo lamenta mucho por Celia, pero no sabe para qué tuve que ir detrás de ella, y luego para colmo me dice que no quiere venir a cenar conmigo porque ya ha quedado con otro y que parece que va en serio.

-Es mentira.- Suelto sin pensarlo mucho. Me mira impaciente.- A ver Harry que no tiene a nadie, que lo que está es molesta porque piensa que sientes cosas por Celia, bueno por Celia y por cincuenta mujeres más. Vamos a dejar una cosa clara, ¿a ti te gusta Julia?.

-Puff, pues claro, pero no la soporto. Fin de la conversación.- Suelto una carcajada desde que volví de casa de mi padre y Harry lo sabe porque aunque no lo quiera reconocer sonríe mirándome de reojo.

-Sois muy tontos.

-Uy, sí. Díscumpeme, señora Horan. Ah, no...

-Harry...no vayas por ahí...

-¿Lo echas de menos?.- No me mira cuando me lo pregunta porque se hace el ocupado con la comida.

-No te pienso contestar porque eres un chivato.- Asiente riendo.

Comemos pollo agridulce con pollo en la mesa baja que tiene en el salón mientras hablamos de cualquier cosa que no tenga que ver con Niall, Julia o Celia. Me habla de su trabajo, trabaja como empresario en una gran empresa, se ve que no le falta el dinero y me dice que así fue como Niall y él se conocieron hace bastantes años. Me habla sobre su hermana, y no sé qué tendrá esa chica, pero todo el mundo habla maravillas de ella. Espero conocerla pronto.

No me deja que le ayude a recoger la cocina y me hace tumbarme en el sofá, lo que me da un poco de vegúenza al principio, pero en cuanto me tumbo me doy cuenta de que estoy muerta. No recuerdo la última vez que dormí y lo necesito. Aunque intento por todos los medios no quedarme dormida y esperar a que Harry vuelva al salón, no aguanto y em menos de quince minutos me he quedado dormida.

-Shh...déjala, la vas a despertar.

-¿Por qué ha venido?.

-Porque yo la he invitado, venga te toca tirar, pesado.- Siento una presión en mi mejilla de nuevo. ¿Pero qué narices...?.- Déjala.- Susurra Harry, creo.- Oye, o la dejas o no jugamos más.

-Valeee...- Oh mierda...ese...ese es Hugo. ¿Eso significa que su padre está aquí?. ¿Harry me la ha jugado?. Abro los ojos y diviso a Harry y a Hugo sentados en el suelo con un tablero de un juego de mesa que no llego a ver de qué es. Miro más a allá de ellos, pero no parece haber nadie más en la casa.

-Ey, mira, se ha despertado.- Hugo me señala con el dedo.

-No me extraña...- Dice Harry, se levanta del suelo y se sienta en el sofá a mi lado.- ¿Qué tal?, ¿necesitas algo?.- Me froto los ojos y me siento. ¿Sabes esa sensación cuando te levantas de una siesta y has perdido toda la percepción?. Bien, pues me siento exactamente así.

-No, gracias. Estoy bien. Ehm...¿cuánto he dormido?.

-Algo más de dos horas.

-Y has roncado. Mucho.- Rufunfuña el niño. Abro los ojos y miro a Harry avergonzada, este mira a Hugo y suelta una carcajada.

-No le hagas caso, es mentira.

-Muy gracioso, Hugo. ¿Qué tal has estado?, hace mucho que no te veo.- Se encoge de hombros.

-He estado guay.- Miro a Harry intentando no reírme. Su vocabulario ha cambiado bastante y su personalidad también. Para solo tener seis años, se cree demasiado mayor.

-Ya sabes, ha estado guay. Es un chico molón, ¿a qué sí colega?.- Harry se ríe de él y le da un leve golpe con su codo, este le pone los ojos en blanco y se aleja.- No le hagas caso.

-Me odia. Un niño de seis años me odia y es bastante exasperante.- Niega con la cabeza.

-De hecho le gustas, pero aún está aprendiendo a como comportarse con la gente. ¿Vas a ir al hospital?.

-Me gustaría, sí.

-¿Puedo acompañarte?.

-¿Y Hugo?.

-Julia vendrá a por él en diez minutos.

-Vale, voy un momento al baño.- Asiente.

-Al final del pasillo la tercera puerta. Hugo, vamos a arriba a recoger tu mochila.- Ellos se van para arriba y yo me meto en el baño con el intento de arreglarme un poco el pelo y lavarme la cara. Tengo unas ojeras que ya las quesiera la novia cadáver... Cuando salgo del baño ellos aún están arriba, así que cuando llaman al timbre Harry me pide que vaya a abrir, que es Julia. Me dirijo a abrir la puerta, y puedo asegurar que quien se encuentra en la puerta no es para nada Julia, Julia no es tan rubio. Me la han jugado pero bien.

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